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ABC LUNES 14 2 2005 Internacional 35 Presente y futuro de la comisaria Su Cartera en la Comisión Europea pasará a manos de Javier Solana, el actual míster PESC encargado de Política Exterior y de Seguridad Común, que tendrá rango de vicepresidente una vez que entre en en vigor la Constitución. La ex ministra austriaca de Exteriores, mientras tanto, lleva adelante una agenda muy cargada, sobre todo con el programa de creación de un espacio europeo de vecindad, que quiere extender los valores y los principios comunitarios a todo el cinturón de países fronterizos con la Unión Europea, sin que por ello los convierta necesariamente en futuros miembros. Casada con un español, Benita Ferrero- Waldner, que se expresa en un muy correcto castellano, representa a Austria en la Comisión y está satisfecha de su relación con el presidente, José Manuel Barroso, a pesar de las críticas que se empiezan a escuchar en sus primeros meses de Gestión al frente de la Comisión Europea. Barroso es un político muy dinámico afirma Ferrero- Waldner del presidente de la Comisión, es un placer trabajar con él. En cuanto a las críticas, son normales para un político. Pero en poco tiempo Durao Barroso ha hecho mucho lores e intereses con ellos y ofrecerles que aprovechen nuestra experiencia en muchas políticas, por ejemplo, de transporte, energía o educación, sólo por citar algunos aspectos. -Pero se puede considerar la antesala de la adhesión, como quiere Ucrania, o es precisamente una alternativa porque no llegarán a ser nunca miembros de la UE? -Se entiende claramente como una política aparte destinada a estrechar cada vez más los lazos con estos países. Los países del sur del Mediterráneo necesitan colaborar con nosotros y el mejor marco es este esquema bilateral, porque son planes de acción hechos a la medida de cada uno. Vamos a trabajar mucho en ello. En Oriente Próximo, por ejemplo- -he estado allí la semana pasada, en Israel y los territorios palestinos- con los dos tenemos ya un acuerdo en este campo, y empezaremos pronto a negociar la inclusión de Egipto en este programa, porque les ha interesado mucho. Ferrero- Waldner, durante una reciente conferencia -En el caso de Israel, oficialmente se vinculó la aplicación de este programa con el progreso en las negociaciones de paz, pero luego no se vio una auténtica voluntad de aplicar esta advertencia... -Ahora estamos en un momento de esperanza. Yo lo he visto estos días en la cumbre de Sharm el- Sheij y allí vi a los dos líderes, Mahmud Abbas y Ariel Sharón, que han decidido correr riesgos ante sus respectivos pueblos. Sabemos que solamente así se puede salir adelante en el camino de la paz y lo que yo espero es que podamos apoyar a ambas partes para que sigan en este rumbo y se cumpla la Hoja de Ruta, empezando, como Sharón ha dicho, por la retirada de la franja de Gaza. -En estas negociaciones parecía que EE. UU. ha actuado sin contar con el papel de la UE... -No tengo esa impresión. He visto a Condoleezza Rice esta semana pasada dos veces, en Luxemburgo y en Bruselas, y me ha dejado claro que quieren AP Sólo vamos a empezar a negociar con Turquía si los turcos cumplen con todas las condiciones exigidas trabajar con Europa, sabiendo que los dos tenemos un papel muy importante en el Cuarteto. Nos volveremos a ver el primero de marzo en la Conferencia de Londres, pero ahora lo más importante es que Sharón y Abbas hagan cada uno lo que deben hacer. Sharón debe dar pasos para hacer la vida de los palestinos más soportable y Abbas tiene que hacer lo necesario para que cese la violencia, que es claramente un impedimento para la paz. -A dos semanas de la visita del presidente norteamericano, George W. Bush, a Bruselas, ¿cree que ha llegado el momento de superar las diferencias con Estados Unidos? -Estoy segura de que esta visita del presidente Bush será muy productiva y que las relaciones transatlánticas serán mucho mejores a partir de ahora. Lo sé porque estuve la semana pasada en Washington para preparar la visita. Rice ha estado aquí, como decía, y en la atmósfera y el contenido de las conversaciones todo ha sido muy cordial y cálido. Ambos sabemos que si trabajamos juntos, Europa y Estados Unidos podemos hacer muchas cosas, mientras que si cada cual va por su lado, entonces es mucho más difícil. Y estoy pensado, por ejemplo, en la estabilidad en Irak. Ambas partes queremos un Irak próspero y democrático. O en el conflicto de Palestina; o en el Gran Oriente Próximo en su conjunto, donde estamos dispuestos a llevar más educación y democracia, derechos humanos, etcétera. Hay muchas posibilidades de colaborar con Estados Unidos, como la excelente colaboración que hemos mantenido frente al tsunami Las posibilidades son muchas. -Volviendo a la Constitución, como austriaca, ¿no le da miedo que el debate sobre el ingreso de Turquía afecte el proceso de ratificación en ciertos países, como Francia? -Hay que saber que sólo vamos a empezar a negociar con Turquía si los turcos cumplen con todas las condiciones que se establecieron en el Consejo europeo de diciembre. Quiero decir que deben extender el Tratado de Libre Comercio con los países de la ampliación, es decir, resolver la cuestión de Chipre. Pero aparte de eso, cuando empecemos a negociar vamos a estar muy atentos a que los turcos cumplan con todas las reglas del acervo comunitario. Lo más importante es que cada Estado miembro cumpla las mismas reglas y por ahora no está garantizado que Turquía llegue a ser miembro, porque les falta mucho por hacer en materia de derechos humanos, estado de derecho... Todo ello se vigilará muchísimo. Y, además, no se puede olvidar que uno de los criterios de Copenhague es que la Unión sea capaz de asumir la entrada de nuevos miembros. ¿Le consta que Turquía haya dado ya pasos para resolver la cuestión de Chipre? -De momento no podemos tomar nota de ningún progreso, pero confío en que se den los pasos necesarios antes del comienzo de las negociaciones en octubre. Los turcos conocen muy bien el calendario.