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ABC VIERNES 4 2 2005 Cultura 57 Una trampa cazamoscas de Hirst, en la Fundación March El Kunstmuseum de Wolfsburg- -un museo alemán de 1994, que atesora una importante colección de arte del último tercio del siglo XX- -ha cedido una amplia selección de sus fondos a la Fundación Marchpara lamuestra Contemporanea Distribuidos entre la sala de exposiciones, la entreplanta, el vestíbulo de la planta baja y un salón de actos, se exhiben obras de artistas como Mario Merz, Bruce Nauman, Andreas Gursky, Cindy Sherman o Damien Hirst. De éste último destaca una de sus polémicas instalaciones, Cien años (en la imagen) una trampa para moscas y larvas que dará que hablar TEATRO La entretenida Autor: M. de Cervantes. Versión: Y. Pallín. Dir. H. Pimenta. Esc. José Tomé. Vest. R. García Andújar. Ilum. M. Á. Camacho. Int. J. Notario, M. Díez, Toni Misó, J. L. Santos, P. Pedroche, J. Dauder, M. Cubero, C. Sánchez, I. Irazábal, J. Meseguer y J. Mejía, entre otros. Lugar: T. Pavón. Madrid. LAS QUE TIENEN QUE SERVIR JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN KUNSTMUSEUM WOLFSBURG La directora de ARCO quiere recibir en la feria audiencias más cualificadas Habrá tres precios distintos dependiendo del día de la visita: 30, 28 y 24 euros Reyes y la Infanta Doña Cristina, junto al presidente de México, Vicente Fox, inaugurarán la XXIV edición de ARCO el próximo día 9 NATIVIDAD PULIDO MADRID. José María Álvarez del Manzano, presidente de Ifema, definió ayer ARCO como un fenómeno mediático, una de las ferias de mayor especialización en nuevas tecnologías Lo de fenómeno mediático nadie lo pone en duda (ocupa páginas y páginas en prensa y muchos minutos en televisión, recibió 200.000 visitantes el año pasado... pero lo segundo parece más discutible. Puede, eso sí, que responda a un deseo de sus responsables de que así sea a partir de este año (hay nuevas propuestas como The Black Box ARCO, dedicadas a lo más rompedor) Cuando parecía que la feria había madurado con un mercado estable- -las galerías volvían a desempolvar las vanguardias históricas, pues no nos engañemos, siguen siendo lo más solicitado- ARCO da un giro hacia un mercado que parece más ficticio que real. La directora del certamen, Rosina Gómez- Baeza, respondía a ABC sobre algunos de los aspectos más polémicos de esta XXIV edición. A la pregunta de por qué sigue el descenso del número de galerías españolas (será la representación más escasa desde 1994) en favor de las extranjeras, responde: Queremos producir una feria internacional; ya hay muchos certámenes nacionales. Hay que defender el derecho de las mejores galerías españolas a medirse con sus homólogos. Hay una tendencia b Sus Majestades los ka, Thessa Herold... Gómez- Baeza se limitó a decir que ésta última- -una galería parisina que promociona el arte español con una buena nómina de artistas- -no tuvo la puntuación necesaria del Comité de Selección. Sí la tuvo, en cambio, una galería de Etiopía. Otra de las decisiones que cuesta entender es el precio de las entradas. Además de ser carísimas, los visitantes a ARCO deberán pagar un precio distinto dependiendo del día que acudan: el jueves 11 por la tarde, 30 euros; el viernes 11 y el sábado 12, 28 euros; el domingo 13 y el lunes 14, 24 euros. El propósito es- -comenta la directora de la feria- -distribuir el número de asistentes. Los días reservados para coleccionistas costará más entrar; en los últimos de la feria, la entrada será más barata. Sí- -reconoce Gómez- Baeza- son precios altos, pero queremos recibir audiencias más cualificadas Una galería mexicana, en entredicho Gómez- Baeza, ayer en la presentación de ARCO 05 ERNESTO AGUDO Hay una tendencia y un deseo de negación del regionalismo y el nacionalismo afirma Rosina Gómez- Baeza y un deseo de negación del regionalismo y el nacionalismo Para ello, citó una encuesta de un Instituto de Opinión, según la cual el deseo mayoritario es que haya más participación de galerías internacionales. En cuanto a la ausencia de importantes galerías extranjeras (Bischofberger, Gmurzyns- Tampoco se libra de polémica en esta edición la presencia de México como país invitado. Uno de los dos comisarios, Carlos Ashida, fue muy criticado por la prensa de su país por haber incluido en la selección de galerías presentes en ARCO Arena México, propiedad de sus hermanos. Él defendió la decisión afirmando que, durante las dos últimas décadas, esta galería ha tenido una fuerte presencia en Guadalajara, no sólo con un gran éxito comercial, sino con un importante impacto educativo: Era de justicia seleccionarla, merecía estar presente La presión fue tal que decidieron que quedara fuera del pabellón mexicano en ARCO, aunque finalmente formará parte de la sección Nuevos Territorios. nduvo Cervantes durante buena parte de su vida penando por alcanzar la gloria teatral y escribió, según sus propias noticias, unas veinte o treinta comedias. estrenadas sin ofrenda de pepinos ni de otra cosa arrojadiza de ellas se conserva una decena, amén de doce entremeses. En este año abrumadoramente cervantino, parece oportuno abrir el arcón de su producción escénica para orear esas obras que no lograron el favor del público de su tiempo. La Compañía Nacional de Teatro Clásico ha elegido para esta temporada de celebraciones una sola comedia, La entretenida amén de una adaptación de El viaje del Parnaso como si no confiara en el resto de los textos específicamente escritos por el manco de Lepanto para ser representados. La comedia, eso sí, hace honor a su título y es resuelta por Cervantes con un gran final paródico, en el que se burla de los habituales happy end de las comedias del barroco. En esta inteligente pieza, las peripecias amorosas de los criados se aúpan sobre las de los amos en ese juego de tramas paralelas a varios niveles propio de la época. El montaje de Helena Pimenta sitúa la acción en los 60, aquellos años del desarrollismo con sus 600 y su estética ye- yé; hasta podría decirse que su modelo estaría en películas como Las que tienen que servir con Cristina, la criada que interpreta pizpiretamente Montse Díez, en la senda de Conchita Velasco, y los graciosos Ocaña y Torrente, estupendamente encarnados por Joaquín Notario y Toni Misó, asimilados al cazurro Alfredo Landa y el caradura Tony Leblanc, respectivamente. Todos los personajes siguen la tónica indumentaria sesentera, a excepción- -y no me pregunten por qué- -del caballero don Antonio y su hermana Marcela, vestidos al modo del siglo XVI. La versión de Yolanda Pallín recorta y ajusta con singular desenvoltura el texto, tomándose notables libertades métricas para atornillar en los versos vocablos de nuestros días como garaje, chófer, mecánico y pasodoble, entre otros, lo que provoca alguna cojera en ritmo y rima. Por lo demás, es un montaje dinámico y divertido, aunque no redondo, pues la escenografía de José Tomé es francamente fea y escasamente funcional y, norma de la casa, la forma de decir el verso de los actores es bastante heterogénea. A