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42 Madrid DOMINGO 6 2 2005 ABC MADRID UNA Y MEDIA ACTUAR EN CONCIENCIA JESÚS HIGUERAS E stá claro que hacer las cosas simplemente porque te vean es un error, pues supone perder autenticidad y vivir de cara a la galería El cristiano siempre ha actuado en conciencia, convencido de que lo que hace es sin duda lo mejor, y que haciendo el bien se engrandece a sí mismo y a los demás. Sin embargo, no podemos olvidar que las cosas que hacemos tienen repercusión. Todo cristiano tiene la responsabilidad de transmitir la verdad, la bondad y la belleza por sus obras y sus comportamientos. Jesús recordaba que somos la luz del mundo, la sal de la tierra, que nuestras obras no hablarán de lo buenos que somos, sino de la bondad de Dios. Estamos llamados a ser esperanza para el mundo, y si los cristianos tuviéramos una conducta coherente, seríamos el mejor argumento de que la justicia es posible y de que la misericordia es una corriente que podría dar la vida al mundo. Hoy todos deberíamos preguntarnos si nuestra vida habla de Dios y si nuestras obras son punto de referencia. ¿Quién se podría fijar en mí? ¿Sobre qué personas tengo autoridad moral? Siendo consciente de que no actúo para que me vean los demás, sí es verdad que me están viendo y eso es una llamada al cuidado y la responsabilidad. Esto es lo que Jesús enseñaba y estas palabras tienen actualidad. Muchas veces nos quejamos de que las cosas están mal, de que la sociedad camina hacia la deriva y sin embargo, podemos olvidar que tenemos la obligación de ser punto de referencia y mostrar la bondad y la belleza del bien, no tanto con argumentos convincentes, sino con nuestras obras y nuestra vida. La sal se utilizaba antiguamente para preservar los alimentos y así los cristianos, con su conducta, ahogan el mal en abundancia de bienes, puesto que nuestro único modo de decir las cosas, más que con la palabras, es con obras. Sobran los sermones y faltan ejemplos. En este domingo preguntémonos si nuestra vida es luz que brilla, o si es sal que ayuda a los demás a no quedarse en el camino del error. DIMES Y DIRETES IGNACIO DEL RÍO EX CONCEJAL DE URBANISMO EL ABOGADO DEL DIABLO El autor analiza, tras el debate del Plan Ibarretxe en el Congreso, la secuencia de los hechos que cumple, paso a paso, el desafío al Estado elebrado el debate del Plan Ibarretxe en el Congreso, la respuesta nacionalista ha consistido en el anuncio de la fecha del 17 de abril y la petición de legalización de Batasuna. La lógica de la secuencia de los hechos cumple, paso a paso, el desafío al Estado de Ibarretxe. La desautorización de los 313 votos en contra se va a expresar a través de un proceso en dos etapas: las elecciones y la convocatoria del referéndum. En el primer tiempo, el PNV necesita el apoyo del voto etarra y, para conseguirlo, actúa como su abogado ante José Luis Rodríguez Zapatero. En la puesta en escena política del Abogado del Diablo los nacionalistas reclaman que hable el pueblo vasco, donde desgraciadamente no están aquellos que fueron asesinados o han tenido que emigrar a otras zonas ante las amenazas. Legitimado por el resultado electoral, el primer acto del nuevo Gobierno Vasco será la convocatoria de un referéndum que se celebrará en un escenario de coacción políti- C ca y personal hacia los votantes y que se pretende celebrar antes de este mismo verano. Un escenario que servirá a Ibarretxe para hacer visible los dos conceptos sobre los que asienta su te- El referéndum se celebrará en un escenario de coacción política y personal hacia los votantes Nadie puede llamarse a engaño y pensar que el conflicto y los derechos históricos se refieren al deseo de gestionar un aeropuerto sis: los derechos históricos y el conflicto, lo que traducido quiere decir la identidad nacional vasca y la bota de España que les aplasta desde hace siglos. Todo recubierto de un lenguaje que utiliza reiteradamente las palabras diálogo y democracia, que no pueden ocultar que la negociación y la voluntad de los españoles únicamente se solicita para fijar el tiempo de aplicación y la forma de claudicación del Estado ante la nación vasca. La tesis, arcangélica de Zapatero, tal y como la definió en su excelente intervención Rajoy, supone el reconocimiento y aceptación de uno de los dos pilares en que se asienta el Plan Ibarretxe: la teoría del conflicto, que ha servido al PNV de excusa absolutoria para los asesinos de ETA, para el impuesto revolucionario, las amenazas y la kale borroka. Si el presidente del Gobierno piensa que su posición está en el ayer y en el hoy, el problema real está en el futuro, un futuro que se aproxima, habida cuenta las declaraciones, para el verano de este año. Porque después de todo lo que hemos oído, nadie puede llamarse a engaño y pensar que el conflicto y los derechos históricos se refieren al deseo de gestionar el aeropuerto de Sondica, a tener una caja propia de seguridad social o al cupo de impuestos que paga al Estado la Comunidad Vasca. Ni a la guerra de las banderas ni a la representación en Europa. El conflicto, para todos, está en un Zapatero convertido en don Tancredo que, como en los aguafuertes de Goya, está subido en un silla esperando que el toro pase de largo.