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ABC DOMINGO 13 2 2005 Opinión 7 JAIME CAMPMANY Abramos, españoles, la senda del sí. Marchemos todos y España la primera por la senda constitucional que le conviene a Francia EL PAPEL DE ESPAÑA C EL RECUADRO ANTONIO BURGOS El nacional- laicismo se impone con la misma presión inquisitorial que antaño el nacional- catolicismo. Ha inventado la excomunión por lo civil. Y como hay una cierta orfandad de religión, se inventan iconos para considerarlos de culto LOS ICONOS DEL CULTO LAICO I usted cree que un icono es una tabla bizantina con una Virgen así como del Perpetuo Socorro pintada, con filigranas de plata silueteándola a modo de marco y, sobre todo, sacada de contrabando por una aduana de la antigua Unión Soviética, quíteselo de la cabeza. No es esto, no es esto. Un icono ahora es lo que antes un mito, un ídolo, un símbolo viviente. Beckham es el icono de los galácticos. Javier Bardem, icono de los artistas de PP (Pegatina y Pancarta) Javier Sardá, icono de la telebasura. Ibarreche, icono de la ruptura que se nos viene encima. Carod, icono de la dictadura de los partidos bisagra que nos parten por el eje. Y así pueden ir poniendo iconos de cantantes, empresarios, pintores, escritores, toreros. Hay iconos de todo. Cualquier periódico o revista es una tesis doctoral sobre iconografía de nuestro tiempo. De la iconografía de la casulla a San Ildefonso hemos pasado a la iconografía de la gabardina de Humphrey Bogart en Casablanca A la moda de venerar iconos se añade otra: la expresión de culto Ya nada es de antología, de época, de referencia: es de culto. No contentos con los iconos, la religión del laicismo se nos llena de objetos de culto. ¿Santos, Vírgenes, imágenes de Cristo? En absoluto. Los objetos de culto no se encuentran ya en las tiendas de artículos religiosos, establecimientos kitsch donde lo mismo te venden una casulla de guitarra que un San Pancracio. Los objetos de culto se encuentran ahora en los suplementos. Por ejemplo, Casablanca es una película de culto. ¿Pero Casablanca no era un icono? -No, el icono es Humphrey Bogart. -O sea, que Bogart recibe culto como icono en la iglesia de Casablanca Más o menos. Todo ciclo cultural tiene algo de triduo. Cuando en una televisión dedican un ciclo a un director de cine es como si le hicieran una novena. Esa película S que ponen urgentemente como homenaje cuando se ha muerto un icono (una cinta de culto, naturalmente) viene a ser como su funeral de corpore insepulto por lo civil. Tengo mi teoría sobre esta moda del icono y de las creaciones de culto. Todo es resultado del nacional- laicismo que nos rodea. El de los años 40 y 50 del siglo XX fue el nacional- catolicismo, como lo sacó de pila el difunto teólogo José María González Ruiz. El de estos inicios del siglo XXI es el nacional- laicismo. El Gobierno era la pareja de hecho de la Iglesia. Se han separado, por lo civil. O los han anulado, por lo canónico. Y el Gobierno larga ahora pestes de la Iglesia, como de su ex hacen todos los separados. Oyendo las formulaciones laicas de los gobernantes, es como si dijeran de la Iglesia igual que los divorciados de sus ex: ¿Pero cómo he podido yo estar tanto tiempo viviendo con esa señora? El nacional- laicismo se impone con la misma presión inquisitorial que antaño el nacional- catolicismo. Anatema sit toda idea de fe y de religión. El nacional- laicismo ha inventado la excomunión por lo civil. Y como hay una cierta orfandad de religión, se inventan iconos para considerarlos de culto. Se nos aparecen los iconos en un Fátima por lo civil. Javier Bardem se nos ha aparecido en carne mortal en los Goya. Y ahora vamos a Hollywood, a la romería de Javier Bardem, como antes a la ermita de San Antonio. Lo que más gracia me hace es que los nacional- laicistas a los que les deberían traer sin cuidado la religión y la fe, son los que más se mosquean con cuanto dicen el Papa y los obispos. A los dictadores del nacional- catolicismo les importaba una higa lo que dijera el Gran Maestre de la Masonería. Pero estos tíos... ¡cogen unos cabreos con lo que dice el Papa! Si son agnósticos, ¿qué demonios les tiene que importar lo que diga el Papa, que no es icono de la modernidad ni nada? AUSA tristeza como español comprobar que el papel de España en la escena política internacional se va haciendo cada vez más irrelevante. El director y los protagonistas de la representación están reservándole algunas intervenciones que se aproximan a las que tienen en el teatro los actores sin frase Ni siquiera el partidismo más exacerbado y la tirria más encendida al adversario ideológico permiten a nadie alegrarse de una situación así. Naturalmente, yo habría preferido que el fracaso de la política exterior de Zapatero no se hubiera producido. Miguel Ángel Moratinos sobrevuela las cancillerías de Europa, América y Asia como un ectoplasma etéreo y sin volumen del que nadie hace caso. Y si hay alguien que le hace caso, peor, porque es señal de que le saludan los dictadores Fidel Castro y Hugo Chávez. Según los últimos sondeos de opinión, Moratinos se encuentra en lo más bajo de la estimación popular, sólo alguna décima por encima de María Antonia Trujillo, que es un lázaro político tan muerto que no hay Cristo que lo levante. Trujillo y Moratinos: he ahí las dos joyas inestimables del Gobierno de Zapatero. Y el propio Zapatero va por esos mundos azacaneado y maltratado, en la mísera situación del protagonista del tango famoso, sin un amigo, ni una mano ni un favor. Bush no le llama, y ya debe de haber perdido toda esperanza de que le llame. Es lógico que no le llame. Desde que Zapatero llegó al poder gracias a todas aquellas manifestaciones de Guerra, no no ha hecho otra cosa que alimentar el antiamericanismo de la retroprogresía más estúpida, y apostar a tumba abierta por la derrota de Bush en unas urnas que desconoce, donde depositó sus papeletas un pueblo que desconoce en unas circunstancias que desconoce. Y es que lo malo de Zapatero es que desconoce muchas cosas de la política, la de aquí y la de por ahí, y los consejeros que se ha buscado para que le expliquen algo, calladitos están más monos. Bush no lo llama, Colin Powell lo veía de lejos, Condoleezza Rice le dice hola y adiós, el polaco se le marcha, Schröder no viene a Barcelona porque se inventa una gripe (no como la mía, leñe, que todavía colea) y Francia, después de hacernos la pascua en lo de la Carta europea, manda a Chirac a decirnos que abramos los españoles la senda del sí O sea, que encima de apaleados, los gastadores, hala, a abrir la marcha. Marchemos todos y España la primera por la senda constitucional que le conviene a Francia. Cuando España aceptó sin una protesta y sin un ¡ay! aquella dolorosa modificación del acuerdo de Niza que nos dejaba más pequeños y más pobres, Zapatero presumió públicamente de haber desbloqueado el acuerdo para el Tratado constitucional europeo. Y ahora, no sólo se traga la Constitución, sino que quiere que seamos los primeros en aprobarla. Los últimos en leerla y en conocerla, eso sí, pero los primeros en aprobarla. Y es lo que dijeron Los del Río, que cantando o en prosa son unos cachondos con gracia: ¿Y por qué vamos a votar que no a la Constitución si no la hemos leído? Bueno, pues si van ustedes a votar sí mejor que no la lean.