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36 DOMINGO 13 2 2005 ABC Madrid La fachada del edificio ofrecía un aspecto dantesco mientras era devastada por las llamas, que alcanzaron decenas de metros de altura JORDI ROMEU Un colosal incendio devora la Torre Windsor en pleno corazón financiero de la capital Los primeros datos apuntan a un posible cortocircuito en la planta 21 como causa del desastre se vino abajo mientras una veintena de dotaciones de bomberos luchaba contra el fuego. El caos de tráfico se adueñó de toda la zona CARLOS HIDALGO JAVIER HERNÁNDEZ MADRID. Llamas de decenas metros de altura devoraron en poco más de cuatro horas la parte superior de uno de los rascacielos más emblemáticos de Madrid. El edificio, a los pies del paseo de la Castellana, quedó destruido anoche, en pleno centro financiero de la capital. Al filo de las once y media de la noche, las llamas comenzaron a deb Parte del edificio vorar la planta 21, desde donde el fuego empezó, rápidamente, a subir. Poco menos de una hora después eran 14 los pisos afectados, muy especialmente, el lateral norte del rascacielos, a cuya falda se encuentra un centro comercial de El Corte Inglés. Cascotes de cemento, vigas, cristales, cenizas, como bolas de fuego, comenzaron a desplomarse sobre el suelo. El fantasma del 11- S estaba en la mente de todos, aunque las primeras investigaciones apuntaban a un cortocirtuito generado en la planta 21 del rascacielos, por lo que se descartaba un atentado terrorista. Además, otro peligro se añadía al suceso: el edificio estaba en obras, por lo que había una grúa a su alrededor, cuya estabilidad estaba en serio riesgo, y con ella, la de todos los inmuebles vecinos, incluido el centro comercial de El Corte Inglés. Pronto, se dio orden para que las escalas y mangueras de los Bomberos se retiraran, puesto que el miedo al derrumbe empezaba a convertirse en realidad. Y así fue. Un bramido avisó a la muchedumbre que se agolpaba en torno a la zona de que la Torre Windsor, de 106 metros de altura y 32 plantas, se estaba desmoronando. Cayeron los ocho últimos pisos. Afortunadamente, el hecho de que la parte incendiada fuera el tercio más alto del rascacielo provocó que no se desplomara de golpe. Sin embar- go, el fuego también se propagó a plantas inferiores. Los nervios devoraban a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y emergencias, que ampliaban el perímetro de seguridad conforme pasaban los minutos. Al cierre de esta edición, informó un portavoz de Emergencias Madrid, se habían desplazado al lugar del suceso 18 vehículos de Bomberos, entre los que se encontraban 3 escalas- -2 de 59 metros y 1 de 30- Ochenta efectivos se pusieron manos a la obra, pero pronto se dio la voz de alarma a todos los bomberos que se encontraban en ese momento de servicio, incluidos los de localidades cercanas, como Majadahonda, por lo que llegaron a sumar-