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ABC JUEVES 3 2 2005 Nacional 19 INVESTIGACIÓN DE LA MATANZA DE MADRID Ibrahim Afalah, hoy libre, facilitó a su hermano los contactos para huir a Bélgica La Policía detiene a un marroquí que se reunió con Kounjaa horas antes del 11- M declaración policial, Afalah admitió que conocía la presunta implicación de su hermano, y de los también huidos Belhadj y Bouchar, en los atentados D. MARTÍNEZ MADRID. Ibrahim Afalah, que fue puesto en libertad el pasado 15 de abril por el juez instructor del 11- M, facilitó por mediación de la familia Moussaten- -cuatro de sus miembros fueron detenidos el pasado martes- -a su hermano Mohamed Afalah- -huido desde el 3 de abril de 2004- -el contacto en Bélgica de Youssef Belhadj. Este último, detenido en Bruselas, sería el portavoz de Al Qaida en Europa que con el nombre de Abu Dujanah reivindicó los atentados del 11- M en el vídeo encontrado cerca de la mezquita de la M- 30 dos días después de la matanza. El 11 de abril, Ibrahim Afalah fue detenido por la Policía por su presunta relación con algunos de los autores de los atentados. Cuatro días después, el 15, el juez Juan del Olmo, tras tomarle declaración, decretó su libertad. En sus testimonios ante la Policía y el magistrado, Afalah dijo que el 5 de abril- -dos días después de la explosión de Leganés- -recibió una llamada telefónica de su hermano Mohamed, al que los investigadores consideran un lugarteniente de Allekema Lamari, emir de la célula del 11- M. En la comunicación telefónica, Mohamed Afalah- -se dio a la fuga el 3 de abril- -pidió a su hermano que fuera a la casa de Ibrahim Moussaten- -detenido el pasado martes- -para que le diera los teléfonos de Youssef y Mimoun Belhadj, residentes en Bruselas. Fue una gestión fácil, puesto que la madre de Mohamed Moussaten es prima de los Belhadj. Así, en una llamada posterior, Ibrahim Afalah facilitó al fugado los números de teléfono. Durante su huida Mohamed Afalah hizo una tercera llamada a su hermano. En esta ocasión fue para informarle de que el Volkswagen Golf que había utilizado para huir desde Leganés a Barcelona se encontraba estacionado en la Ciudad Condal. Ibrahim Afalah decidió ir a recogerlo acompañado de su mujer. El viaje lo hicieron en autobús. Una vez allí se dirigieron al lugar indicado, recogieron el coche y, tras comer un bocadillo, regresaron a Madrid. Ya en Leganés, Ibrahim Afalah recibió una cuarta llamada de su hermano prófugo. Le pidió que fuera a una tienda de la calle Caravaca, en el barrio de Lavapiés, propiedad de Abdennabi Chedadi, para pedirle dos o tres mil euros para él. Esta gestión resultó infructuosa, ya que no pudo localizarle. En su declaración policial, Ibrahim Afalah, que está en libertad, admitió que conocía la presunta implicación de su hermano, así como de Mohamed b En su Belhadj y Abdelmajid Bouchar- -también huidos gracias a la mediación de la familia Moussaten- -en los atentados del 11- M, aunque no el grado de implicación de cada uno de ellos. Asimismo, afirmó que su hermano abandonó el domicilio familiar días antes de los atentados y que, aunque no trabajaba, manejaba dinero. Ayer, agentes de la Comisaría General de Información detuvieron en el distrito madrileño de Lavapiés al marroquí Rachid Bendouda, Rachid el Gordo por su supuesta relación con el 11- M. En concreto, al arrestado se le vincula con Adbennabi Kounjaa, uno de los suicidas de Leganés. Ambos fueron vistos la tarde anterior de los aten- tados mantener una reunión que duró horas. En la cita, que tuvo lugar en Lavapiés, también estuvo Rachid Mohamed Kaddur. Rachid Bendouda, que forma parte del círculo de Abu Dahdah y de Jamal Zougam, regenta una tienda de ropa al por mayor en la calle Caravaca, en Madrid, junto con Mohamed Chedadi, quien, al igual que su hermano, Abdennabi, fue detenido por su implicación en la matanza. A esta tienda fue a la que acudió Ibrahim Afalah, por indicación de su hermano, para pedir dinero. Fuentes de la investigación destacan la detención de Bendouda por tratarse de un sujeto que estuvo horas antes del 11- M con uno de sus autores.