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42 Madrid DOMINGO 13 2 2005 ABC Un grupo de radicales ataca a botellazos a tres policías municipales en la plaza del Dos de Mayo Más de 40 jóvenes destrozaron anoche contenedores y mobiliario urbano en calles del centro funcionarios policiales está de baja laboral debido a la paliza; en este incidente fueron detenidos tres jóvenes, de los que uno es menor de edad CARLOS HIDALGO MADRID. El botellón vuelve a convertirse en fuente de violentos enfrentamientos en la movida madrileña. Es viernes de madrugada, la noche que, estadísticamente, más se bebe en Madrid. El alcohol corre por las venas de Malasaña cuando una dotación de la Policía Municipal patrulla por la zona; se trata de uno de los controles rutinarios que, de jueves a domingo, se intensifican para luchar contra el botellón Por ahora, nada fuera de lo normal. Los agentes se percatan de que en la mencionada plaza hay un grupo de jóvenes radicales según fuentes de la Policía Municipal. Se dirigen a ellos, con tranquilidad, para explicarles que la ley prohíbe el consumo de bebidas alcohólicas en la vía urbana. Sin embargo, los jóvenes no obedecen al llamamiento policial, por lo que los agentes le requieren la documentación. Y empieza la bronca. El enfrentamiento arranca con insultos por parte de los radicales, pero pronto se llega a las manos. O a las botellas. Porque los exaltados no dudaron un momento en echar mano de ellas y utilizarlas como armas contra la Policía. El resultado es un agente herido en la cabeza por un botellazo y otros dos lesionados, aunque de menor consideración. El de mayor gravedad ha tenido que coger una baja por las consecuencias físicas que le ha provocado la agresión. Finalmente, fueron detenidos tres jóvenes, cuyas edades no han sido precisadas, aunque uno de ellos es menor de edad. Desde la Policía Municipal apostillaron que, aunque los controles contra el botellón son muy frecuentes- -de hecho, están considerados patrullas rutinarias- -en la ciudad, éstos no suelen terminar de esta manera tan agresiva. Por otra parte, un grupo de unos cuarenta jóvenes causó ayer por la noche en la zona centro de Madrid destrozos en contenedores de basura y mobiliario urbano. Testigos de lo sucedido relataron que este grupo, algunos de cuyos miembros parecían menores de edad aunque muchos iban cubiertos con pasamontañas y bufandas tapándoles la cara, marchaban sin pancartas y sin gritar ningún tipo de consigna de tipo político. Vestidos casi todos con pantalones vaqueros y de camuflaje y cazadoras, el grupo pasó al menos por San Francisco el Grande y San Isidro Labrador hacia la calle del Ánb Uno de los Movimientos a favor del botellón Hechos como el ocurrido el pasado viernes por la noche en Malasaña están sembrando de preocupación al barrio, cuyos vecinos aseguraron que, desde hace meses, grupos camuflados en los movimientos botellón han usurpado el barrio con actitud violenta, y se están fortaleciendo De hecho, hace tres años se llegó a organizar una manifestación- -que acabó de manera violenta- -a favor de esta práctica en el barrio por parte de jóvenes. Precisamente en la plaza del Dos de Mayo, en diciembre pasado, 20 punkies propinaron una paliza a dos policías municipales. En aquella ocasión fueron detenidos cinco chavales, dos de ellos, menores de edad. Un joven radical, durante una manifestación pro- botellón en Malasaña gel, volcando contenedores y esparciendo la basura por la calle y encima de los coches. JAIME GARCÍA Barricadas improvisadas Los radicales subieron por la calle de Segovia hasta la de Sacramento, donde volcaron contenedores de reciclado de vidrio a modo de barricadas. Agentes de la Policía Nacional y Municipal pusieron fin a los disturbios, que en total duraron una media hora, con rapidez y, según las primeras informaciones, al menos cuatro jóvenes fueron retenidos. Al parecer, algunos de los participantes en el alboroto habrían provocado incidentes la noche anterior en la zona de la Plaza del Dos de mayo, por lo que no se descarta que pudie- ran estar relacionados con la agresión a los agentes municipales. Algunos vecinos, atemorizados, llamaron a la Policía para advertir de los disturbios. Algunas fuentes indicaron que podría tratarse de ultras de izquierda. En cualquier caso, dan la sensación de estar perfectamente organizados y seguir la misma pauta que en otros incidentes. Lo cierto es que de un tiempo a esta parte se ha detectado en la zona una mayor presencia de grupos extremistas. A finales de octubre del pasado año, 200 jóvenes protagonizaron una batalla campal en plena Gran Vía, que se saldó con más de 30 detenidos tras un violento enfrentamiento con la Policía Nacional. Un hombre muere por un escape de gas y otro tras un incendio CARLOS HIDALGO MADRID. Trágica jornada la que se vivió ayer en la capital durante la madrugada. Dos personas, dos varones, perecieron asfixiados en sendos pisos, aunque en diferentes circunstancias. El primer caso lo protagonizó Manuel Garrido, de 47 años y vecino del número 3 de la calle de Tábara, en el barrio de San Blas. Su cuerpo apareció inerte sobre el suelo del cuarto de baño de su pequeña vivienda, donde residía solo desde que sus padres murieron. Eran las dos de la tarde cuando efectivos del Cuerpo Municipal de Bomberos lo hallaron, semidesnudo y ya muerto. Cuando los Bomberos entraron en el piso se dieron cuenta de que la acumulación de butano era grandísima por lo que procedieron a cerrar la bombona y a ventilar el inmueble, de 40 metros cuadrados y tres habitaciones. La distribución de las piezas que conforman el piso- -no existe pasillo y la cocina da directamente al salón, que a su vez se comunica con el resto de la casa- -facilitó que el gas se propagara fácilmente. Manuel se encontraba en el cuarto de baño, desnudándose y preparándo- se para marchar a su trabajo, en la construcción, cuando le sobrevino la muerte. Solía marcharse de casa a las siete de la mañana, y, según los primeros indicios, la fuga comenzó entre seis y ocho horas antes de la llegada de los Bomberos. El otro suceso de la jornada ocurrió en la calle de Sánchez Preciado, en el número 39 (Chamberí) donde un varón de 60 años pereció por inhalación de humos después de que la vivienda donde vivía saliera ardiendo. Los hechos comenzaron al filo de las dos de la madrugada, cuando, por causas aún desconocidas, las llamas comenzaron a arder en la habitación donde dormía la víctima. Su madre, de 83 años y que también estaba durmiendo en la vivienda en el momento del suceso, salvó la vida.