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28 Internacional ACUERDO DE SHARM EL- SHEIJ MIÉRCOLES 9 2 2005 ABC Sharón y Abbas no han firmado nada. No han establecido calendario alguno. Sólo han tratado de cuestiones de seguridad. Demasiado ruido para tan pocas nueces Más cerca de la tercera intifada que de la paz justa TEXTO: JUAN CIERCO CORRESPONSAL JERUSALÉN. Son ya tantas las cumbres históricas celebradas en los últimos años en Oriente Próximo que sus sucesivos protagonistas, sus primeros espadas (todos se han librado ya de Yaser Arafat) deberían formar parte de cualquier expedición del valiente equipo de Al filo de lo imposible La cita de ayer en el balneario de Sharm el- Sheij, en la orilla egipcia del mar Rojo, también fue histórica. También fue de esas cumbres que merecen toda la atención internacional. También fue celebrada a diestro y siniestro como un hito sin parangón. Ariel Sharón visitaba Egipto 24 años después, esta vez sin carros de combate. Mahmud Abbas (alias Abu Mazen) se reunía con el primer ministro israelí por vez primera tras la muerte de Arafat. El Cairo y Ammán aceptaban devolver a sus embajadores a Tel Aviv, aunque sin poner fecha. Unos y otros declaraban el fin de las hostilidades... Impresionante Valiente Histórico Audaz Los epítetos se sucedían sin solución de continuidad. Los informativos de radio, de televisión abrían sus ediciones con sus enviados especiales al balneario del mar Rojo. Las agencias informativas escupían urgentes que uno tras otro parecían allanar el camino hacia la paz. Problema. La paz, a secas, sin apellido, no basta en Oriente Próximo. Para resolver el endémico conflicto entre palestinos e israelíes es necesaria, es imprescindible, una Paz Justa con mayúsculas. Una paz que incluya un acuerdo justo sobre el estatuto de Jerusalén Este. Una paz que se selle con el desmantelamiento justo de las colonias judías de Cisjordania. Una paz que respete con justicia, punto por punto, las resoluciones históricas del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Una paz que acabe, como exige la Justicia internacional, por derribar el muro ilegal que Israel construye en tierra ajena y anexionada por la fuerza. Una paz que permita la creación de un Estado palestino justo, democrático y viable. Una paz que no olvide en su justa medida la cuestión de los refugiados palestinos, quizás sería suficiente con un reconocimiento político y una compensación económica. Una paz que apueste por una distribución justa del agua en esta región sedienta. Una paz que abogue por una diálogo entre iguales, donde brillen la justicia y el equilibrio y no se empuje a una rendición de una de las partes, la más débil. Una paz que incluya el reconocimiento justo, diáfano, sin condiciones del Estado de Israel, sin sentirse amenazado por unos vecinos que empujan a un terrorismo ciego y desenfrenado. Una paz que no se contente con la liberación más o menos justa de 900 prisioneros en 3 meses (se detiene a muchos más palestinos en ese tiempo) sino que se atreva a considerar la posibilidad de poner en la calle a presos políticos relaciones directamente con las dos intifadas palestinas. Emular a Isaac Rabin Una paz justa que tocó con la punta de los dedos Isaac Rabin antes de ser asesinado por un extremista judío y que está hoy recogida en la Iniciativa de Ginebra y no tanto en la hoja de ruta, un canto a las cuestiones de seguridad que no a las políticas. Una paz justa de la que no se habló ayer en el balneario de Sharm el- Sheij. De la que no está previsto hablar en el futuro inmediato. Y mientras no se hable de esa paz justa que sólo llegará a la región impuesta desde fuera, desde Washington, ya se encargará también Hamás de boicotear cualquier apuesta interna, la cumbre de ayer en el mar Rabin, Clinton y Arafat, firmantes del Acuerdo de Washington en 1993 ABC Problema: la paz, a secas, sin apellido, no basta en Oriente Próximo. Hace falta Paz Justa con mayúsculas Rojo egipcio puede que sirva para poner fin a la segunda intifada pero sin duda acelera los trámites burocráticos imprescindibles para que, antes o después, estalle la tercera. Antes, en cualquier caso, de esa paz justa. Tiempo al tiempo. PERIODISMO Y ANTISEMITISMO Pretendiendo ser ecuánimes, nuestros periodistas y políticos han elegido bando y eso les lleva a calificar el terrorismo palestino de comprensible y a tildar las acciones militares israelíes de excesivas M el palestino Mahmud Abbas, uchos tendrían que para poner fin a cuatro años de marcar en rojo la jorintifada. nada de ayer y conQuizá alguno barrunte que vertirla en su Yom Kippur parla causa del despiste son las inticular. Aunque estemos en feformaciones que pintan en brero, nunca es tarde para blanco y negro una realidad arrepentirse. con variados matices. Si ahonSobre todo cuando se han paALFONSO da un poco, llegará a la estresado años vaticinando que ROJO mecedora conclusión de que la Ariel Sharón conducía Oriencausa de fondo es el antisemite Próximo a una nueva guetismo de buena parte del periodismo rra y calificando a los judíos de asesiespañol. nos despiadados de niños. Con ShaNo apelaré a la encuesta de la Antirón, como se hace con Bush y se hizo Defamación League, que citaba José con Margareth Thatcher, se aplica en Antonio Zarzalejos el sábado y según los medios de comunicación española cual España va a la cabeza de los les la más burda de las simplificaciopaíses que más detestan a Israel y nes. peor concepto tienen de los judíos. No La pregunta que deben estar haciénhace falta. Raro es el día en que no lledose a estas horas lectores de columga a las redacciones una carta en la na y oyentes de tertulia es cómo es poque una pequeña comunidad judía sible que semejante monstruo haya afirma que la objetividad brilla por sido capaz de llegar a un acuerdo con su ausencia en los artículos o asegura que el fantasma de la judeofobia asoma de nuevo. Pretendiendo ser ecuánimes, nuestros periodistas y políticos- -incluyendo desde el PP a IU y pasando por todos los que han ocupado el Ministerio de Exteriores hasta llegar a Moratinos- -han elegido bando y eso les lleva a calificar el terrorismo palestino de comprensible y a tildar las acciones militares israelíes de excesivas La acelerada secularización de las sociedades occidentales ha hecho desaparecer los rancios prejuicios religiosos, que empujaban a los católicos a culpar a los judíos hasta de la muerte de Cristo. Ni siquiera persisten viejos resabios económicos, aunque en la encuesta de Anti- Defamación League muchos españoles dicen que los judíos no son tan honrados como los demás Habrá quien argumente que informar bajo el síndrome David- Goliat contribuye a la distorsión y que no hay mala intención, pero a uno le embarga la sospecha de que la razón de fondo es muy dura. El Holocausto y campos de concentración como Auschwitz fueron obra de los nazis, pero el mundo libre no hizo nada para evitarlo y aunque ya han pasado 60 años de esa vergonzosa pasividad, pintar a los judíos como opresores sin entrañas es una forma inconsciente de liberarse de toda culpa.