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6 Opinión SÁBADO 12 2 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND Algo más propio de las clásicas comedias de enredo o de los vodeviles contemporáneos que de la dirección política nacional YO NO CREO EN EL CIS Si los encuestados son sinceros al decir que no tienen el más mínimo interés por la Constitución europea, ¿por qué habría de haber una participación normal trata de técnicas indoloras. El nazismo y el comunismo necesitaron a pesar de todo campos de exterminio y gulags. Ahora no. Ahora los viejos izquierdistas que están en las alturas del PSOE han llegado a la convicción de que manipular la voluntad popular es hacer una revolución dulce, una forma incruenta y civil de tomar el poder. Los bolcheviques de hoy hacen la revolución sin sangre al dar apoyos mayoritarios a las decisiones de unas minorías. -En ese punto las manipulaciones del CIS sirven para que la mayoría de la sociedad acepte unos resultados determinados. Ciertamente hay un crimen virtual pero gracias a él se conquista o se retiene el poder de una forma no traumática. EBO darte la razón en un punto que es el siguiente: los socialistas han descubierto que basta con negar la realidad de modo sistemático para que ésta no exista. Es una forma de sustituir lo trágico por lo virtual. Ayer convirtieron el Prestige en un crimen del PP, hoy convierten el Carmelo en un hecho de la naturaleza. -Pueden negar la libertad de expresión en aras de la verdad. Dan carnés de independencia mientras persiguen a los independientes. -De todos modos, aunque no me creo al CIS, tampoco los creo capaces de dar el día 20 un pucherazo electrónico. -Pero, ¿es que tú has llegado a creer que un plebiscito es un recurso democrático? Es un problema de dosis. Te has quedado en los años setenta. LOS SECRETOS DE ZAPATERO UIENES sólo sentimos respeto por los secretos de alcoba y, en lo que cabe, por los de Estado tenemos últimamente inspiración y risas a cargo de José Luis Rodríguez Zapatero, circunstancia muy de agradecer. El presidente del Gobierno, como cualquier otro eventual discontinuo, tiende a suponer que el sigilo es un buen guardián para la viña del poder y, en consecuencia, le perpetuará en el empleo; pero ignora, como muchos de sus colegas, que en política no existen asuntos tan reservados que no lleguen a ser conocidos por todos en el plazo de unos días o, si todo va muy bien, de unas pocas semanas. Además suele darse la constante según la cual hay una relación directamente proporcional entre la ocultación de un hecho por parte de un poderoso y la fiebre fabuladora que, sobre el particular, asalta inexorablemente a sus próximos y, con más fuerza, a sus distantes. En esa línea de la reserva imposible, a mitad de camino entre los complejos de inferioridad y superioridad, Zapatero citó en La Moncloa, su fortín, al presidente del PNV, Josu Jon Imaz. Pudo ser, por las fechas, un prólogo preparatorio de su recepción al lendakari Ibarretxe y se puede suponer que no sirvió para mucho. De no ser por el secreto de su curso no hubiera llamado la atención ni, tan siquiera, indignado e inquietado a Mariano Rajoy y es que el secreto, independientemente de su contenido, tiene el poder de la excitación de los distantes, el anhelo de los próximos y, en lugares como España, dado a fantasmas y sospechas, la admiración de los extraños. Por las mismas fechas en que recibió a Imaz, puesto a la trepidación y la aventura de la vida, el presidente usó también de la discreción para, sin luz y sin taquígrafos, reunirse también con Josep Lluís Carod- Rovira, el presidente de ERC y fuerza basal y determinante del tripartito, que, además de prorrogar la vida política de Pasqual Maragall, gobierna en Cataluña. Naturalmente el secreto de tan significativo encuentro, de cuatro horas de duración, ya ha sido violado y todos estamos en él y en la cábala de lo que pudo dar de sí. Esto de los secretos, más propio de las clásicas comedias de enredo o de los vodeviles contemporáneos que de la dirección política nacional, es algo que, informativamente, cunde mucho. La transparencia tiende a lacónica, pero lo misterioso incita al chismorreo que, como bien saben los espectadores habituales de las televisiones españolas, es inacabable y, lo que es peor, capaz de autoalimentarse. A Zapatero le gustan los secretos y ello nos obliga, aún forzando la propia voluntad, a instalarnos en la sospecha, salvo que seamos de los de la adhesión inquebrantable. Más de veinte días después de esas dos curiosas entrevistas, Zapatero no nos da razón de ellas. Sólo se justifica desde el desprecio a los votantes que, dicho sea de paso, lo soportamos todo mansamente. Hasta un referéndum. Q E que estás diciendo. S claro que los soció- ¿Tú crees que habría silogos del CIS y yo vivido preferible que España humos en países diferenbiera tenido que salir de la tes. Su encuesta me habla de OTAN? una sociedad que va a votar- -La democracia no es neel día 20 como si se tratara gociable. No hay nada peor de unas elecciones normaque su negación. Además, les. Mi experiencia, ciertaCÉSAR ALONSO DE ahora no nos jugamos lo mismente limitada e incluso sesLOS RÍOS mo que en el referéndum de gada, me lleva a pensar en la OTAN. una abstención alta y en un- -Tú no, pero Zapatero sí. Se juealto porcentaje de noes Hace ga el liderazgo. ¿Te parece poco? Neunos días el propio López Aguilar cesita legitimar con este plebiscito me confesaba que le preocupaba la la dudosa victoria del 14- M. abstención. Según Joaquín Almu- -La verdad es que una lectura denia, sería muy peligrosa para la cretenida de la encuesta del CIS te sidibilidad de Zapatero una participatúa ante contradicciones insufrición que no superara el cuarenta bles desde el punto de vista de la lópor ciento. ¿Por qué, entonces, el gica. Porque si los encuestados son CIS se echa la manta a la cabeza y da sinceros al decir que no tienen el estos resultados disparatadamente más mínimo interés por la Constituoptimistas para el Gobierno? ción europea, ¿por qué habría de haMe lo explica Pepe Luis: ber una participación normal -Están preparando el pucherazo electrónico. Para que resulte creíO lo dudes. Estamos en un estable el día 20 una participación alta dio de corrupción de la demotienen que preparar a la sociedad, y cracia muy avanzado. El aparato ¿qué mejor método que unas encuesdel PSOE ha saltado de las técnicas tas habilidosamente manipuladas? de persuasión propias de la propaAcuérdate del referéndum de la ganda clásica a la simple estrategia OTAN. González todavía sigue arrede la mentira. Es un paso más que pintiéndose de haberlo convocado. requiere un nuevo tipo de cobertuMás de uno piensa que hubo puchera. razo. Ten en cuenta que en las elec- -Esto nos retrotrae a los totalitaciones de circunscripción única es rismos de los años treinta. relativamente fácil. -Con una diferencia. Ahora se- -No puedo creerte. No sabes lo D N REVISTA DE PRENSA aunque la deseen la mayoría de los vascos Halkin señala que eso sucede precisamente en un país que, como la mayoría de sus vecinos europeos, sermonea a Israel desde hace años sobre el derecho a un Estado palestino Aquello que resulta urgente para los palestinos está fuera de lugar para los vascos añade. El artículo va más allá en la comparación entre vascos y palestinos hasta sentenciar que un Estado vasco independiente no puede, ni en la más calenturienta de las imaginaciones, poner en peligro a España ni dañar sus intereses vitales algo que sí sucedería en Israel con la creación de un estado palestino. Hillel Halkin se refiere asimismo a la lengua, la cultura y el folclore vascos, que dice están en peligro de extinción si no se crea un Estado vasco en el que todas las instituciones de Gobierno trabajen para evitarlo. ¿Y quién se manifiesta categóricamente en contra de un Estado vasco? ¡La misma España que nunca se cansa, como en el resto del mundo, de exigir un Estado palestino! Debo confesar añade Halkin casi al final de su artículo ilustrado con la foto de la detención en Francia de Araitz Zubimendi, a quien califica en el pie de foto de terrorista vasca que el 17 de abril, día de las elecciones en el País Vasco, experimentaré un placer malicioso si las fuerzas favorables al plan de libre asociación ganan por un gran margen. ¿Qué hará entonces el Gobierno de España? ¿Declarará ilegal el voto? ¿Desmantelará el recién elegido Gobierno regional? ¿Enviará a su Ejército y declarará la Ley Marcial? Halkin pronostica que si los vascos votan en el futuro por su independencia de España y Madrid intenta impedirlo por la fuerza, será inevitable la resurrección del terrorismo y el estallido de la violencia en las calles, una suerte de intifada al estilo español Disfrutar de ese espectáculo aumentaría mi malicioso placer. No hay nada cómo ver a un país hipócrita le sale el tiro por la culata JUAN CIERCO Intifada al estilo español El diario ultranacionalista israelí The Jerusalem Post se despachó ayer a gusto en su suplemento de los viernes, día estrella de la Prensa en este país, contra España en particular y Europa en general por su hipócrita actitud ante el derecho de autodeterminación nacional. Hillel Halkin, responsable del artículo a toda página, reconoce un placer malicioso al ver la reacción de las fuerzas políticas y de los medios de comunicación españoles ante la apuesta de libre asociación del presidente regional vasco, Juan José Ibarretxe, rechazada de plano por el jefe del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero,