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ABC MARTES 8 2 2005 53 El Macba rescata la mirada poética del fotógrafo de posguerra Robert Frank en una gran retrospectiva Entrevista a Aharon Appelfeld, que publica en español su autobiografía y la novela Vía férrea ROSINA GÓMEZ- BAEZA Directora de ARCO 200.000 personas son muchas para ARCO MADRID. -En un momento en el que los actores reclaman la excepción cultural, el arte responde de manera contraria: cada vez más galerías internacionales y menos españolas. -El cine es un arte, pero también una industria. Nosotros tenemos que actuar en el ámbito internacional, porque nos interesa estar representados en las grandes colecciones del mundo y formar parte de los países que están dominando el mercado del arte. -A usted le preocupa que se quiera proteger lo español en ARCO. ¿Es malo que la feria lo haga? -Lo que es malo es no dotar a los museos de medios económicos suficientes para establecer contactos con otros. ¿No corresponde a ARCO la protección del arte español? -Tiene que interesar a coleccionistas y galerías del mundo venir a vender a Madrid. Y no vendrían si piensan que es una feria muy española. A mí siempre se me afea lo mismo: Es que es una feria muy española Me lo dicen constantemente. Puede interesar a los españoles, pero no a los extranjeros. Es la razón de desear una feria internacional, para poder atraer a los grandes museos, galerías y coleccionistas. -Álvarez del Manzano dijo que ARCO iba a especializarse en nuevas tecnologías. ¿Se tiende a ello? -Esos soportes forman parte de nuestra concepción de la feria. ¿Pero va a especializarse en nuevas tecnologías? -No sólo en eso, ni mucho menos. Investigamos los nuevos soportes y medios, pero es sólo una parte, y no la mayoritaria. Nunca hemos cambiado el objetivo: representar el siglo XX con especial énfasis en las nuevas tendencias. Especial énfasis, no único: vanguardias históricas, arte moderno, contemporáneo y actual. -Usted ha dicho que hay otras ferias y casas de subastas que se dedican a las vanguardias históricas. -Le preguntaba hace un momento a Krugier cuál es la razón de por qué Beyeler, la gran galería suiza, no participa en Basilea. Primero, por la escasez de obra y, además, porque existen otras fórmulas, como las salas de subastas y las ferias de anticuarios, donde estas obras están representadas. ¿ARCO es una feria para vender obras de Picasso, Miró... -Los hay maravillosos. ARCO, según normativa, debe tener un 20 por ciento de vanguardia histórica- -nosotros estamos entre un 15 y un 17 por ciento- -y un 80, de contemporáneo y actual. Estamos haciendo un esfuerzo en ese sentido. ¿Se mantendrá ese porcentaje? -Creo que sí. Pero si preguntas a muchas galerías, dirán que ARCO está in- A partir de mañana, Rosina Gómez- Baeza afronta una nueva edición de la feria (la XXIV) un proyecto en el que lleva embarcada desde 1986 y que afronta con la misma ilusión de entonces TEXTO: NATIVIDAD PULIDO FOTO: JULIÁN DE DOMINGO ESPAÑOLISMO Me dicen constantemente que ARCO es una feria muy española. Las galerías y coleccionistas no vendrían si fuera así ESPECIALIZACIÓN ARCO no es una feria especializada, ni se va a especializar. No se favorece ningún programa, sólo tienen cabida los mejores PÚBLICO Tenemos que cuidar no resultar excesivamente atractivos a un público desinteresado que viene a pasar la tarde cumpliendo su función de arte contemporáneo por presentar obras de vanguardias históricas y modernas. -Podría parecer un esnobismo traer galerías de Etiopía, Eslovenia, Tailandia... ¿Cuál es el motivo? -Los programas comisariados. ARCO se tiene que diferenciar; tenemos que buscar otros ejes de actuación. ¿Cuál es el elemento diferencial de ARCO? -Los foros de debate y las secciones Nuevos Territorios, Project Rooms, The Black Box, que incluimos este año, y el país invitado. Además de Madrid y el programa de coleccionistas. -Se critica a la feria que no cuida a las galerías internacionales que promocionan arte español. ¿El comité de selección lo tiene en cuenta? -No necesariamente para favorecerlas, pero tampoco se las excluye por ello. ARCO no es una feria especializada, ni se va a especializar en el futuro. No se favorece de manera explícita ningún programa, sólo caben los mejores. ¿A qué atribuye que pesos pesados como Gmurzynska o Bischofberger no vengan este año y Krugier comparta stand con Oriol? -Invierten mucho en arte. ¿No habrán perdido interés por el mercado español? Rosina Gómez- Baeza, ayer en ARCO -Habrán considerado que el mercado no está maduro para ellos. Es una cuestión económica, seguro. -Algunos creen que está sobredimensionada la feria. -Está alcanzando una dimensión internacional importante. España se encuentra en un buen momento económico; el mercado del arte no ha hecho más que crecer desde 1993. La feria ha crecido a tenor del mercado, de la demanda... Es un mercado suficientemente interesante para asegurar que año a año vengan grandes galerías. -Que haya 88 galerías españolas este año, ¿le parece suficiente? ¡Pero si somos un país relativamente pequeño! No diría que es de sobra, sino que está muy bien representado. ¿Apostaría porque siguiera bajando ese número? -Yo apuesto siempre porque las galerías que estén con nosotros, sean de donde sean, puedan defender a sus artistas en la escena internacional. -Uno de los puntos débiles de los últimos dos años ha sido la seguridad. ¿Se va a mejorar? -Se ha reforzado bastante. ¿Se arrepiente de no haber aprovechado el mercado latino de Miami, cuyo pastel se ha quedado la feria de Basilea? -Yo viajé a Miami e hice una propuesta al ICEX y a Ifema en 1994. Se temía que Madrid perdiera poder. Yo creo que nos adelantamos excesivamente en el tiempo. Entendíamos que había un mercado potencial, pero era muy pronto. ARCO no estaba tan fuerte como ahora. El gran mercado está en Estados Unidos y en Europa está en Londres y en Suiza, que tiene la Banca suiza detrás. Y esa realidad hay que asumirla. -Usted apuesta por audiencias cualificadas. Los precios de las entradas son muy elevados. ¿Es una táctica disuasoria? -Para nosotros, 200.000 personas son muchas. Tenemos que cuidar no resultar excesivamente atractivos, como han hecho los museos, a un público desinteresado, que viene a pasar la tarde. ¿Y eso cómo se consigue? -Valorizando. Queremos que valoren ese momento. La entrada es mucho más barata que cualquier concierto o partido de fútbol. -Se les tacha de elitistas. -El arte tiene que interesar por encima de todo, no tiene que convertirse en espectáculo. La gente considera que no se lo puede perder. A nosotros no nos juzgan por el número de visitantes, como a los museos. Nos juzgan por la eficacia del encuentro. ¿Hasta cuándo al frente de ARCO? -Llevo desde 1986. Todo tiene un límite. No pienso estar aquí toda mi vida.