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92 Deportes JUEVES 3 2 2005 ABC Nueve días de escándalo 22 de enero La federación alemana informa que ha abierto una investigación al árbitro Robert Hoyzer, de 2 y 3 sospechoso de manipular partidos. El caso más impactante es el PaderbornHamburgo (4- 2) de Copa, con dos penaltis muy dudosos para el Paderborn. 23 de enero Se investiga una mafia clandestina de apuestas compuesta por ciudadanos croatas. 25 de enero Cuatro árbitros de Berlín salen a la luz pública y denuncian con pruebas a Hoyzer. 27 de enero Hoyzer confiesa todo en presencia de su abogado. Habla de tres partidos amañados y confirma la pista croata. 28 de enero La Federación cambia la designaciones. Un bar de Berlín, el Café King, se confirma como la central mafiosa. La policía precinta el local y detiene a cuatro personas. Los policías vigilan el Café King, el lugar de reunión de la mafia croata que controlaba las apuestas AFP El fiscal tiene pruebas de que diez partidos se amañaron. La Policía ha detenido a tres personas y ha registrado 32 casas de árbitros y futbolistas en busca de pruebas. La mafia croata de las apuestas ha ganado de momento 2,44 millones de euros 29 de enero La Prensa se hace eco del escándalo. Tres futbolistas del Hertha, implicados: Madlung, Rafael y Simunic. Un árbitro es retirado de un partido por sospechoso. 31 de enero Watering, capitán del Paderborn, ganó un premio de 10.000 euros en el 4- 2 ante el Hamburgo. plicados en la manipulación de resultados de partidos. Las autoridades buscan pruebas en las cuentas, recibos y dinero en efectivo, de las acusaciones de Hoyzer, que ha revelado pagos de bonificaciones y primas a compañeros y jugadores, aunque se reconoce que desde el lunes los implicados han tenido más que tiempo de hacer desaparecer los indicios, según han criticado algunos medios. Redada general en Alemania en la mayor crisis de su fútbol TEXTO RAMIRO VILLAPADIERNA, CORRESPONSAL BERLÍN. El fútbol alemán, que ha dado grandes centrocampistas, defensas y hasta porteros, ha dado la campanada también en los últimos días con sus árbitros, después de descubrirse un escándalo de apuestas y manipulación de partidos que implica a un número cada vez mayor de personas y que ayer produjo registros de domicilios en toda Alemania. Diez partidos por el momento manipulados, tres personas detenidas, pisos de árbitros, jugadores y tahúres del juego registrados de madrugada por todo el país, 25 involucrados, 14 de ellos jugadores, millones de euros ganados en apuestas... Ya no se trata de un chanchullo de un grupo de confabulados que apalabraban partidos en el Café King de Berlín, sino de la que es ya la crisis más grande de la historia del fútbol alemán. Después de unas primeras pesquisas en Berlín, los jueces han dado pleno crédito a las acusaciones del ex árbitro Robert Hoyzer, uno de los participantes que colabora con la justicia a fin de salvarse, y la policía ha detenido a sus tres amigos croatas. Ayer buscaba, en 32 registros por toda Alemania, pruebas que las sustenten hasta en casas de familiares de los implicados. El presidente de la federación (DFB) Theo Zwanziger, declaraba ayer a la prensa que todo esto constituye una actuación criminal, es muy triste, es lo peor que se podía imaginar, tanto para el fútbol, como para sus instituciones, los jugadores y espectadores. El escándalo nos daña a todos Pero es más importante que se haga la luz agregó Zwanziger en referencia a los diez partidos, de primera, segunda y tercera por ahora amañados, y me alegro de que la fiscalía de Berlín haya entrado consecuentemente de lleno en esto, considerando que ahora más que nunca necesitamos una clara advertencia de que el deporte no se puede manipular De acuerdo con la documentación recabada en la intervención policial con- tra un bar, propiedad de una familia croata, la llamada mafia de las apuestas se habría procurado mediante el fraude organizado al menos de 2,44 millones de euros, invertidos luego en coches y bienes muebles de lujo. Pero en la última redada, extendida a diez estados federados en las primeras horas de la madrugada del miércoles y no por prevista tras las acusaciones de Hoyzer menos espectacular, aparecen nuevos participantes investigados. Y los investigadores han visitado los domicilios de los árbitros Jürgen Jansen, Felix Zwayer y Dominik Marks, así como del árbitro asistente Wieland Ziller y las casas privadas de catorce jugadores presuntamente im- Pagos a futbolistas Hoyzer ha confirmado pagos de sus compañeros al fiscal y la investigación se dirige a los jugadores Tomislav Piplica y Laurentiu Reghecampf, del Verein Energie Cottbus, que han rechazado las acusaciones, y asimismo en la mira pero también lo niegan se encuentran ya Markus Ahlf y Steffen Karl, del Chemnitzer. Las pesquisas se extienden también a Ignjac Kresic y Torsten Bittermann, del Dynamo Dresden, y los dos ex jugadores Ranisav Jovanovic (ahora con el Mainz 05) y Maik Wagefeld (con el Nuremberg) Todos los jugadores del Dynamo han hecho pública una nota en la que rechazan cualquier participación en los hechos dolosos. También el futbolista del Cottbus, Bruno Akrapovic, cuyo piso fue registrado ayer, y el árbitro Jürgen Jansen niegan saber nada. Jansen ha hecho saber por su abogado que emprenderá acciones judiciales en defensa de su honor. Pero él, como Zwayer y Marks, han visto retirada la licencia arbitral y ahora la federación deberá hacer público, entre la expectación creada por el diario Bild al sacar los rostros de los jueces originariamente asignados, quienes podrán o no arbitrar este fin de semana. Todo empezó en el Café King La estafa que salpica al fútbol alemán a 493 días del Mundial se gestó en un bar, el Café King, en Berlín oeste, en el barrio de Charlottenburg. Un lugar en cuyos alrededores se aprecian recuerdos de la guerra y de la ciudad dividida. Se trata de un bar característico berlinés en el que hay motivos deportivos: una camiseta de Inglaterra con el autógrafo de David Beckham y un póster de los seguidores del Spalato, los ultras del Hadjuk Split croata. Hasta que fue precintado, el Café King era un local que patrocinaba un equipo croata de divisiones inferiores, en teoría para fomentar el fútbol base. Todo muy bonito, hasta que se ha descubierto que era el centro de reunión de la mafia croata de las apuestas donde recibía a árbitros y jugadores.