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90 DOMINGO 6 2 2005 ABC Economía JUAN JIMÉNEZ AGUILAR Secretario general de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) Probablemente habría muchos más contratos fijos si el coste del despido fuera más barato El diálogo social acaba de superar su primera crisis por la falta de consenso en el salario mínimo. CEOE espera abordar una reforma laboral con la que las empresas sean más competitivas TEXTO: MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO FOTOS: SIGFREDO Siempre fuimos partidarios de que los costes extrasalariales bajen al máximo -Los sindicatos dicen que CEOE estaba de acuerdo inicialmente con la reforma del Salario Mínimo (SMI) -No se corresponde con la realidad. Hubo documentos de trabajo, pero aportamos un documento a la Secretaría General de Empleo manifestando nuestra oposición. Lo que hoy es cierto es que hay voluntad de las partes, y en particular del Gobierno, de analizar y gestionar lo que puede ser el SMI, sobre todo con el máximo consenso. -Pero los sindicatos aseguran que la cláusula de garantía del SMI no significaría indiciar los salarios. -Esa es su opinión. Les hemos explicado hasta la saciedad que cuando se hace presión en una determinada banda salarial, pero sobre todo en la más baja, el resto de los salarios producen un movimiento mecánico al alza, porque las categorías próximas pedirán un aumento equivalente, y así sucesivamente hasta el total de la plantilla. ¿CEOE ya tiene una fórmula? -Una sola no, varias, porque si no iríamos bastante débiles a la mesa de negociación. Sí, si hay fórmulas, pero no se trata de ponerlas ahora encima de la mesa, no es el momento. -Entonces, ¿el SMI no perderá poder adquisitivo? -Es muy complicado. Hay que buscar fórmulas que impidan que produzcan los efectos no deseados. Y ahí hemos tenido coincidencias de expertos económicos, de la UE, del Banco de España... Por tanto, la fórmula la debemos encontrar sobre la base de evitar una indexación pero la encontraremos. ¿Qué objetivos se ha marcado CEOE para los convenios de 2005? -No han cambiado mucho los elementos que teníamos en 2004 y, por tanto, sobre las bases del acuerdo que nos sirvió para 2004 será posible encontrar las coincidencias con los sindicatos. ¿Qué elemento hay que se ha detectado y denunciado por activa y por pasiva? Pues la pérdida de competitividad en los mercados exteriores, sobre la que tendremos que ver qué incidencia tienen los costes salariales. ¿Aceptarán la cláusula de revisión? -Discutiremos la cláusula de revi- sión, seguro, porque es uno de los temas esenciales de la negociación y trataremos de mejorar su estructura y su forma de aplicación de manera que sea compatible con la moderación salarial. La cláusula no puede ayudar a romper el objetivo de moderación. ¿Es compatible el modelo salarial con las necesidades de competitividad de las empresas? -Probablemente le tendremos que dar vueltas en la reforma laboral y ver si la negociación colectiva debiera ser objeto de una reforma parcial, y crear una mesa específica de negociación bi- No tienen cabida las ideas soberanistas -Tras la polémica del Plan Ibarrexte, ¿les preocupa el debate soberanista de ahora? -Es algo que deben decidir los políticos, el Gobierno y el Parlamento. La ventaja que tenemos es que en el CES hicimos un trabajo sobre este problema para analizar la necesidad desde el punto de vista empresarial y social y su conclusión fue: la defensa de la unidad de mercado y de la cohesión social. Si en función de las reformas estatutarias se atacan esos elementos, desde luego el futuro de la Comunidad que lo haga y de la economía española se verá tremendamente afectado por sus consecuencias en aspectos como la caja única de la Seguridad Social, las políticas de empleo, de infraestructuras, de medioambiente, o las de desarrollo regional que eviten los desequilibrios entre unas zonas y otras. Estamos en un proceso de globalización y no tendría ningún sentido que empecemos a estudiar si hay dificultades de intercomunicación y de políticas comunes dentro de las diecisiete Comunidades.