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ABC JUEVES 3 2 2005 Madrid MADRID 2012 EL COI EXAMINA LA CANDIDATURA OLÍMPICA 37 MADRID AL DÍA DEPORTES LUIS PRADOS DE LA PLAZA Hidroterapia y piruletas de pistacho para animar la estancia MADRID. Todos los detalles se han cuidado para hacer más agradable la estancia de los examinadores olímpicos, y la gastronomía se ha incluido también entre los retos. El primer contacto con la cocina española tuvo lugar ayer, a las ocho de la tarde, y el lugar elegido fue uno de los salones privados del NH Eurobuilding, donde se sirvió un buffet variado con langostinos al vapor, salpicón de marisco, ensalada de hortalizas asadas con bacalao, arroces y quesos ahumados. El almuerzo de hoy y el del domingo también se celebrarán en las instalaciones del hotel. Para ambas ocasiones se contará con el trabajo del equipo de cocina del Casino de Madrid, con Paco Roncero a la cabeza, y supervisado por el catalán Ferrán Adriá. Piruletas de pistacho, royal de foie con lentejas estofadas, tortilla española del siglo XXI, tarta de chocolate crujiente y locuras del Casino serán algunos de los platos que degustarán los miembros del COI. Y si quieren relajarse, practicar deporte o darse un baño de burbujas, también podrán hacerlo. De hecho, los responsables del hotel pondrán a su disposición el SPA que se encuentra emplazado en el propio inmueble. Muchos son deportistas y es posible que quieran utilizarlo comentaban ayer en la oficina olímpica. La estancia de la comitiva en el hotel también ha obligado a curiosas modificaciones. Por ejemplo, el nombre de algunos salones, conocidos como París o Londres y que han sido rebautizados para la ocasión. Todo sea por centrarse en Madrid y evitar alusiones incómodas M etidos en la ruta deportiva, nada más oportuno que recordar los servicios prestados por el Palacio de Deportes, construido sobre el solar de la antigua Plaza de Toros, en el rectángulo alargado de la avenida de Felipe II (a quien le debemos la capitalidad todavía cuestionada, por absurdo que parezca) por donde el Madrid Football empezó a darle a la badana, allá por el redondel en que Granero perdió un ojo en la tarde arrebatada por el cuerno de Pocapena, que además le quitó la vida. Me lo contaban de niño María la carbonera, Alberto en la esquina del Rima Bar y Ovidio Corroto, que arreglaba los zapatos que yo rompía sobre el campo de piedras y materiales de derribo donde brillaron los antecesores de Florentino Pérez y Marcial Lalanda: respectivamente, el que despidió a Fernando Hierro y el que despachó el toro de Veragua que le había echado mal de ojo al torero. Por allí ha llovido mucho y hasta vimos pasar con el Circo Americano a cuestas a un tal Búfalo Bill, si no el auténtico, uno que se le parecía mucho. El cruce de Alcalá con Goya era un paisaje llano, de reconstrucciones y solares, en medio de los tranvías y los taxis con su joroba de gasógeno... Luego vino el Palacio de Deportes, media ruina de Tony Leblanc en su pasión por el boxeo (del gimnasio a la Casa de Campo) y la noches de gloria de la pista cubierta: ciclistas, atletas, los deportes del baloncesto, la esgrima, los festivales de luz y sonido, antes y después de afincarse a su vera la Fábrica de la Moneda. Va para cuatro años que el doliente Palacio, tan bien animado y defendido por mi amigo José María Lorente, agarró sobre el calor del verano un ataque de fuego y se vino abajo, pese a los buenos oficios de los bomberos de Madrid. Por entonces estrenaba ilusión olímpica esta Villa y alguien decidió repetir aquello de que no hay mal que por bien no venga Los que se vengaron fueron los vecinos, durante la controvertida reedificación, de la mano de la piedra de Dalí (que allí tiene su plaza y su homenaje) al paso del estrago que se produce cuando se disparan los precios, aunque se eleve el producto nacional bruto. Pero, al menos, se salvó otra especulación del suelo. Y ahí está, en plena visita de los expertos del COI y en todo su esplendor, la primera instalación olímpica acabada. Ciento veinticuatro millones de euros tienen la culpa de que dieciocho mil espectadores lo vean echando otra clase de humos.