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ABC VIERNES 11 2 2005 Internacional 33 El nuevo jefe del Shin Bet en la picota J. C. JERUSALÉN. No ha podido tener peor recibimiento el nuevo jefe de los servicios de inteligencia interior hebreos, el Shin Bet El Comité Público contra la Tortura en Israel ha solicitado al primer ministro Ariel Sharón que reconsidere el nombramiento de Yuval Diskin para ese puesto por tener relación directa con la ejecución de los asesinatos selectivos contra milicianos palestinos. El citado comité ha enviado una carta a Ariel Sharón y al fiscal general del Estado, Menajem Mazuz, para denunciar la elección de Yuval Diskin, quien ha violado en el pasado las leyes internacionales y las israelíes Diskin fue número dos del Shin Bet entre el año 2000 y el 2003. Desde entonces sirvió como consejero especial del jefe del Mosad (los servicios de inteligencia en el exterior) Meir Dagan. Ahora toma el mando de uno de los cuerpos con mayor presencia en la lucha contra el terrorismo palestino, esencial, en efecto, en la elección de potenciales objetivos a ser eliminados sin cita previa con la Justicia. Un militar israelí muestra los restos de un cohete Qassam lanzado ayer contra el asentamiento de Neve Dekalim REUTERS Abbas guillotina a la vieja guardia de seguridad tras los ataques de Hamás La policía palestina, en estado de máxima alerta contra los Qassam de la ANP da todo el poder a Dahlan tras cesar, entre otros, al general Abdel Razek alMayaida, jefe de la Seguridad Nacional en Gaza y Cisjordania JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Mahmud Abbas (alias Abu Mazen) no ha dudado en cortejar en las últimas horas a Madamme Guillotina para intentar frenar el caos y la anarquía desatados de nuevo en Gaza, apenas dos días después de la histórica cumbre de Sharm el- Sheij. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha cortado varias cabezas por lo sano para demostrar que no está dispuesto a tolerar la ineficacia y la incompetencia en el seno de sus Fuerzas de Seguridad. Las cabezas cortadas no eran sólo de mandos de rango medio o de desconocidos meritorios, que también. Las cabezas guillotinadas eran las de los principales responsables de la seguridad palestina en Gaza y Cisjordania, aquellas que durante muchos años, con Yaser Arafat primero, pero también sin el viejo rais han gestionado dichas Fuerzas de Orden. La veterana cabeza del general Abdel Razek al- Mayaida, jefe de la Seguridad Nacional (una suerte de Ejército palestino) cayó a media tarde de ayer en la cesta de mimbre para acompañar, entre otras, a las del jefe de la Policía de Gaza, Saeb al- Ayed, y del responsable de la Seguridad Civil, Salah Asb El presidente hur. Cabezas que han sido cortadas por dos motivos y una razón preventiva. Por un lado, y sobre todo, por el lanzamiento continuado de varias salvas de cohetes caseros por parte de Hamás, que viene a romper un periodo de calma que se intuía más prolongado en el tiempo. Entre 30 y 40 cohetes cayeron ayer en diversas colonias judías de la Franja, sin provocar víctimas y tampoco graves daños materiales pero sí unos efectos colaterales que amenazaban con espantar de golpe los esfuerzos negociadores. Abbas ha ordenado a sus Fuerzas de Seguridad, en estado de máxima alerta, que hagan lo posible para frenar los ataques de los integristas islámicos. Lo posible, que no lo imposible, ya que insiste por el momento en no levantar arma alguna contra los milicianos por temor a un enfrentamiento civil de impredecibles consecuencias. Segundo motivo, de menor poder mediático pero de importante calado interno. El asalto acaecido en una prisión de Gaza, protagonizado por miembros de diversos clanes que mataron a tres reclusos para vengar el asesinato de uno de los suyos. No fue un asalto cualquiera. Se utilizaron granadas de mano para volar puertas y verjas y dos decenas de internos aprovecharon el tumulto para huir de la cárcel. Y una razón preventiva: evitar la posible represalia militar de Israel al lan- zamiento de los Qassam De producirse, todas las esperanzas de poner fin a la segunda intifada se irían al traste. Tel Aviv mostró de hecho más contención que otras veces a la hora incluso de denunciar los ataques de Hamás. Eso sí, se suspendieron los contactos bilaterales al más alto nivel (no los de actores secundarios) se congelaron algunas medidas de alivio; y se redoblaron las exigencias habituales. A saber: Abbas tiene que aparcar las palabras y desenfundar las armas para desmantelar las infraestructuras de las organizaciones terroristas. Tiene que acabar con ellos, antes que ellos acaban con él Barghuti echa un cable a Abbas Desde otra cárcel, no la asaltada en Gaza sino una en territorio israelí, el jefe de la intifada, Marwán Barghuti, echaba un cable a Abbas al declararse partidario del alto el fuego acordado en Sharm el- Sheij. Entre tanta cabeza cortada, la del propio Mahmud Abbas puede pronto comenzar a tener un precio, otra destaca emergente en la Franja de Gaza y por ende en Cisjordania. La de Mohamed Dahlan quien, con la decisión de Abbas de cortejar sin disimulo a Madamme Guillotina, ha asumido en la práctica todo el poder en materia de seguridad para hacer y deshacer a su antojo. Siempre y cuando, por supuesto, que ese antojo no choque de bruces contra el muro que Israel no ceja de levantar en territorio ajeno. Presos con sangre en las manos J. C. JERUSALÉN. Hasta ahora no había vuelta atrás en la cúpula política israelí. Los presos palestinos con sangre en las manos no serán puestos en libertad en las negociaciones con la Autoridad Nacional Palestina. Por ahora será así. En la próxima hornada de reclusos palestinos que serán liberados (primero, unos 500; en el plazo de 3 meses, otros 400) no habrá ninguno con las sangres manchadas de sangre israelí. Desde ahora las perspectivas pueden ser distintas, al menos en lo que a la esperanza de muchas familias árabes se refiere. Ariel Sharón, reticente siempre a esta posibilidad, reconocía ayer en declaraciones al diario Haaretz que, en caso de llevarse a cabo la evacuación de Gaza de manera tranquila, sin fuego palestino alrededor, se podría contemplar la opción de sacar de sus celdas a responsables directos de la muerte de ciudadanos, soldados y colonos israelíes. No es otra cosa que el dilema de los presos palestinos con sangre en sus manos. Hasta ahora. Por ahora. Desde ahora.