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80 LUNES 7 2 2005 ABC Deportes El balonmano español se hace de oro España superó en todas las líneas a Croacia, su bestia negra gracias a una gran defensa que anuló a Balic, Lackovic y Metlicic y al acierto ofensivo de Juanín García (11 goles) y Entrerríos (6) ESPAÑA CROACIA 40 34 España Hombrados, Rocas (2) Alberto Entrerríos (6) Uríos (4) Garralda (4) Juanín García (11, 2 p. Rodríguez (3) -equipo inicial- -Barrufet, Garabaya (2) Juancho Pérez (1) Romero (4, 1 p. Ortega (3) Hernández y Lozano. Croacia Sola, Kaleb, Balic (6) Vori (4) Dzomba (7, 5 p. Spoljaric (1) Metlicic (1) -equipo inicial- -Losert, Lackcovic (3) Zrnic (2) Dominikovic (2) Gozula (2, 1 p. Sprem (4) y Buntic (2) MANUEL FRÍAS España ya es campeona del mundo de balonmano. Ayer consumó el sueño. Y a lo grande, porque lo hizo marcándole 40 goles a Croacia a base de una gran defensa- -que supo frenar a los monstruos Balic, Lackovic y Metlicic- con un juego arrollador que no dejó levantar la cabeza al rival y logrando la mayor ventaja obtenida en una final de un Mundial. Túnez se rindió ante el poderío español, al igual que la mayoría de los seleccionadores de los demás países, que en los días previos a las semifinales habían reconocido que España era la mejor selección de las cuatro. Así lo ratifica el 40- 34 de la final. Para no dejar lugar a duda sobre qué equipo mandó en la final, Croacia sólo se puso una vez por delante. Fue en el 0- 1, cuando Dzomba, el jugador más peligroso de los croatas ayer, marcó al contragolpe. A partir de ese momento únicamente hubo un equipo en la cancha y éste no fue otro que España. Jaque Pastor El triunfo llegó al más puro estilo Pastor: frenar al rival en defensa y machacarlo en ataque. Si conseguimos asentarnos en defensa, la victoria es nuestra porque el gol llegará aventuraba el seleccionador en la víspera. Así fue. El 6- 0 defensivo español acabó con la paciencia de los lanzadores croatas en la primera parte, dejándoles en 13 goles en este periodo. Sólo Dzomba, autor de siete tantos (aunque cinco fueron de penalti) salvó el tipo. El resto pasaron inadvertidos. Balic fue un objeto aislado flotando en la cancha, incapaz de hilar jugadas con sus compañeros; Lackovic y Metlicic no pudieron superar la fornida defensa española, y Vori estuvo desasistido en el pivote. El eje ofensivo croata había quedado hecho añicos. Jaque Pastor, jaque mate. Todo lo contrario fue el ataque español, que ayer contó con un socio de lujo en la persona de Juanín García, impresionante en los lanzamientos desde su posición, en la velocidad que impri- Los españoles, felices con la medalla de oro Las lágrimas de Urdangarín Los Duques de Palma, la Infanta Doña Cristina e Iñaki Urdangarín, vivieron en directo el gran triunfo. Urdangarín, uno de los jugadores históricos del balonmano español- -tiene dos medallas de bronce olímpicas, la de Atlanta 96 y Sidney 00 y numerosos títulos continentales con el Barcelona- no pudo contener su emoción y se le escaparon las lágrimas mientras los jugadores españoles, algunos compañeros suyos en el equipo nacional, se abrazaban y festejaban en la pista el título. mió a los contragolpes, en su visión para el último pase al pívot español y en lo listo que estuvo siempre en el corte. La superioridad española en esta zona del campo se tradujo en la desesperación del seleccionador croata por mati- zar su defensa: en la portería alternó a Sola y Losert- -tres veces salió el primero y dos el segundo- -y hasta tres hombres ocuparon el puesto de adelantado en una defensa 3- 2- 1 que quedó convertida en una vía de agua para las internadas de los atacantes españoles. Con 21- 13 al descanso, en la segunda parte sólo había que controlar al rival, que era el que tenía prisas y demostraba nervios. Malos compañeros de viaje para intentar superar a un equipo sólido como fue ayer el español, con la cabeza siempre fría y sabedor de lo que había que hacer en cada momento. Así, el segundo capítulo no fue más que la prolongación de la fiesta. El partido se convirtió pronto en un correcalles sin ningún orden táctico. Pero también en este intercambio de golpes España estuvo más entera (llegó a tener una ventaja de 13 goles) Tuvo empaque. Empaque de campeón del mundo.