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ABC DOMINGO 13 2 2005 Los domingos 71 una Constitución europea representa un esfuerzo en este sentido que, para ser completo, debería haber sido más valiente en algunos puntos. He leído con cuidado los aspectos que me parecieron, a priori, más importantes. Quedan unos días para darle otro repaso antes del referéndum. Lamento que, como la mayoría de textos legales, la prosa obliga a un esfuerzo extra y creo que nuestros políticos han perdido la oportunidad de hacer una campaña que, en lugar de propagandística, fuera clara y didácticamente informativa. de España; porque nace de la voluntad de los ciudadanos y los estados, que no de entes difusos como los pueblos y porque después de veinte años recibiendo fondos comunitarios para el desarrollo de España, un no a la Constitución sería interpretado como una manifestación de egoísmo por parte de los españoles que serían europeístas mientras reciben fondos, pero insolidarios cuando, una vez alcanzado el nivel de renta del resto de los europeos, tienen que ayudar a los nuevos países a convertirse en mercados tan competitivos como el español. Concha Velasco Actriz 1. -Sí. Nunca he dejado de votar desde que se puede en España. No me gusta que decidan por mí si puedo hacerlo yo, libremente. 2. -Sí. Si saliera que no, creo que sería malo para España porque es malo el alejarse de la Unión Europea, dado que desde que somos miembros, no hemos tenido más que beneficios. De cualquier forma, siempre respetaré lo que decida la mayoría. Luis Zarraluqui Presidente de la Asociación Española de Abogados de Familia 1. -Sí, aunque me parece que la materia no debería someterse a un referéndum. El Tratado en sí, con 448 artículos, difícilmente permite una respuesta tan sencilla como un sí o un no. Es más, la inmensa mayor parte de los votantes no ha leído siquiera el texto y, desde luego, menos todavía lo ha comporendido. Por ello, se trata de sustituir el Tratado en la mente de los votantes por una afirmación sobre la Unión Europea y no sobre la Constitución. Me recuerda otro referéndum de la época franquista en que la Ley de Sucesión se compendiaba en un vota paz Se está pidiendo a la ciudadanía un voto de fe y confianza, aunque desde algunos sectores ya se expresa que no es la mejor Constitución posible. 2. -No sé lo que voy a votar. La Constitución como texto me parece malo. Una Constitución debe ser una enumeración escueta de principios. Una Constitución de 448 artículos me parece de entrada improcedente. ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de que no llegue a aprobarse? ¿Se pone en riesgo la Unión? La respuesta a estas dos preguntas va a condicionar mi voto. Soy un europeísta entusiasta, pero lo soy desde antiguo, sin tener Constitución. ¿Añade ésta algo? Begoña Zunzunegui Empresaria 1. -Sí, lo considero una obligación y lo hago encantada. 2. -Sí, porque desde luego es más conveniente que votar no, y porque para España, aunque pierda algo de poder con este tratado, desde que pertenecemos a la Unión Europea hemos mejorado notablemente. Hay muchas cosas que se han olvidado en esta Constitución, pero nada es perfecto en un principio y todo puede ser perfectible. Juan Daniel Wakonigg Presidente del Comité Español por la Unión Paneuropea 1. -Sí, aunque legalmente este referéndum no tiene carácter vinculante (a pesar de algún comentario poco afortunado del presidente del Gobierno en la televisión) Cualquiera puede leer y entender sus 60 primeros artículos, el núcleo de la Constitución, así como la Carta de los Derechos Fundamentales. El resto del texto, que se dice que es ininteligible, es lo que ya está en vigor en los otros tratados que ahora se refunden en éste. 2. -Sí, porque es un Tratado Constitucional que, en expresión de Bronislaw Geremek, cose las dos Europas porque profundiza la democratización de las instituciones europeas; porque ayuda a garantizar la integridad territorial Antonio J. Zoido Presidente de Bolsas y Mercados Españoles 1. -Sí. He leído con especial atención el Título III de la Constitución donde se tratan los aspectos financieros de la Unión y se detallan las disposiciones, en cuanto al establecimiento y el funcionamiento del mercado interior. Para la consolidación del proyecto político global de la Unión Europea, y para el conjunto de sus ciudadanos, es crucial un marco regulatorio eficiente para los servicios financieros y mercados de capitales. Y si en el ámbito nacional es la Constitución la norma fundamental desde donde emanan todas las leyes, es primordial que a escala europea se ratifique y consolide la Constitución para el éxito de la reforma económica, para potenciar el crecimiento europeo y para contribuir a canalizar el alto porcentaje de ahorro europeo hacia el sector productivo. 2. -Sí, porque entiendo que es una apuesta muy importante de futuro y un compromiso con la historia, que permite, como propone el mismo texto de la Constitución Europea, avanzar por la senda del progreso y la prosperidad, obrar en pro de un crecimiento económico equilibrado y fomentar la cohesión económica entre los estados miembros. Los equilibrios nunca faltarán en la Unión Europea, aunque las reglas se irán clarificando. El inmediato futuro pasará por el número de países que constituirán las mayorías decisorias ciento de los miembros del Consejo, representando a Estados que comprendan al menos un 65 por ciento de la población de la Unión Puesto que hablamos de 25 estados miembros, hacen falta al menos 14 países que formen el 65 por ciento de la población de toda la Unión. Aunque Alemania y otros dos de los grandes (sobre todo si Turquía consigue ser miembro) podrían llegar a sumar el 35 por ciento de la población, y por tanto bloquear una decisión, haría falta que en el grupo aparezcan al menos cuatro países. No todo el mundo está de acuerdo con el resultado final, pero los optimistas dirían que esa es buena señal, porque es irreal pensar en que se pueda dar la satisfacción de todo el mundo en una negociación, cuando todos sacrifi- can mucho. La prueba es que nadie ha sido capaz de encontrar un punto de convergencia más amplio. Si este Tratado recibe el aprobado en los referendos previstos, o en los parlamentos de los países que han preferido otra fórmula para ratificarlo, podremos ver cómo funciona y cuánto dura. Si no fuera sancionado, se abre la puerta a todas las incógnitas. Tal como establece el mismo Tratado, al cabo de dos años se verá cuántos países lo han hecho, si hay algunos que no y cuántos y cuáles son esos países. Dependiendo de la importancia de las bajas que pudiera haber, los jefes de Gobierno decidirán sobre la marcha. No nos engañemos, no es lo mismo intentar hacer Europa sin Francia que sin Malta, por poner un ejemplo.