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ABC SÁBADO 5 2 2005 Sociedad 55 Religión La Comisión Permanente del Episcopado celebrada esta semana ha servido para valorar los apoyos del cardenal Rouco Varela para ser reelegido presidente de la Conferencia Episcopal. En caso contrario, éstos son algunos de los posibles candidatos Candidatos a la sombra de Rouco TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTOS: ABC MADRID. Dentro de aproximadamente un mes- -entre el 7 y el 11 de marzo- la Conferencia Episcopal española afrontará un profundo cambio en su estructura organizativa, que afectará a la práctica totalidad de sus cargos, a excepción del secretario general y portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, cuyo mandato expira en 2008. En la Asamblea Plenaria se habrá de elegir presidente y vicepresidente del Episcopado, así como la totalidad del Comité Ejecutivo y los presidentes de todas las Comisiones Episcopales, quienes conforman la Comisión Permanente, que ayer finalizó sus trabajos en Madrid. Dicha reunión sirvió como piedra de toque para valorar los apoyos con los que contarían los posibles candidatos a presidir la Iglesia española, si bien oficialmente no se pueden presentar candidaturas, sino que son los obispos quienes eligen en libertad, en un proceso de votación secreta que se asemeja bastante al de los cónclaves. A día de hoy, el cardenal de Madrid y actual presidente del Episcopado, Antonio María Rouco Varela, cuenta con muchas posibilidades de ser reelegido. Para ello, habrá de recabar los apoyos de al menos dos tercios de los 78 obispos con derecho a voto. Siete presidentes en 40 años de Conferencia Episcopal Antonio Cañizares La Conferencia Episcopal fue creada en 1966 en el seno de las reformas del Concilio Vaticano II. El máximo órgano de coordinación y toma de decisiones de la Iglesia española goza de personalidad jurídica pública eclesiástica y civil en virtud del Acuerdo sobre Asuntos Jurídicos firmado en 1979 entre la Santa Sede y el Estado Español. Durante sus casi 40 años de existencia, la Casa de la Iglesia ha tenido siete presidentes. El primero de ellos fue el Julián Barrio cardenal Fernando Quiroga (1966- 1969) tomando el testigo Casimiro Morcillo, quien falleció en 1971. Fue sustituido por el cardenal Tarancón, quien permaneció diez años (1971- 1981) en el cargo, los nueve que le correspondían por cada trienio, más el curso en el que llevó las riendas de la Iglesia española en funciones, tras el deceso de Morcillo. Únicamente Tarancón fue reelegido en dos ocasiones, marca que podría igualar en marzo Carlos Amigo Antonio María Rouco Varela. Gabino Díaz Merchán, arzobispo emérito de Oviedo, dirigió la Conferencia Episcopal española entre 1981 y 1987, siendo sustituido por el cardenal Suquía (1987- 1993) Entre 1993 y 1999 el presidente de la Casa de la Iglesia fue el arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes. En cuanto a la vicepresidencia, suenan como principales candidatos el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, y el arzobispo de Barcelona, Lluís Martí- Carlos Osoro nez Sistach, si bien la inminente creación de la Región Eclesiástica Tarraconense supone una carga de trabajo excesiva para este prelado. La vía Blázquez opción postulada como voto de castigo a Rouco, parece perder enteros. Tampoco se descarta la presencia en la vicepresidencia del arzobispo de Valladolid, Braulio Rodríguez, o premiar el carisma entre sus hermanos en el Episcopado del obispo de Málaga, Antonio Dorado. Un abanico reducido Si en las dos primeras votaciones no alcanzara esta cifra, quedaría automáticamente descartado, iniciándose un nuevo proceso en el que el candidato sólo necesitaría mayoría absoluta. Según pudo saber este diario, Rouco Varela tendría asegurados cerca de medio centenar de votos, con lo que necesitaría al menos cinco más para ser reelegido para un tercer y último mandato, algo que en la Iglesia española sólo ha conseguido el cardenal Tarancón. En el caso de que Rouco no recabase el consenso suficiente para su reelección, el abanico de candidatos a la presidencia se presenta reducido, toda vez que los prelados de mayor prestigio en el Episcopado- -casos como los del ex presidente y arzobispo de Zaragoza, Elías Yanes; y el actual vicepresidente y arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián- -ya han rebasado los 75 años de edad y, por ende, han presentado su renuncia a la Santa Sede. El presidenciable más claro es el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares. A sus 59 años, el primado de España cuenta con sensibles apoyos en el Vaticano- -es miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe- -y con los votos de los obispos valencianos, una quincena de prelados. Cañizares lleva directamente las negociaciones con el Gobierno en materia educativa, aunque muchos prelados objetan que su elección añadiría virulencia a las relaciones Iglesia- Gobierno. Otro candidato es el arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, a quien se considera el candidato de Rouco si el cardenal no lograse la reelección. Con la misma edad de Cañizares, Osoro tiene a favor su conocimiento de los sacerdotes en España como presidente de la Comisión del Clero. Por contra, es un perfecto desconocido en el ámbito político nacional. Consensos y sorpresas No sucede esto con el denominado candidato de consenso el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, quien curiosamente también tiene 59 años. Organizador del último Año Santo Compostelano y presidente de la Subcomisión de Seminarios Mayores, su candidatura sería bien vista en el entorno de Rouco y entre los obispos catalanes y vascos, quienes podrían plantear un voto de castigo a Rouco por las declaraciones de la Conferencia Episcopal sobre el nacionalismo. El candidato sorpresa sería el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, quien pese a no contar con suficientes apoyos en el Episcopado- -se le tilda de demasiado progresista su condición de purpurado facilitaría una posición de fuerza en la negociación con el Gobierno. Tiene 70 años.