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56 Sociedad SÁBADO 12 2 2005 ABC Salud CALEIDOSCOPIO JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ- RÚA Médicos de EE. UU. han identificado el proceso bioquímico por el que un repentino shock emocional puede provocar una crisis cardiaca fácilmente confundible con un infarto. La muerte de un ser querido o un desengaño pueden desatar el proceso, principalmente en sexagenarias HÁBITOS ALIMENTICIOS L os hábitos alimenticios son un termómetro que utilizan los investigadores para conocer el estado nutricional de la población. Esta herramienta es básica a la hora de establecer nuevas estrategias de nutrición en salud pública. El trabajo realizado ahora por científicos del Departamento de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Complutense es una radiografía exhaustiva sobre los hábitos alimenticios de los españoles, para determinar de qué alimentos proceden las calorías que consumimos. Este estudio, Fuentes alimentarias de energía, grasa total, grasa saturada, sodio, azúcar y ácidos grasos trans en la dieta española se ha llevado a cabo con la participación de 1.060 adultos mayores de 17 años y 903 escolares de entre 7 y 12 años. La conclusión más relevante de este estudio, coordinado por las profesoras Ana Requejo y Rosa Ortega, es que los principales suministradores de energía en la dieta de los niños española se encuentra- -de mayor a menor- -en los aceites, leche, pan, galletas, bollería, embutidos y fiambres, así como de chocolates, pasta, arroz y carne de vacuno. Estos alimentos suponen más del 50 por ciento de las calorías que ingieren los niños. Por lo que se refiere a los adultos, la clasificación también está encabezada por aceites, pan, leche, bollería, embutidos y fiambres, quesos, galletas, pasta, arroz y carne de vacuno. Según este trabajo, con estos diez alimentos queda explicado más del 50 de la ingesta calórica media de la población infantil. En los adultos el aceite, pan, leche y bollería aportan entre el 4,39 y el 12,22 de la energía consumida, mientras que las galletas son responsables del 4,97 bollos (4,83 y embutidos (4,73 En niños, el aceite, la leche y el pan proporcionan más del 10 de la energía consumida. Según los investigadores, considerando cada uno de estos alimentos por separado, las galletas suministran el 4,97 los bollos el 4,83 y los embutidos un 4,73 Las diez principales fuentes de grasa en los niños españoles proceden del aceite, la leche, los quesos, los embutidos y fiambres, la bollería industrial, los huevos, la mantequilla, la carne de cerdo, el pollo y la mayonesa. En los adultos este ranking estaría constituido por aceite, leche, embutidos y fiambres, bollería, galletas, quesos, chocolates y derivados, pollo, huevos y carne de cerdo. Estos alimentos explican más del 65 de la ingesta energética media. La ciencia de un corazón roto TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ ILUSTRACIÓN: FERNANDO RUBIO WASHINGTON. Lo que la música, la poesía, y los culebrones han presentado siempre con bastante certeza artística- -la existencia de corazones rotos- -ha sido finalmente confirmado por un grupo de investigadores de Estados Unidos empeñados en arrojar luz sobre las miocardiopatías provocadas por el estrés. A tenor de las conclusiones publicadas en último número del New England Journal of Medicine es cierto que un fuerte shock emocional, como la muerte de un ser querido, puede producir el síndrome del corazón roto cuyo diagnóstico suele confundirse con un ataque cardiaco. La elusiva condición, diseccionado justo en vísperas de las románticas celebraciones de San Valentín- -simbolizadas por nuestra decisiva bomba sanguínea- -no es cuestión literaria ya que puede resultar mortal sin tratamiento adecuado. Pero en el lado positivo, la mayoría de las personas que sufren este síndrome- -por lo general mujeres en torno a los sesenta años- -suelen recuperarse sin presentar daños permanentes en su corazón. El equipo coordinado por el doctor Ilan Wittstein, especialista de la prestigioso John Hopkins University, ha descubierto que este síndrome se caracteriza por altos niveles de hormonas catecolaminas, relacionadas con el estrés. Toda esta repentina sobredosis de hormonas, entre las que se cuentan la adrenalina y la noradrenalina, tiene capacidad para interrumpir temporalmente el funcionamiento del corazón. Para desarrollar sus conclusiones bioquímicas, este grupo de investigadores estadounidenses se ha concen- trado en 19 casos confirmados de síndrome del corazón roto En estos pacientes, a su paso por urgencias, se detectaron niveles de catecolaminas entre dos y tres veces superiores a los de víctimas de un ataque cardiaco. Niveles hormonales, por lo tanto, 34 veces superiores a los que se encuentran en personas saludables no sometidas a situaciones de estrés. Entre los 19 casos estudiados se encontraban desde una mujer que se había derrumbado al asistir a la muerte de su anciana madre a una señora que había visto implicada en un accidente de tráfico pero sin recibir un rasguño. El caso más llamativo de la muestra es el de una paciente que se asustó terriblemente al ser agasajada por sorpresa con una fiesta de cumpleaños. En personas con arterias bloqueadas o cierta predisposición, estas circunstancias pueden provocar ataques al corazón de verdad. Sin obstrucción arterial En el caso del síndrome del corazón roto cuando los afectados son sometidos a angiografías no presentan obstrucciones arteriales y los análisis sanguíneos no muestran los niveles altos de enzimas liberadas cuando se daña el músculo cardíaco. Pese a estos resultados, el consenso médico es que ante estas crisis con dolores de pecho y dificultad de respiración hay que asumir siempre lo peor y acudir a urgencias. La primera referencia a la miocardiopatía por estrés se remonta a una investigación realizada en 1980 por un grupo de forenses que habían estudiado a víctimas de asesinatos cuyas autopsias demostraban que no habían muerto por sus heridas sino por fallo cardiaco. En la década de los noventa, médicos japoneses empezaron a diagnosticar este síndrome, al que llamaron takotsubo por un tipo de trampa de pescadores que recuerda a la forma distorsionada que presentan las cámaras cardiacas de estos pacientes. La diferencia entre hombres y mujeres La prevalencia femenina del síndrome del corazón roto sirve para ilustrar las grandes diferencias fisiológicas entre los sexos, empezando por la forma en que hombres y mujeres responden ante situaciones de estrés. A juicio de Deborah Barbour, portavoz de la Asociación American del Corazón, este tipo de complicaciones justifican la necesidad de realizar más investigaciones médicas con mujeres porque no se pueden extrapolar las reacciones entre sexos Aunque no está claro porqué las mujeres son más vulnerables a este tipo de cardiopatías, no faltan hipótesis que apuntan a cuestiones hormonales o especiales conexiones entre cerebro y corazón. Como ha explicado el doctor Scott Sharkey, del Instituto del Corazón de Miniápolis, está claro las mujeres reaccionan de forma diferente ante el estrés, particularmente ante el emocional Para Herbert Benson, investigador de la Facultad de Medicina de Harvard, ante el cúmulo de evidencias documentadas el estrés debe considerarse como una entidad causante de enfermedades