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ABC VIERNES 11 2 2005 Sociedad 55 Ciencia Científicos americanos miden con precisión milimétrica los cambios en la forma de la Tierra En veintiocho años, el planeta se ha abombado en el ecuador y se han estrechado los polos b Los cambios de forma se deben a la acción de fenómenos como El Niño, que actúan sobre la redistribución de la masa terrestre y alteran el campo gravitatorio JOSÉ MANUEL NIEVES MADRID. Durante los últimos 28 años la Tierra ha cambiado perceptiblemente de forma. O por lo menos esa es la conclusión del estudio que un equipo de científicos de la Universidad de Texas acaba de publicar en el prestigioso Journal of Geophisical Research Apoyándose en los datos facilitados por satélites de observación de la NASA, Minkang Cheng y su colega Byron D. Tapley, ambos adscritos al Centro de Investigaciones Espaciales de esa universidad norteamericana, han llegado a la conclusión de que en las últimas tres décadas la Tierra se ha abombado a la altura del ecuador, al mismo tiempo que se achataba en los polos. La razón, según los científicos, hay que buscarla en los cambios climáticos a los que está sometido nuestro planeta, y en especial en los fenómenos que afectan al nivel de los océanos y al desplazamiento y distribución de las grandes masas de agua. Fenómenos es- tacionales como El Niño, que a finales de cada año provoca sequías en medio mundo e inundaciones en el otro medio, afectando tanto al clima como a las criaturas marinas. Esas mismas variaciones climáticas serían también responsables de determinadas alteraciones en el campo gravitatorio terrestre, que a su vez influyen, de nuevo, en el clima, dando lugar a un círculo vicioso, una danza de influencias mutuas y efectos cruzados que hacen de la Tierra un lugar vivo, dinámico y cambiante. La Tierra, vista desde el espacio Cambios de forma La gravedad es una fuerza de atracción invisible que tiende a mantener unida la materia. El movimiento relativo de un objeto pequeño, como un satélite, con respecto a otro objeto pesado, como la Tierra, depende de la cantidad de masa que tenga cada uno de los objetos y de cómo esa masa se distribuye. Los científicos pueden medir los cambios en el tirón gravitatorio del planeta usando instrumentos en tierra que rastrean satélites en el espacio. El estudio revela, sin lugar a dudas, cambios significativos en la forma de nuestro planeta durante las tres últimas décadas. Para llegar a estas conclusiones, los científicos midieron la distancia existente entre varios satélites y distintas estaciones terrestres usando un sistema de medición por rayos láser cuyo margen de error es de menos de un milímetro. Los datos recogidos reflejan los cambios en la distribución del agua en océanos, atmósfera y continentes. Los investigadores se dieron cuenta de que, en los últimos 28 años, las dos mayores variaciones en la forma del globo terráqueo estaban estrechamente relacionadas con dos de los más fuertes episodios de El Niño durante el mismo periodo. El Niño provocaba variaciones en la distribución de las masas de agua en el planeta, que causaron cambios en el campo gravitatorio y que fueron más intensas sobre los continentes, con pequeñas contribuciones debidas a cambios en los océanos. Los científicos también encontraron indicios de que otro gran cambio en la distribución de la masa terrestre habría podido comenzar en 2002, coincidiendo con un ciclo, esta vez moderado, de El Niño. La idea principal- -explica el propio Cheng, coautor del estudio- -es que el movimiento de masa terrestre a gran escala que está íntimamente relacionado con los cambios climáticos a largo plazo