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14 Nacional REGULARIZACIÓN MASIVA DE EXTRANJEROS LOS ASPIRANTES MIÉRCOLES 9 2 2005 ABC Cruce de acusaciones entre el PP y el PSOE por las chapuzas en inmigración El Ayuntamiento de Madrid entregó volantes de empadronamiento no válidos a miles de extranjeros HRISTO TSVETANOV BÚLGARO, TRABAJA EN ENERGÍA EÓLICA b Trabajo no facilitó datos de los SERGIO ROJAS ESPAÑOL, EMPRESARIO Y GESTOR expedientes tramitados en el segundo día de regularización, marcado por la falta de información y la escasa afluencia de peticiones TEXTO: CRUZ MORCILLO FOTOS: JULIÁN DE DOMINGO El empresario quiere personal porque no lo encuentra A Sergio Rojas, empresario y gestor, el teléfono le echa humo. Mira es otro cliente encargándome nuevos contratos Hoy está de avanzadilla; tiene que tramitar los expedientes de una treintena de camareros y ayudantes de cocina ecuatorianos, colombianos y rumanos para empresarios de hostelería, pero les faltan documentos Eso en su papel de gestor, aunque ayer acudió a la Seguridad Social como empleador para presentar los papeles de Darío Agudelo, colombiano de 21 años. La empresa Rojas Cayuela, de servicios jurídicos e inmobiliarios, le ha hecho un contrato de comercial y Darío está ansioso por comprobar que todo está en su sitio- -el lunes no pudo tramitar el expediente porque le faltaba el empadronamiento- La funcionaria repasa meticulosamente las escrituras de la empresa, el contrato, los antecedentes, el alta en la Seguridad Social y da el visto bueno. Darío no puede contener su alegría. Sin papeles no puedo llevar una vida normal Sergio es más escéptico, pero insiste: Los empresarios lo que quieren es personal porque no lo encuentran No he visto a mi hijo desde hace dos años Mi jefe es una persona maravillosa Hristo Tsvetanov reitera hasta la saciedad lo bien que lo tratan en su empresa y nos lo demuestra telefoneando a su patrón para preguntarle el nuevo nombre de la misma. Alfredo, el jefe modélico, explica que se dedican a la prospección para construir parques eólicos y a la energía solar, y también habla maravillas de su empleado al que va a regularizar. Aprenden con suma rapidez y son muy profesionales (tiene otro trabajador de la misma nacionalidad) Hristo, que llegó hace dos años a España, aún se pelea con el castellano aunque lo único que le quita el sueño es no poder ver a su hijo, de cinco años, que vive con sus abuelos. Sólo puede mirarlo en fotografías desde que emigró de Pleven, su ciudad natal, junto a su mujer, Tsvetomila, que tiene nombre de flor aclara orgulloso. El joven, de 26 años, se ha acercado a la oficina de la Seguridad Social de Vallecas para recoger información. Su esposa trabaja en la casa del jefe como asistenta y también va a solicitar el permiso de residencia y trabajo. Pagan 400 euros de alquiler en un piso que comparten con otra pareja. Hristo se siente feliz en España y asegura que ha tenido mucha suerte: Me pagan como a un español y me siento respetado MADRID. El gran pacto sobre inmigración al que PSOE y PP querían llegar en la pasada legislatura se ha transformado en una navaja de doble hoja a cuenta del Reglamento de Extranjería. El secretario general del PP, Ángel Acebes, volvió a acusar ayer al Gobierno de dar la razón a las mafias y fomentar un efecto llamada argumentos que contestó el portavoz del PSOE en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, criticando la desfachatez de los populares que sólo dejaron chapuzas El portavoz socialista censuró al ex ministro del Interior porque alguna responsabilidad tendrá en las miles de personas que entraron ilegalmente en España. Mientras los responsables de los dos partidos persistieron en el cruce de acusaciones- -Rumí y Zaplana también se sumaron a las críticas- -el segundo día de la regularización extraordinaria de inmigrantes transcurrió con la misma normalidad que el lunes y con similares problemas. La falta de información era la tónica en las exiguas colas que se formaron a las puertas de las oficinas de la Seguridad Social habilitadas para los trámites y copadas, de nuevo, por empleadas de hogar. Los funcionarios, que han tenido que hacer un cursillo acelerado para despachar los expedientes, rechazaron muchas solicitudes porque carecían de la documentación exigida. Muy pocos han logrado recabar ya los certificados y contratos que marca la norma. En Madrid las colas se formaron en lugares diferentes a estas oficinas, en concreto, en las Juntas municipales que registraron auténticas avalanchas de extranjeros en busca del ansiado certificado de empadronamiento. Desde hace un mes, el Ayuntamiento de Madrid junto a estos certificados ha expedido miles de volantes, un documento que no es válido para la regularización. La secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, se reunió ayer con la Federación Española de Municipios y Provincias para aclararles que el certificado es lo único que se admitirá. El Consistorio madrileño ya ha anunciado que abrirá durante un mes por las tardes para expedir los miles de empadronamientos que se van a solicitar. ANA PADILLO Y MARIANA GANZINO BOLIVIANA Y ECUATORIANA, ASISTENTAS Me contaron una historia de hadas, no que me humillarían Ana Cristina Padillo, boliviana de 41 años y Mariana Ganzino, ecuatoriana de 30, sólo tienen en común su trabajo como asistentas y algunas afrentas a sus espaldas. No puedes llamar a ninguna puerta sin papeles. Esto no es lo que me contaron, una historia de hadas donde todo era muy bonito relata la primera con cierta desesperación. Ana trabaja en dos casas y, en teoría, podría acogerse a la fórmula para empleadas de hogar discontinuas, pero una de sus empleadoras no quiere facilitarle los trámites. Y eso pese a que ella se pagará la Seguridad Social. Tiene un hijo y no quiere volver a Bolivia. Lleva dos meses informándose pero aún la asaltan las dudas. Mariana sueña con ir a Ecuador para ver a sus padres- -no ha vuelto en tres años- Su jefa sí va a contratarla, pero también pagará ella la cotización. Espera ansiosa a su marido, que ya está entregando su expediente. Es pintor y le acompaña su jefe del que también habla maravillas. A todos sus empleados les está haciendo los papeles Mariana, con sus dos hijos, su marido y sus dos sueldos se considera afortunada, pese a las humillaciones