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26 Internacional BODA DEL PRÍNCIPE DE GALES SÁBADO 12 2 2005 ABC Los británicos se inclinan por Guillermo para suceder a Isabel II b El matrimonio del Príncipe Car- El Príncipe Carlos se ha salido por fin con la suya- No renunciaré a esa mujer aseguran que había repetido mil veces- A sus 56 años de edad comienza a obtener la aceptación popular de sus obstinadas y peculiares preferencias los con Camilla Parker Bowles goza de la aprobación popular, pero la población no desea que la consorte llegue al Trono E. J. BLASCO LONDRES. Sin el entusiasmo con que hace 24 años siguieron el anuncio de la boda entre el Príncipe Carlos y Lady Diana, los británicos aprueban el nuevo enlace del heredero, aunque lo hacen desde cierta indiferencia, pues al fin y al cabo el Príncipe de Gales y Camilla Parker Bowles eran ya una pareja de hecho y la regularización de su situación no deja de ser un apaño institucional. De acuerdo con el primer sondeo, realizado por The Daily Telegraph tras desvelarse el propósito de boda, el 65 por ciento de los encuestados se mostró de acuerdo con el casamiento y tan sólo el 24 por ciento de ellos lo desaprueba. Que los tiempos han cambiado, haciendo posible la boda civil del heredero con una divorciada, lo demuestra el que en 1998, un año después de la trágica muerte de la Princesa de Gales, el 46 por ciento rechazaba el enlace y sólo el 40 se mostraba dispuesto a tolerarlo. Pero al tiempo que el heredero del Trono ve refrendada su controvertida decisión, también debe ver cómo su hijo mayor, el Príncipe Guillermo, se le adelanta en las preferencias como futuro sucesor de la Reina Isabel II. Según el sondeo, el 37 por ciento de los británicos apuesta por el padre, mientras que el 41 por ciento se inclina por el hijo. En 2002, los porcentajes eran de 48 y 28, respectivamente. Carlos, el testarudo TEXTO EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El Príncipe Carlos es sumamente testarudo en sus ideas y así como ha encontrado reconocimiento a su apuesta por los alimentos orgánicos, que comenzó a defender hace veinte años cuando esos productos distaban de ser un objeto de consumo en los supermercados, al cabo de 35 años logrará casarse con la mujer que conoció en 1970 en un partido de polo. No renunciaré a esa mujer se asegura que había dicho repetidas veces, aun cuando la muerte de Diana de Gales y su elevación a los altares había obligado a una postergación pública de Camilla Parker Bowles. Carlos de Inglaterra ni renunció a la mujer que siempre amó, ni a sus aspiraciones de convertirse un día en Rey. El jueves, en un solo día, el heredero consiguió dos notorios éxitos: su futuro matrimonio fue avalado por las encuestas (previamente contó con el no fácil beneplácito de la Reina, el Gobierno y la Iglesia Anglicana) y el debate sobre la privación del título de Reina a su nueva esposa no ha hecho más que darle credibilidad como Rey en espera. Reconciliación con la Prensa La popularidad de su próxima consorte no puede más que crecer- -hasta ahora había sido maltratada por la Prensa, en su condición de amante- por más que nunca suplante el entusiasmo por Lady Diana, mientras que la regularización de su vida matrimonial, aunque sea casándose por lo civil, contribuirá a mitigar su imagen de excéntrico. El único debate en torno a la sucesión probablemente será sobre la edad- -Isabel II goza de buena salud y el Príncipe Guillermo será cada vez más adulto- no ya sobre su capacidad. Con la estabilidad formal de su vida conyugal, cobrará mayor relieve la actividad asistencial a la que se dedica Carlos de Inglaterra, y a cuya nómina se había incorporado el año pasado Camilla Parker Bowles. Sin un papel institucional específico otorgado al Príncipe de Gales, el heredero ha sabido sin embargo tejer un amplio entramado de entidades y empresas que en 2004 le llevaron a protagonizar 572 actos sociales en el Reino Unido y en el extranjero. La Fundación del Príncipe aglutina a más de doscientas organizaciones, emplea a más de dos mil personas y factura 60 millones de libras anualmente (unos 90 millones de euros) Uno de los principales objetivos de The Prince s Trust es la promoción de jóvenes discapacitados, aunque también cuenta con suculentos negocios inmobiliarios en los amplios terrenos que le pertenecen. Defensor de la arquitectura conven- Esposa sí, Reina no Otros datos reveladores de la encuesta son que el 49 por ciento de la población considera que el Príncipe Carlos no debería ser cabeza de la Iglesia de Inglaterra si llega a ser Rey, frente al 37 por ciento que opina que sí, y que sólo el 7 por ciento vería con buenos ojos que Camilla Parker Bowles recibiera el título de Reina, por más que el 57 por ciento cree que debería tener sus prerrogativas. Toda la Prensa acogió ayer con buen tono el anuncio de boda y se dejaron a un lado las críticas que en ocasiones se han vertido contra el Príncipe de Gales y la hostilidad con que se ha seguido su relación con su futura esposa. Incluso el Daily Mail, el diario sensacionalista, tan máximo defensor de la Monarquía como combativo con el heredero, hizo un tratamiento positivo de la noticia, aunque coló algún titular como el que reclamaba al nuevo matrimonio el arrepentimiento por sus pecados cional, entusiasta de la medicina alternativa, enemigo del nuevo diseño, partidario de la agricultura tradicional y amante de pasearse con falda escocesa, Carlos de Inglaterra ha pasado por anticuado y un punto estrafalario. Pero todo depende de cómo se mire, y quizás ahora la Prensa le resulte menos hostil. Un Príncipe Moderno es el título que la BBC ha dado al perfil de su portal digital. Mientras el Príncipe Carlos ha sido criticado por puntos de vista tradicionales en cuestiones como la caza, puede ser remarcablemente moderno destaca el artículo. Camino de espinas Un ejemplo esclarecedor es su intención de cambiar el título de defensor de la fe que le correspondería como Rey y supremo gobernador de la Iglesia de Inglaterra, por el de defensor de fe (o de las fes) como señal de protección de las distintas creencias de sus súbditos. Pero la salud de la Monarquía no es tan excelente como la que encontró Carlos Felipe Arturo Jorge cuando nació, el 14 de noviembre de 1948, ni la de sus nueve años, cuando recibió el título de Príncipe de Gales, después de que en 1952 su madre fuera coronada Reina. Desde entonces han pasado demasiadas cosas. Carlos de Inglaterra ni renunció a la mujer que siempre amó, ni a sus aspiraciones de convertirse en Rey La popularidad de su consorte no puede sino crecer por más que nunca suplante el entusiasmo por Diana