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42 Madrid JUEVES 10 2 2005 ABC MADRID AL DÍA COMPLICAR UN PROCESO PEDRO MONTOLIÚ l séptimo proceso de regularización de inmigrantes, iniciado este lunes, corre peligro de convertirse en Madrid en un caos por falta de coordinación y previsión. En una comunidad como la madrileña, donde se calcula que podrían llegar a ser regularizados 250.000 inmigrantes- la tercera parte del total de España- se ha echado en falta una comisión que coordinara el trabajo de Inmigración, Trabajo- del que dependen las 31 oficinas de la Seguridad Social que recogen la documentación necesaria por la tarde- Delegación del Gobierno, Federación Madrileña de Municipios y Ayuntamiento de Madrid, por citar a alguno de los implicados. Claro que, de haberse planificado correctamente, podría haberse invitado a otros organismos como Asuntos Exteriores, Interior, ONG o la Comunidad de Madrid, que alguna mano podrían haber echado. El resultado ha sido que, durante semanas, miles de inmigrantes han pernoctado ante algunas embajadas con el fin de sellar un certificado de penales obtenido en su país, para, a continuación, colapsar las juntas de distrito de la capital en demanda de los papeles de empadronamiento. Cuando, tras varios días de espera, muchos creían que tenían todos los papeles, se encuentran ahora que cinco de cada seis inmigrantes poseen un volante de empadronamiento que tiene un mero carácter informativo y que no vale, ya que lo que necesitan es un certificado de empadronamiento que podrían haber obtenido, de haberlo pedido o sabido, en la misma oficina municipal, aunque con más firmas. ¿Es que no se sabía que la normativa requería el certificado? ¿Era tan difícil preguntar al inmigrante, tras siete horas en una cola, para qué quería el volante? ¿Es tan difícil planificar las cosas para que salgan bien? Y entre tanto, las oficinas de la Seguridad Social, semivacías, a la espera de colapsarse en abril por la demora de papeles de los inmigrantes y de los empleadores, que dejarán todo para el último momento en un intento de ahorrase una mensualidad de Seguridad Social. E DIMES Y DIRETES CONCEPCIÓN DANCAUSA PRESIDENTA DE LA ASAMBLEA UN NUEVO COMPROMISO CON EUROPA E l próximo 20 de febrero los españoles tenemos la oportunidad de confirmar nuestro compromiso con Europa. Una Europa de veinticinco estados que representa un espacio de libertad, democracia y bienestar para más de 400 millones de europeos. Una Europa fuerte en el mundo, solidaria dentro y fuera de sus fronteras. En definitiva, una Europa unida en la diversidad. Europa siempre ha representado una clara aspiración para los españoles. Desde nuestra incorporación a la Unión Europea, en 1986, muchas cosas han cambiado. Aquella vieja meta de ser europeos, que para algunas generaciones podía parecer inalcanzable, se convirtió en una realidad. Muchos han sido los esfuerzos que los españoles hemos tenido que hacer para que eso fuera así, pero el objetivo merecía la pena. Durante estos años de construcción europea, algunos entendimos que no bastaba con estar en Europa, sabíamos que era imprescindible liderar a la sociedad española en el nuevo objetivo de situarnos entre los mejores. Las políticas reformistas puestas en marcha durante los ocho años de Gobierno del Partido Popular demostraron a nuestros vecinos que los españoles podíamos estar a su altura en creación de empleo, en políticas sociales y en crecimiento económico. Y una vez más el esfuerzo de toda una sociedad nos permitió incorporarnos al euro con todos los derechos, cuando nadie creía en ello. En estos últimos veinticinco años hemos sido capaces de superar muchas frustraciones históricas y, al mismo tiempo, contribuir de forma decidida al proyecto de construcción europea que hoy vive una nueva etapa. El Tratado constitucional contiene fundamentalmente los valores y principios que han inspirado siempre la acción política del Partido Popular Europeo, del que forma parte el Partido Popular. Un Tratado constitucional que pone el acento en la defensa de la libertad y los derechos individuales de los ciudadanos que son la mejor garantía para que Europa siga siendo un espacio de oportunidades para todos los ciudadanos y una zona de crecimiento económico y social. Un Tratado que garantiza que nuestra libertad y nuestros derechos puedan ser disfrutados en un clima de mayor seguridad para el conjunto de los europeos, a través de medidas efectivas entre las que destaca el Espacio Común de Seguridad y Justicia. Un instrumento del que los españoles debemos sentirnos especialmente orgullosos ya que fue impulsado por el Gobierno de España durante la Presidencia española de la Unión Europea Estamos, por tanto, ante un nuevo Tratado. Probablemente no sea el mejor para los intereses de España en algunos aspectos porque no recoge una representación institucional acorde con las posibilidades y capacidades de la sociedad española y se aleja en exceso de lo logrado para nuestro país en la negociación del Tratado de Niza. Pero discrepar con una parte no nos debe impedir estar de acuerdo con el conjunto del Tratado Constitucional. Esta es la primera vez que los españoles vamos a pronunciarnos, mediante un referéndum, sobre el proceso de construcción europea y por ello por hubiera sido deseable que el Tratado fuera más conocido por todos los ciudadanos. El hecho de que las encuestas sigan reflejando un nivel de participación preocupantemente bajo posiblemente se deba, entre otras cosas, al desconocimiento del texto del Tratado. Se ha preferido ser los primeros en votar, en lugar de priorizar un mayor conocimiento por parte de los españoles. En este sentido la Asamblea de Madrid ha celebrado recientemente unas jornadas informativas con participación de especialistas en derecho europeo y eurodiputados de todos los grupos políticos. Con ellas se ha querido contribuir a su difusión en lo que debe ser un nuevo compromiso con Europa.