Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 JUEVES 10 2 2005 ABC Internacional Mahmud Abbas quiere meter en cintura a Hizbolá y Hamás con palabras, no con armas El rais envía emisarios a Beirut para negociar con la guerrilla proiraní b Los radicales palestinos ratifican su palabra de calma que no de tregua, pero exigen que Israel pague un precio alto y no ofrezca productos rebajados JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUASALÉN. Rega, rega (Un momento, un momento) Mahmud Abbas (alias Abu Mazen) respondía así, en hebreo, a Ariel Sharón cuando el primer ministro israelí le exigía en su reunión cara a cara de Sharm el- Sheij que actuara de una vez por todas contra los grupos terroristas palestinos, desmantelándolos y desarmándolos. Rega, rega, que sólo llevo tres semanas en la oficina y ni siquiera he formado Gobierno todavía dijo Abbas con media sonrisa en su rostro. Usted tiene un problema para formar Gobierno y yo tengo otro para mantenerlo en pie le contestó Sharón, con la otra media. La anécdota entre bastidores, una de las muchas de la cumbre del mar Rojo recogidas ayer por la prensa israelí, muestra la buena sintonía y el cordial ambiente que presidieron la charla entre ambos líderes pero también la estrategia de uno y otro para las próximas semanas. Una palestina responde a soldados israelíes a la puerta de su casa en Hebrón da hace tres semanas y no violen la tregua de facto que se observa sobre el terreno. Las amenazas lanzadas apenas una hora después de terminada la cita de Sharm el- Sheij no han caído demasiado bien en el entorno de Mahmud Abbas, quien planea desplazarse de inmediato a Gaza (donde pese a la tregua ayer fue abatido un joven palestino junto a una colonia judía) para reunirse de nuevo con los dirigentes de Hamás y del Yihad Islámico y convencerles de palabra, nunca con las armas, de que mantengan su compromiso de tranquilidad y buenos alimentos. EPA La intención de Abbas pasa por que las facciones palestinas respeten su palabra de calma mensual Ambos mandatarios volverán a reunirse pronto, quizás en el rancho del primer ministro israelí Lucha sin cuartel Israel no se conforma con recorridos que terminen a medio camino y mientras no constate una lucha sin cuartel de la nueva dirección palestina contra el terrorismo integrista apenas entreabrirá la puerta de sus concesiones políticas dolorosas Lo contrario, en opinión de los responsables militares y de los Servicios de Inteligencia israelíes, sólo serviría para que Hamás, el Yihad Islámico, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa y demás facciones radicales, que cada vez hay más y con más apellidos, se rearmen y preparen para lanzar nuevos atentados contra Tel Aviv, Jerusalén, Haifa o Netania; para enviar más sofisticados cohetes contra Sderot, Ashquelón o las colonias judías a punto de ser evacuadas. Abbas, por su parte, desea meter en cintura a los grupos radicales palestinos pero sus Fuerzas de Seguridad no empuñarán arma alguna, al menos hasta nueva orden, contra los milicianos de Hamás o del Yihad Islámico. La intención del nuevo presidente de la ANP pasa, en efecto, por que las facciones armadas palestinas respeten su palabra de calma mensual da- De hecho, la mirada del rais palestino no se dirige tan sólo a la Franja mediterránea sino también a Beirut. Abbas ha enviado dos emisarios a la capital libanesa para instar a Hizbolá, la guerrilla chií proiraní, a que deje de financiar ataques antiisraelíes y no ponga así en peligro el alto el fuego. Las organizaciones integristas islámicas, por su parte, parecen, también de palabra, habrá que esperar a los hechos, decididas a no acorralar a Abbas y a no dar excusas a Israel para que acabe con las buenas intenciones negociadoras del presidente de la Autoridad Nacional Palestina. Silván Shalom se rebela contra el primer ministro israelí y exige un referéndum para evacuar Gaza J. CIERCO JERUASALÉN. Silván Shalom no está contento. El ministro de Asuntos Exteriores israelí no ha encajado nada bien quedar marginado, por expresa decisión de Ariel Sharón, de la cumbre de Sharm el- Sheij, a la que sí asistieron en cambio los jefes de la diplomacia egipcia, jordana y palestina. Así que, ni corto ni perezoso, después de haber rechazado en más de una ocasión subirse al carro de los rebeldes del Likud, de los colonos judíos y de la extrema derecha israelí, Shalom no tardó siquiera unas horas en devolverle el golpe a su jefe en el Gobierno y en su dividido partido. En lugar de coordinar con mimo el inminente regreso de los embajadores de Egipto y Jordania a Tel Aviv tras cuatro años de alejamiento obligado, el responsable de Exteriores, Silván Shalom, ha lanzado una campaña pública para la convocatoria de un referéndum sobre el plan de Sharón para la evacuación de Gaza. De celebrarse, la salida de los colonos judíos y de los soldados israelíes de la Franja mediterránea se vería no sólo retrasada en el tiempo sino quizás amenazada. Desde la Oficina del primer ministro hebreo se reiteró ayer la negativa en rotundo a convocar referéndum alguno. Tampoco se cree demasiado probable que Shalom, los rebeldes del Likud, los colonos y la extrema derecha sean capaces de reunir suficientes votos en el Parlamento para tumbar el plan de evacuación o los presupuestos generales del Estado, lo que provocaría un adelanto inmediato de las elecciones. Eso sí, el titular de Exteriores, con serias ambiciones de suceder a Sharón al frente del Likud cuando llegue el momento, cuenta en su campaña con la ayuda de 10.000 soldados israelíes, en activo o en la reserva, que han firmado de puño y letra su negativa a participar en la evacuación de Gaza. Otro frente abierto, por si no tuviera ya bastantes, para Arik