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30 Internacional DOMINGO 6 2 2005 ABC PEDRO SANTANA LOPES Primer ministro de Portugal El presidente Sampaio ha creado un precedente gravísimo en Portugal El jefe del Gobierno luso afronta sus primeras elecciones, el proximo día 20, convencido de que va a ganar, pero consciente de que su persona y su forma de gobernar le han creado muchos enemigos, incluso dentro de su propio partido, TEXTO: EDUARDO SAN MARTÍN, BELÉN RODRIGO LISBOA. Tiene 39 grados y algunas décimas de fiebre, pero no ha querido posponer la entrevista. A excepción de los repetidos viajes de la mano al bolsillo en busca del pañuelo y de una ligera obstrucción nasal, ningún otro síntoma delata los efectos de la gripe en el discurso de Pedro Santana Lopes, generoso en las respuestas y contundente en sus mensajes. La conversación tiene lugar en una de las salas del coqueto palacete de Sao Bento, a espaldas de la Asamblea de la República, residencia y lugar de trabajo del primer ministro portugués. Desde su toma de posesión, hace siete meses (tras la salida de Durao Barroso para Bruselas) este lisboeta de 48 años ha luchado contra viento y marea soportando continuas críticas de sus adversarios que han llevado a una situación sin precedentes en Portugal: disolución de la Asamblea y de un Gobierno con mayoría parlamentaria. Santana insiste en la paradoja que supone, en la Europa de hoy, que el presidente de la República, y no el jefe del Gobierno, disponga de la prerrogativa de disolver el Parlamento. Y asegura que Sampaio, socialista, ha obedecido más a sus lealtades partidarias que a su función institucional al dar por terminada la ejecutoria de un gobierno de coalición PSD- CDSA (centristas- derecha) que se encontraba en la mitad de su mandato. A pesar de ello, afronta sus primeras elecciones, el proximo día 20, convencido de que va a ganar, pero consciente de que su persona y su forma de gobernar le han creado muchos enemigos, incluso dentro de su partido, a lo largo de toda su vida política. Esta vez lo tiene claro, no quiere venganzas pero ha tomado nota de lo ocurrido: En la primera todos caen, en la segunda quien quiere y en la tercera el que está distraído -Han sido seis meses de intensos e inusuales acontecimientos políticos en Portugal ¿Se siente defraudado con la realidad política de su país? -Han sido momentos difíciles, una situación muy desagradable. Un presidente que al final de su mandato disuelve un Parlamento con mayoría... no ocurre en ningún otro lugar del mundo. En Portugal no existía una agita- ción social... ¿No les gustó el estilo en el que gobernamos o no les agradaron algunas medidas? Eso no es razón para disolver la Asamblea. Creo que fue muy grave, un precedente gravísimo. A partir de ahora, o cambia la Constitución o cualquier presidente puede pedir que se disuelva una mayoría. ¿Y si no se consigue una mayoría estable en las próximas elecciones? ¿Qué va a pasar en Portugal? ¿Qué va a hacer el presidente, si ha disuelto el Parlamento existiendo una mayoría? Y aunque la próxima Asamblea no tendrá poderes de revisión, es una buena ocasión para pensar en un cambio en la Constitución. Portugal ha tenido 16 Gobiernos en 28 años, con 13 primeros ministros. Esto no tiene sentido. El sistema político no favorece la estabilidad porque ACUSACIONES A SAMPAIO Ha obedecido más a sus lealtades partidarias que a su función institucional al dar por terminada la gestión de un Gobierno a mitad de mandato PACTO DE ESTABILIDAD Intentamos tener con los otros la comprensión que no tuvieron con nosotros. Obviamente hay alguna dosis de injusticia PRESIÓN DE GRUPO ECONÓMICOS Fue público. Aumentar los impuestos de la banca más del doble, no gustó. Crear brigadas especiales contra el fraude fiscal, tampoco gustó RELACIONES CON ESPAÑA Hoy en día se admira más a España y a los resultados de sus empresas, que son citadas como ejemplo. No hay complejos, sino admiración fue fruto de la Revolución (de abril de 1974) ¿Hubieran sido preferibles elecciones anticipadas tras la salida de Durao Barroso? -Habría sido mejor entonces que seis meses después. Lo normal era convocarlas al final de la legislatura pero para hacer lo que se ha hecho ahora... Una legislatura son cuatro años y nosotros teníamos derecho a demostrar el sentido de nuestro trabajo. -Las elecciones no llegan por lo tanto en el mejor momento para el país- -Estamos en un momento decisivo de las negociaciones europeas, tratando la revisión del Pacto de Estabilidad. Hace unos días leí unas declaraciones del ex- comisario Antonio Vitorino quien aseguraba que el modelo portugués está agotado. Nada de eso, lo estará el europeo, que tiene problemas con la competitividad. Portugal respeta sus compromisos. El déficit está por debajo del 3 por ciento, la tasa del paro es inferior a la media europea, la inflación está a 2,4 por ciento. No negociamos bien con Bruselas porque quien tiene que llegar a la meta al mismo tiempo que el resto de compañeros no puede partir en desventaja. -Portugal fue advertido de sanción hace dos años desde Bruselas por no cumplir el criterio del déficit. Y, sin embargo, ahora que Alemania y Francia no cumplen, las reglas las cambian. ¿Se sienten injustamente tratados? -Intentamos tener con los otros la comprensión que no tuvieron con nosotros. Obviamente hay alguna dosis de injusticia. Pero intentamos ser constructivos y queremos que se encuentre para el futuro una solución que nos sirva a nosotros y a los otros. Si Portugal hubiese incumplido como Alemania y Francia la actitud habría sido diferente. Es con eso con lo que hay que acabar. Son necesarias reglas más flexibles pero al mismo tiempo exigentes. Habría que evaluar la economía por ciclo y no de año en año. ¿Por qué se creó un ambiente de desconfianza hacia el primer ministro? Se habló de presiones de los grupos económicos. ¿Cree que realmente existieron? Referencias económicas Tasa de inflación. Portugal 2,4 España 3,2 Media europea 2,4 Tasa del crecimiento del PIB. Portugal 1,1 España 2,8 Media europea 2,1 Tasa del paro. Portugal 6,7 España 10,4 Media europea 8,9 Deuda pública bruta consolidada del PIB) Portugal 62 España 45,1 Media europea 63,4 -Fue público. Cuando el presidente disolvió la Asamblea hubo empresarios que dijeron que no estaban de acuerdo con medidas que yo tomé. Aumentar los impuestos de la banca más del doble de lo que pagaban, no gustó. Crear brigadas especiales de combate contra el fraude fiscal... tampoco gustó. Son medidas que incomodan a algunas personas. Espero que el pueblo portugués haga su juicio. ¿Por qué hubo tanta preocupación en ponerme fuera? Sabían que si estaba más tiempo iba a demostrar a las personas que tenía sentido lograr una mayoría. Es difícil gobernar cuando se tiene encima una amenaza de disolución del Parlamento todas las semanas. Desde que tomé posesión en julio nos han criticado en todo momento. Mientras, el Partido Socialista encontró un líder nuevo. ¿Condicionan su campaña los sondeos a favor de su principal opositor? -Son muy diferentes unos sondeos de los otros. Hay uno que da 7 puntos de diferencia, otra 18 y otra 12. En Portugal es así. No digo que haya una conspi-