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64 Espectáculos VIERNES 11 2 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Ventura Pons descubre a Cayetana Guillén y a Santi Millán JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Ventura Pons presentó ayer en Madrid su nuevo filme, Amor idiota y hoy sale para el Festival de Berlín para hacer lo mismo en el certamen, en cuya sección Panorama se proyectará el filme. Es la sexta vez que voy. En este festival sabes que te encontrarás con los programadores de todo el mundo, la televisiones más importantes, las compañías de distribución... Y a efectos de difusión, es el mejor. La primera vez que acudí fue con Ocaña y no recuerdo que haya ocurrido nunca el que una película estuviera en Berlín y en el Festival de Cannes a la vez, algo que hoy sería imposible asegura el cineasta catalán. Aunque la película tienen bastantes escenas morbosas, que no de sexo explícito, sólo plásticamente elásticas, Pons está seguro de que Amor idiota tendrá una buena carrera por los festivales. Y en el caso de las ventas al exterior, habrá que esperar la reacción de los distribuidores, ya que, normalmente, acuden en compañía de los programadores de televisión y no sé cómo se van a tomar esas escenas, aunque no molestan a nadie. Como director y responsable de la cinta, estoy orgulloso del trabajo de los actores. Santi Millán y Cayetana Guillén Cuervo están estupendos en toda la historia También pudo vivir ese momento de vulnerabilidad que se repite en cada pase de prensa. Eran palpables las felicitaciones por el buen tacto que ha tenido al elegir a los actores y los buenos resultados que obtiene de ellos. Creo que se nota que les gustan sus respectivos papeles y que se encuentran bien en ellos dice. Y es que la llamativa seguridad interpretativa de Cayetana (por otro lado, mejor fotografiada que nunca) queda tan clara como el descubrimiento de un Santi Millán en registros que la televisión no puede ofrecerle. Ventura Pons adapta la historia de una novela de Lluís Anton Baulenas, del que ya hizo su versión de Anita no pierde el tren que se ha vendido incluso para las televisiones en el extranjero añade feliz, porque Baulenas me gusta mucho y esta historia es original y contiene los temas que más me gustan: el amor, la muerte, la incomunicación y los amigos como segunda familia Pons recuerda que en la literatura catalana tenemos muy buenos fabuladores y uno de ellos es Baulena. Era un libro difícil de adaptar en lo narrativo, pero maravilloso de hacer Concluye con una descripción del filme: Habla de cosas cercanas y te cuenta que la vida pasa y las expectativas que tenemos casi nunca se cumplen Amor idiota Serás tonto, mas tonto enamorado JAVIER CORTIJO Hacia Ventura Pons sólo hay una forma de acercarse: esbozando un retrato tan intermitente como el que él mismo ensayó con el sin par Ocaña en su lejanísima opera prima ¿En qué se parece la parda Rosita, please a la mimosa Caricias o la intimista Actrices a la rumbera El gran gato Quizá tantos y casi siempre valiosos caminos hayan desembocado en este Amor idiota maletín costurero que convierte su espontaneidad, libérrimo albedrío y dogmatismo (de la talla 95) en escudo contra el que rebota cualquier reproche. Porque aquí hay de todo, como en botica: historia de un idiota contada por él mismo (como escribiera Azúa) crónica de una obsesión casi a la mejicana, radiografía de la nihilista e hipercongestionada sociedad moderna y, sobre todo, borbotones de un romance caníbal a golpes y dentelladas, y a tontas y a locas. Y aquí llega el segundo indulto de la tarde, parapetado en eso de que en el amor y en la guerra urbana vale todo: nos creemos el flirt fou entre Sandra y Pere- Lluc porque, en el fondo, todos hemos imaginado locuras semejantes o peores, y así olvidamos la escasa posibilidad y credibilidad de, por ejemplo, ver a la mujer del Santi Millán y Cayetana Guillén Cuervo Director: Ventura Pons Intérpretes: Santi Millán, Cayetana Guillén Cuervo, Mercé Pons Nacionalidad: España- Andorra, 2004 Duración: 93 minutos Calificación: jefe colgando banderolas en plan obrerete blue collar (Cayetana, queremos un taconazo de aguja tuyo) comprobar cómo el protagonista (estupendo Santi Millán, que vuelve a demostrar el axioma buen cómico, buen ac- tor viaja iniciáticamente a Argentina como quien se da un voltio por las Ramblas, o asistir a alguna clase de filosofía estoica bilingüe y sin que se enrede la lengua o el coco a pesar del jardín de marihuana que la rodea. Morir de amor debe ser vivir así. Por cierto, ¿el literario y viejo zorro Pons abusaba tanto de la voz en off o son impresiones nuestras? Lo dicho arriba: pongamos el intermitente y a otro retrato, seis más cuatro. León y Olvido Domicilio privado Dir. S. Constanzo. Int. L. Miller, M. Bakri. Italia, 90 min. Ni siquiera la luciérnaga del reciente cese de hostilidades entre palestinos e israelíes puede convertir en anacrónica esta pedrada envuelta en celuloide urgente. Saverio Costanzo, italiano con los baúles siempre al hombro, remueve el recuerdo de otro compatriota de fatigas, Vincenzo Natali (aunque sea de Toronto) cuya deslumbrante Cube también presentaba unos personajes encerrados en un mecanismo estrujante y pesadillesco. Con este referente en una esquina y El ángel exterminador en la otra se valora mejor la odisea (encima basada en hecho reales, como no podía ser menos) de una familia cuya casa tiene el espinazo partido por la frontera entre Israel y Palestina, circunstancia aprovechada por el ejército judío para ocuparla marcialmente. La soga al cuello de la historia es aflojada por Costanzo gracias a la entereza y resignación con que engalana a las víctimas domésticas así como a su ecuanimidad al demostrar que, en el fondo, soldados y secuestrados son caras de una misma moneda: la del miedo no a lo desconocido sino a lo no deseado, que es peor. Lástima que el desenlace sí palpe el baldosín falso de la ambigüedad dentro de un conjunto de alta precisión y presión, incluyendo la hitchcockiana secuencia de la muchacha espía en el armario. Al final queda una certera apología de la resistencia activa, que no siempre se resuelve a tiros, y la moraleja de que la convivencia a la fuerza bajo un mismo techo o terruño no es saludable medicina. J. C. Dos hermanos y un destino ANTONIO WEINRICHTER La interpretación dramática es una cosa bastante seria y misteriosa, cuyos resultados no se pueden predecir, sólo evaluar a posteriori. Podemos decir por ejemplo que Marta Larralde, la protagonista de esta película, hace un trabajo sensible y efectivo si bien tiene siempre cara de saber todo lo que le va a pasar. Pero es difícil valorar, aunque se gane toda nuestra simpatía, el trabajo de Guillem Jiménez, un actor con síndrome leve de Down que hace un personaje que se define sólo por esa circunstancia, más allá de decir que inclina la balanza hacia el docudrama (un género tan noble como cualquier otro sobre todo en estos tiempos en que el documental ensaya estrategias más complejas que el cine ficticio) Pero el director Xavier Bérmudez no quiere mezclar realidad y ficción sino contar una historia más bien tremenda: Olvido, el personaje que hace Larralde, no sólo debe sustentar a un hermano incapaz de valerse por sí sólo; también carga con el desempleo, la falta de dinero, un novio con tendencias centrífugas y un amante más bien celestino (Gary Piquer llega a salir mesándose el bigote, como un villano de cine mudo) Lo mejor de la película es la relación de Olvido con su hermano León: le quiere mucho pero se desespera hasta el extremo de tratar de cargárselo repe- Dirección: Xavier Bermúdez Intérpretes: Marta Larralde, Guillem Jiménez, Gary Piquer, Mighello Blanco Nacionalidad: España, 2005 Duración: 112 minutos Calificación: tidas veces, con tanto éxito como Archibaldo de la Cruz... Pero como la película carga tanto las tintas en lo demás, parece que ése sea el menor de sus problemas.