Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 5 2 2005 Los sábados de ABC 97 Isabel la Católica prodigó su gusto por el artesonado mudéjar y consolidó esta decoración en el reino de Castilla. A la derecha, el ejemplo de San Nicolás de Bari Diseño de frisos y cuarterones para la el Parador de Lorca do una reivindicación de la madera, un material auténtico y que, lo más bonito y mejor después de todo, está al alcance de cualquiera. También hay una vuelta a la decoración cálida tras la saturación del minimalismo y el hartazgo de no ver nada. El mudéjar, además- -pone el acento Nuere- no es una contraposición a estas tendencias, sino que encaja perfectamente debido a su maximalismo, al ser una cosa tan abigarrada, llena de geometría con tanto contenido y que, a pesar de ello, surge de las formas más simples, y que, a mayor sencillez, son siempre las mismas tectura, un guiño a la carpintería histórica y pieza de cierto lujo, que viene a representar lo que un bargueño en el salón señala Nuere. En principio- -añade este carpintero de lo blanco- -cualquier edificación es susceptible de colocar un artesonado de estas características. Si entra en la sacristía de la Iglesia de Santa Úrsula de Toledo, que tiene unas dimensiones de 5 x 3, y 3 metros de altura, la impresión es maravillosa, lo mismo que sucede en el vestíbulo del Museo de Picasso de Málaga. Un salón particular de 3 metros de altura y una superficie de 6 X 4 metros ya lo admite. Como este hemos colocado uno en Japón y dos en Los Ángeles (EE. UU. para los que no hizo falta siquiera mandar a uno de nuestros carpinteros, ya que los mismos operarios de las obras, con nuestras De cinco piezas al infinito Porque el método para originar infinitos diseños parte- -según explica el arquitecto- -de un principio absolutamente genial, y muy simple, que es el de construir cinco piezas diferentes- -haliba, costadillo, almendrilla, signo y azafate- de cuya combinación nacen los más fabulosos artesonados Y no sólo techos, sino también contraventanas, puertas- -como las del hamman de Madrid- -frisos como los diseñados para el Parador de Lorca, celosías... Pequeñas joyas que se pueden incluir dentro de la arqui- Una habitación con 3 metros de alto y 24 de superficie ya admite esta carpintería, a 1.100 euros el m 2 instrucciones, han sido capaces de montarlos. La madera que se usa es el pino, como se hacía históricamente, aunque algún cliente ha pedido abeto. También pueden tener diferentes acabados, según el fondo que se ponga a la estructura, e incluso los taujeles pueden policromarse; el pan de oro también tiene su hueco. Porque, como dice Aranzadi: Todo es susceptible de complicarse lo que se quiera Desde luego, la dificultad del diseño incidirá en el precio, que está alrededor de los 1.100 euros el metro cuadrado ya instalado. Antes, el proceso ha pasado por tres fases: la programación mediante un sistema numérico de la máquina de hacer iglesias a la que hay que introducir las instrucciones pertinentes, y hablamos de cientos de programas, y que va seguida del corte de las piezas; el montaje sobre tableros o cualquier otro elemento estructural, y el montaje en la obra. La segunda y la tercera son artesanales. Las piezas van clavadas y su ajuste es muy similar al de un mecano o un mueble tipo Ikea, de manera que a los valientes dispuestos a montarlo ellos solos se les vende en un kit con instrucciones Tesoros en madera para todos y para toda la vida, susceptibles de cualquier traslado, como los artesonados que el arquitecto norteamericano Arthur Byne compró en España para el magnate Randolph Hearst y que hasta tuvieron su mención en la película Ciudadano Kane y que no necesitan siquiera mantenimiento. Y si no, pregúnteles a los de Teruel lo que han hecho ellos- -añade con sorna el arquitecto- cuya catedral cumple ahora 744 años