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14 Nacional LUNES 7 2 2005 ABC MARÍA SAN GIL Candidata a lendakari por el PP Los socialistas vascos quieren reeditar los gobiernos de coalición con el PNV ¿Cómo afronta el PP las próximas elecciones vascas, en las que el lendakari ha pedido a los ciudadanos su apoyo para forzar al Gobierno a negociar el plan Ibarretxe? -Para nosotros suponen la oportunidad del cambio y del relevo democrático. Es el momento de dar respuesta a las demandas de miles de vascos que saben que la alternancia al frente del Ejecutivo autónomo es una realidad cada día más cercana. -En las anteriores autonómicas había un pacto no formalizado entre PP y PSE para impulsar la alternancia en el poder en el País Vasco. ¿Qué ha cambiado para que esta alianza sea ahora imposible? -Quien se ha movido de una forma clara y evidente ha sido el PSE. Hace cuatro años, con Nicolás Redondo al frente, entendía que por encima de diferencias partidistas los vascos necesitaban cimentar los elementos básicos de la convivencia y de la democracia y, sobre todo, derrotar a ETA y conquistar la libertad para todos. Los socialistas vascos han pasado de tener una clara voluntad de alternativa conjunta a jugar con una calculada ambigüedad. Con Patxi López a la cabeza, han entrado en una estrategia de captar los votos del nacionalismo y de aproximarse al plan Ibarretxe con otro plan, elaborado por un nacionalista, Emilio Guevara, con la intención no de dar respuesta a las demandas de los ciudadanos, sino de atender a las exigencias de los nacionalistas, demostrando flaqueza y debilidad ante ellos. ¿Qué alianzas pueden darse después de las elecciones si el tripartito no consigue la mayoría absoluta que pretende? -Los votantes del PP saben que si nosotros y los socialistas podemos formar gobierno y yo obtengo un voto más que Patxi López, será a él a quien llame al día siguiente para intentar formar una alternativa constitucionalista. Si el más votado es el candidato socialista, no sabemos qué pasará, pero habrá un primer intento de gobernar con el PNV. Algunos dirigentes socialistas hablan incluso de gobiernos transversales con otras fuerzas, que no se sabe muy bien cuáles son. ¿Cree posible que se reediten los gobiernos de nacionalistas y socialistas que hubo durante la etapa del lendakari Ardanza? -Yo no me he inventado el eslogan de Patxi vicelendakari que circula por las calles de Euskadi. Los hechos evidencian que la voluntad del PSE es gobernar con el PNV. Quieren reeditar aquellos pactos, argumentando que como no ha funcionado la alternativa constitucionalista, hay que buscar El PSE, al no querer la alternativa constitucionalista y preferir navegar entre dos aguas, corre el riesgo de acabar naufragando TEXTO: M. LUISA G. FRANCO FOTO: TELEPRESS otra fórmula para reconducir el tema; pero los socialistas han gobernado con el PNV durante mucho tiempo y no han conseguido que los nacionalistas reconduzcan sus exigencias y se muevan en el campo de la democracia plena. Está claro que el PSE quiere reeditar esos gobiernos. -Usted ha hablado de que puede haber un pacto entre Zapatero e Ibarretxe. ¿En qué cree que consiste ese acuerdo? -Fuimos muchos los que nos sorprendimos de la duración de la reunión de Zapatero e Ibarretxe en La Moncloa. Entendemos que para decir no al plan se puede tardar una hora, pero hablaron tres horas más y, a la vista del discurso de Zapatero en el Congreso, me da la sensación de que la conversación giró en torno a la posibilidad de buscar un nuevo escenario en el que ponerse de acuerdo, ante la imposibilidad de hacerlo en torno al plan Ibarretxe. Eso, lejos de tranquilizar a la sociedad vasca que quiere un cambio de Gobierno, la ha preocupado, porque hemos visto que Zapatero no quiere darse cuenta de la desfachatez del lendakari y se empeña en buscar puntos de encuentro con quien rechaza el diálogo. ¿Hasta qué punto cree que el PNV puede conseguir que el Gobierno se aproxime a su plan? -Ibarretxe ha puesto el mojón en un punto determinado y el señor Zapatero le está ofreciendo un acuerdo, si rebaja un poco sus pretensiones. Eso significa que los que se han vuelto a mover en aras de las exigencias del nacionalismo son aquéllos que entendemos que no deben moverse. Los nacionalistas consiguen que la debilidad, los complejos y la poca firmeza hagan que los mojones ajenos se acerquen cada vez más al del PNV. ¿Piensa que habrá votantes del PNV que se desmarcarán de su partido por no estar de acuerdo con el plan Ibarretxe? -A mí no me parece que responda a la realidad la convicción que tiene el PSE de que hacer un plan Ibarretxe rebajado va a contentar a los nacionalistas que les parece excesivo el proyecto del lendakari y buscan modificar el marco de una forma más legalista. No creo que eso les vaya a dar un número importante de votos. En mi opinión, los nacionalistas hace tiempo que han variado su voto. En el momento en que el nacionalismo vasco es más radical, serán muy pocos votos los que vayan al PSE y los socialistas corren el riesgo de que, al no querer la alternativa constitucionalista y preferir navegar entre dos aguas, acaben naufragando. -El principal mensaje del socialismo vasco en esta precampaña electoral es que no hay nada más alejado de sus intenciones que crear frentes con el PP... -El problema es que los frentes existen. La sociedad vasca está dividida, pero no la hemos dividido nosotros. La responsabilidad última es de los dirigentes nacionalistas que han gobernado este país durante los últimos 25 años y el problema más grave no es la existencia de bloques, sino que un bloque haga política contra el otro. ¿Qué horizontes cree que podría abrir el hecho de que PP y PSE mejoraran considerablemente los resultados de las últimas autonómicas? -Los resultados de PP y PSE en 2001 fueron fantásticos, aunque no se pudo construir la alternativa al nacionalismo. Por primera vez en su historia, el PNV sintió que podía perder el poder y que la alternativa en Euskadi era una realidad. Lo que pasa es que algunos, que carecen de perseverancia o de principios, se han dado por vencidos a la primera. Otros seguimos creyendo que se puede seguir avanzando en esa mayoría constitucionalista y que eso puede llegar a ser una realidad. Lo mismo que la actuación de los Gobiernos de Aznar en materia antiterrorista consiguió acabar con el mito de la imbatibilidad de ETA, ahora falta que se rompa también el mito de la imbatibilidad en las urnas del PNV. ¿De qué forma cree que ETA estará presente o ausente en las próximas elecciones vascas? -ETA intentará estar lo más presente posible y también Batasuna querrá presentar de alguna forma listas limpias u otra fórmula para tener representación. Creo además que los nacionalistas trabajan en una cocina por detrás, en un juego de compensaciones. ¿Y qué opina de que Joseba Permach confirmara rumores de conversaciones de dirigentes del PSE con el entorno etarra? -Estamos esperando que Patxi López nos responda qué es lo que están hablando con Batasuna, un partido ilegalizado. No entendemos muy bien qué se puede hablar con unos asesinos o si se está poniendo precio a la libertad o cediendo al chantaje de los terroristas.