Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
100 Los sábados de ABC SÁBADO 12 2 2005 ABC EL AMOR YA NO ES LO QUE ERA... (Viene de la página anterior) cho alguna película de ciberamor pero aún está lejos de una realidad apabullante. Según Nielsen Netratings, en el último trimestre de 2004 casi un millón y medio de españoles visitaron desde su casa (en esta encuesta no aparecen las visitas desde el trabajo) alguno de los portales de encuentros para solteros de la Red (match. com, msn, amigos. com, meetic. com... Más del doble brujulearon por las páginas de contactos sexuales, pero ésa es otra historia. En cualquier caso, mucho impar en busca de pareja, mucho internauta de más de treinta y cinco años que, como dice Sonia Fernández, directora general de match. com en España, se ha quedado solo, ha visto cómo se casaban sus amigos, y ha descubierto en Internet un nuevo territorio de oportunidades. Cinco mujeres crearon Match. com en Estados Unidos en 1995. En marzo de 2003 abrieron oficina en España. Ha pasado poco tiempo, pero Sonia Fernández no puede estar descontenta con los resultados: 1,5 millones de usuarios registrados y 600.000 perfiles activos de personas (el 65 por ciento, hombres) que han dedicado su tiempo a describirse física y personalmente, en un cuestionario amplio, necesario para que las posibilidades de éxito sean mayores. La inmensa mayoría de ellos, según una encuesta de la empresa, se había lanzado a la Red en busca de una pareja estable. Cada mes recibimos entre ciento cincuenta y doscientos correos de personas que han encontrado una pareja gracias a nosotros afirma. Valentín Martínez- Otero, psicólogo, pone un cubito de hielo en el discurso de los fans de las nuevas tecnologías. Opina que, aunque la relación puede cristalizar, en muchas ocasiones son relaciones superficiales y fugaces, en las que algunas personas distorsionan datos de su identidad: edad, aspecto físico. En estas circunstancias, nada tiene de raro que, si se produce un encuentro, se desilusionen. Los ciberflechazos se desvanecen con la misma facilidad que se producen. En general, se observa menos compromiso, más cantidad de relaciones, pero menor calidad en las mismas, porque la sustitución de la comunicación real por el contacto virtual constituye un empobrecimiento PILAR FERNÁNDEZ Fundadora de Alter Ego Las mujeres también los prefieren jóvenes Más de 8.000 clientes en cartera y un 71 por ciento de éxitos en la búsqueda de pareja han convertido a la agencia matrimonial de esta ex edil madrileña en líder de un sector que bien podría colgarse la medalla de bien de interés social TEXTO: VIRGINIA RÓDENAS FOTO: ERNESTO AGUDO Jóvenes profesionales liberales, empresarios y ejecutivos, sin tiempo libre para atender su vida afectiva y que alegan dificultad de comunicación con gente de su entorno forman el grueso de los clientes de Alter Ego, la agencia matrimonial que fundara la ex concejal socialista de Madrid Pilar Fernández junto a su hermana Ana, ambas abogadas expertas en divorcios, cuando hace diez años decidieron cruzar al otro lado. Hoy tienen la marca de producir al año 5.600 parejas, de las que 2.300 acaban en matrimonio. -Se piensa que el que recurre a la agencia matrimonial es porque algo le pasa. ¿Qué mal padecen sus clientes? -La mayoría de ellos son personas muy centradas y ocupadas por el trabajo, que están en una edad entre los 25 y 40 años, que han tenido rupturas anteriores, bien de matrimonio o de pareja, y que no tienen el tiempo suficiente para buscar detenidamente a ese hombre o mujer con el que querrían volver a reiniciar su vida. ¿Cuál ha sido la evolución del mercado del amor en la última década? -Se ha producido un rejuvenecimiento del perfil de los clientes. Cuando Alter Ego inició su andadura hace diez años teníamos un porcentaje muy elevado de personas de más de 40 años, muchas de las cuales se hallaban en la frontera de los 60, donde residían los porcentajes más altos; sin embargo, ahora la proporción de los que andan en la cuarentena es mayoritaria sobre el conjunto de nuestros clientes. La gente joven busca una cierta utilidad y calidad en los resortes puestos a su alcance que le impulsen a mejorar sus relaciones y por eso acuden a nosotros. Los pañuelos de los enamorados BELÉN RODRIGO A finales del siglo XVII y principios del XVIII, el pañuelo fue en Portugal, además de una prenda en el guardarropa femenino, un elemento esencial para conseguir novio. Las mozas con edades casaderas y con conocimientos en punto de cruz bordaban sus pañuelos durante meses. Este pañuelo marcaba el inicio o no de la relación conforme el pretendiente lo usase o por el contrario decidiese mantenerlo guardado. En la actualidad, cada año coincidiendo con el día de los enamorados, se celebra en la tienda de artesanía El arte y la Tierra de Almada una exposición en la que se pueden contemplar los mejores ejemplares de esta curiosa tradición portuguesa. ¿Cómo se atisba desde el mirador de una agencia matrimonial la épica sentencia hasta que la muerte os separe -Cuando alguien tiene una pareja o se casa cree que esa persona será la definitiva, lo que ocurre es que desgraciada- mente, y según confirman las estadísticas, eso no es así, siendo en los diez primeros años del matrimonio donde se produce la mayoría de las rupturas. Según el INE, en España se casan anualmente 200.000 personas y 120.000 se separan. Pero, sin embargo, a pesar de este último dato, la figura del matrimonio no está anclada, sino que, muy al contrario, la gente, y sobre todo la más joven, quiere contraer matrimonio, y una parte muy importante desea convivir en pareja. La longevidad y todos los avances que permiten vivir en plenitud de facultades hasta los 80 e incluso 95 años han incrementado las etapas de la vida y, por tanto, las posibilidades de parejas, y puede ocurrir que en un futuro tengamos varias, por encima de las tres importantes que se dan de promedio en la actualidad. Porque hay un valor universal que se resume en que las personas, por regla general y salvo los que expresamente desean lo contrario, no quieren estar solas, prefieren compartir y luego, como motor de su vida, quieren enamorarse. Porque el amor está ahí y a él se aspira, se tengan 25 u 82 años. -Según el estudio sociológico de Alter Ego, también las mujeres los prefieren jóvenes. -Están empezando. Hay un patrón cultural de personas célebres y conocidas que se está asentando en estos momentos, y que apareció hace algunos años, de que los hombres maduros prefieren mujeres jóvenes hasta con una diferencia de 20 años, y eso ya está pasando de la misma manera con las mujeres, que se cuidan mucho y ya no son viejas ni con 55 ni con 65 años. Y es que ellas también quieren que los hombres respondan estéticamente a sus expectativas. -El informe revela que a los cincuentones con más dinero y menos cultura les Profesional de éxito, 40 años y sin tiempo para buscar pareja: es el nuevo perfil del cliente de la agencia matrimonial gustan las chicas de menor edad. ¿Cuestión de dinero o de educación? -El propio dato lo indica todo. Es un perfil muy concreto, que, además, lo vemos también muy a menudo en los medios de comunicación. Se intenta de alguna manera obtener una juventud por medio de un estatus social: hay mujeres que se prestan a ello porque es un camino más corto para alcanzar sus logros, y hay hombres que quieren socialmente llevar a su lado una mujer joven. Y así todos encantados. ¿También en el amor han colgado el cartel de prohibido fumar? -Claramente. A lo largo de estos diez años nos han ocu-