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34 Internacional BODA DEL PRÍNCIPE DE GALES DOMINGO 13 2 2005 ABC División en la Iglesia Anglicana E. J. BLASCO LONDRES. Aunque mayoritariamente los obispos de la Iglesia de Inglaterra secundan la bendición que el primado de la comunión anglicana, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, dará a los recién casados, varios miembros del Sínodo que se celebrará la próxima semana han solicitado un debate para cuestionar el beneplácito eclesial. Según The Daily Telegraph, más de la cuarta parte del Sínodo ve difícil asumir un futuro monarca- -que como tal recibirá los títulos de supremo gobernador de la Iglesia de Inglaterra y de defensor de la fe -casado únicamente por lo civil. Su relación ha causado la ruptura de dos matrimonios y esto no parece que sea un muy buen modelo cristiano asegura uno de los que solicitan abrir el debate interno, que considera cuando menos anómalo que el Príncipe Carlos pueda convertirse en cabeza de la Iglesia cuando ni siquiera el arzobispo de Canterbury le permite casarse en el seno de esa Iglesia Desde ámbitos no religiosos, algunas voces ven llegado el tiempo de una separación entre la Corona y la Iglesia de Inglaterra, pero la confesionalidad del Estado forma parte de una tradición muy arraigada. A pesar de ser cabeza de la confesión anglicana, el monarca no interviene en la administración eclesiástica, en la que sí es notorio el papel del Gobierno, al que corresponde el nombramiento de los obispos a partir de una terna de candidatos. La prensa británica, tanto tabloides como revistas, se hacen eco del anuncio de bodas del Príncipe Carlos y Camilla Parker AP Paddy Harverson, ex jefe de prensa del Manchester United, fue fichado a finales de 2003 por el Príncipe Carlos para que le allanase el camino hacia el matrimonio con Camilla Campaña de imagen para salvar su corona TEXTO EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. De acuerdo con las tradicionales encuestas, las tres instituciones de mayor peso en el Reino Unido son, por este orden, la BBC, la Monarquía y el Manchester United. Que el anterior club de fútbol de David Beckham escalara a ese tercer puesto se debe en gran medida a Paddy Harverson, fichado por el equipo como jefe de comunicación desde las páginas del prestigioso Financial Times. Por eso, cuando hace algo más de un año el Príncipe Carlos se decidió a forzar un cambio de imagen que creara un clima favorable para su enlace con Camilla Parker Bowles y le diera credibilidad como futuro Rey, no dudó en contratar a Harverson. Y a juzgar por los sondeos de urgencia que se suceden tras el anuncio de boda para el próximo 8 de abril, la decisión fue acertada porque la mayoría de la población ha acabado aceptando el envite del heredero. Harverson tuvo que lidiar nada más llegar al cargo a finales de 2003 con una ola de informaciones sobre la denuncia de un ex criado real relativas a un antiguo supuesto incidente homosexual del Príncipe de Gales. La solidez con que Clarence House, la residencia oficial del heredero, gestionó el momento permitió salvar una crisis que amenazaba con hundir aún más la imagen del hijo mayor de la reina Isabel II. Desde entonces, Harverson ha tejido una política informativa basada en una relación de mayor profesionalidad y confianza mutua con los medios y éstos se han comprometido a guardar un mayor respeto hacia la vida privada de los príncipes Guillermo y En- rique, que por su juventud son el elemento más vulnerable de la Familia Real. Otra cosa es que el Príncipe Enrique, poco controlable, se líe a tortas con los fotógrafos a la salida de un club o aparezca en una fiesta con el brazalete de una esvástica nazi. Pero este último incidente reforzó la imagen de seriedad del Príncipe de Gales, al castigar a su hijo menor a limpiar pocilgas y obligarle a que visite el campo de concentración de Auschwitz. Peculiares puntos de vista Aunque los peculiares puntos de vista del heredero, que expresa públicamente sin demasiado miramiento, han seguido levantando alguna polémica -la última fue la malinterpretación de su afirmación de que el culto a la fama y la popularidad lleva a la frustración de gente que aspira a la celebridad sin darse cuenta que ello exige cualidades personales y duro trabajo- lo cierto es que sus opciones sobre alimentación o arquitectura han comenzado a verse como más que positivas. Recientemente la culta revista semanal del Financial Times le dedicó una apreciable portada y los diarios han publicado fotos de su comprometida actividad a favor de los afectados del último terremoto de Turquía o de los jóvenes discapacitados. En algunas de esas citas públicas, la estudiada presencia a su lado de Camilla Parker ALFONSO ROJO QUE SE DESPIDA DEL TRONO L a plebe no perdona. Se llena la boca elogiando la llaneza de la Familia Real, pero pasa factura. En la psique popular late la idea de que los miembros de la realeza ni son ni pueden comportarse como nosotros. Si van a casarse, divorciarse, vestirse y llorar como el común de los mortales, qué sentido tiene pagarles las facturas. Anda dando vueltas una auditoría según la cual el Príncipe Carlos se asignó el año pasado 18 millones de euros de las rentas del ducado de Cornua- lles. De ahí salieron 200.000 para que Camilla financiase joyas, vestidos, viajes y el salario de un jardinero, un chófer y dos secretarias. A estas alturas, nadie pone en duda la existencia de una sólida historia de amor entre Carlos y Camilla, pero coincidirán conmigo en que el corazón del hombre es un misterio insondable. Quien tenga alguna duda, que coja las fotos de Diana y Camilla y las ponga juntas. Me da la impresión de que muchos súbditos de su Majestad observan las