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48 LUNES 7 2 2005 ABC Cultura y espectáculos Víctor Pedro y Fabio. O Almodóvar y MacNamara. Pareja de hecho (artístico) de la movida madrileña, en su versión más modelna Pedro ha besado el Oscar. Después de la movida, Fabio vio la luz y aún anda dando guerra por ahí. Coyote. Alaska y los Pegamoides. Bailando fue el único de los temas que hizo honor a sus Grandes éxitos su único álbum. Antes de las discos bailaban pogo en garitos y colegios mayores. Eduardo Benavente y Carlos Berlanga ya no pueden contarlo, pero siguen siendo reverenciados. Siempre abundante, especial y diferente, Víctor Coyote Abundancia empezó con un grupo de rockabilly y un extraño corte de pelo, para poco tiempo después protagonizar el descubrimiento de América (Latina) Ahora sigue dibujando, diseñando y haciendo discos de cuando en cuando. Veinticinco años, un cuartazo de siglo, se cumplen el miércoles del concierto homenaje a Canito, fecha oficial del comienzo de la movida madrileña. Hemos conovocado a varios de sus protagonistas. Son todos los que están, pero no todos los que son. O fueron Un día cualquiera no sabes qué hora es... TEXTO: MANUEL DE LA FUENTE FOTOS: ABC Depende de cómo se mire. Veinticinco años no es nada. O es un cuarto de siglo. Resumiendo, 9 de febrero de 1980, dos décadas y media transcurridas desde que la Escuela de Caminos, en la Complutense, fuera el improvisado garito que acogiese el legendario concierto de homenaje a Canito, el batería de Tos (Los Secretos) desaparecido la Nochevieja anterior en un accidente en la carretera de La Coruña. En realidad- -contaba Álvaro Urquijo a Salvador en su libro Los hijos del rock (SGAE) -fue un concierto para amiguetes y por amiguetes. Si no llegan a venir los de Popgrama que pusieron focos para poder filmarlo, no habría habido casi luces. Sólo tres o cuatro También estaba Onda 2, que junto a Radio 3 dio voz al movimiento, porque aquel concierto de coleguitas acabó por convertirse en una fecha que bien puede tomarse como el punto de partida oficial de la movida madrileña. Aunque las cosas habían empezado a moverse bastante tiempo atrás. Tan atrás como recuerda Fernando Márquez El Zurdo (Kaka de Luxe, Paraíso, La Mode) en el citado libro: La mo- vida se inicia- -explica este músico de antigua militancia falangista (auténtica) autor quizá de la canción más bella del movimiento: Para ti -la mañana que Olvido y yo conocemos en el Rastro a Nacho Canut y a Carlos Berlanga. De no haber existido ese encuentro ni nacido Kaka de Luxe habría existido pop- rock, pero en una línea más clásica. Realmente, Kaka es a España lo que los Sex Pistols al Reino Unido ¿Movida promovida? Opiniones y teorías hay, como casi siempre, para todos los gustos. Que si fue un invento del Gobierno, que si lo fue del Ayuntamiento de Tierno Galván a colocarse y al loro ya saben) que poco más o menos lo habría inducido movida promovida por el Ayuntamiento cantaron Los Refrescos tiempo después en Aquí no hay playa que si la trascendencia social vino de la mano de pintores, fotógrafos, estilistas, peluqueros y maquilladores, de cineastas como Almodóvar, que si hubo ejecutivos y ejecutivas más o menos agresivos y avispados de algunas discográficas, que si fue una casualidad, que si fue gracias a la que era entonces reciente muerte del general, que si los hijos y nietos de los que habían hecho la guerra estaban ya cansados de transcendencias y de alpargatas, que si por fin se podía viajar por un precio más o menos módico a Londres, que si sus integrantes eran niños bien que habían ido a colegios de pago y sabían inglés y podían escuchar a sus anchas a la new wave británica, que si la Villa y Corte era liberal (y hasta libertina) muy lejana del antiguo poblachón manchego, que si el Rastro, que si los babosos, que si las Hornadas Irritantes, que si Pepi, que si Luci, que si Bom. En cualquier caso quedan, desde luego, unos cuantos cuadros y fotografías maravillosos, un Oscar en la salita de estar de Pedro Almodóvar, y muchas, muchísimas canciones: tristes, diverti- Entonces, lo de sexo, drogas y rock and roll fue más que un lema, fue un tatuaje marcado en muchos antebrazos das, absurdas, infantiles, imbéciles, emocionantes, melancólicas, ácidas, irrepetibles. Y quedan los nombres de los grupos, tan tristes, divertidos, absurdos, infantiles, imbéciles, emocionantes, melancólicos, ácidos, seguramente irrepetibles, como las canciones: Alaska y los Pegamoides, Paraíso, Esplendor Geométrico, Tótem, Parálisis Permanente, Los Bólidos, Radio Futura, Los Trastos, Nacha Pop, Los Secretos, El Aviador Dro y sus Obreros Especializados, Mario Tenia y los Soliltarios, Polanski y el Ardor, Ejecutivos Agresivos, Zombies, Los Modelos, Gabinete Caligari, Estación Victoria, Derribos Arias, Los Elegantes, Fahrenheit 451, Rubi y los Casinos, Ella y los Neumáticos, Mamá, Johnny Comomollo y los Gangsteres del Ritmo... Hasta ahí la teoría, las teorías. Pero la movida estuvo repleta de práctica, de casi todas las prácticas imaginables. La movida se escribió (y se cantó) con los brazos acodados sobre las barras de los bares (el Penta, el Rock- Ola, la Morasol, el teatro Martín, la Vía Láctea, el Jardín, el Marquee... bien bañada con cerveza, con bourbon, con la absenta infer- Mamá. Provenían del hippismo y tocaban en directo mejor que nadie, pero eso no les libró del sambenito de ñoños. La producción de sus dos discos nunca corrió pareja a su talento y carisma. Nacha Pop. Antonio Vega sigue paseando su Chica de ayer por los escenarios. Además de ésa, el grupo hizo un buen montón de joyas de pop instantáneo y emocionante. Como vuelvan... Poch. Su pinta extravagante, acentuada por una enfermedad degenerativa que finalmente se lo llevó por delante, no era más que la fachada de un tipo genial, inquieto, diferente y entrañable. Sus famosas Branquias bajo el agua son un verdadero emblema de la época.