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ABC MIÉRCOLES 2 2 2005 Economía 83 FEDERICO DURÁN Catedrático de Derecho de Trabajo, Seguridad Social y Economía Aplicada Se debe cambiar la negociación colectiva para dar flexibilidad a las empresas TEXTO: MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO FOTOGRAFÍA: JAIME GARCÍA Fidalgo y Méndez, en la sede de CEOE, donde se reunieron con Cuevas JAVIER PRIETO Cuevas, Fidalgo y Méndez pacifican el diálogo social al abrir la negociación de los convenios Fijaron un calendario intenso de reuniones para alcanzar un acuerdo en las próximas semanas b Los líderes empresariales y sin- dicales se reunirán hoy con Zapatero para impulsar el proceso, que debe afrontar importantes retos en empleo y protección M. V. R. MADRID. Tras poco más de una hora de reunión en la sede de la CEOE, el presidente de la patronal, José María Cuevas, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, y el secretario general de CC. OO. José María Fidalgo, oficializaron ayer la reanudación del proceso del diálogo social, interrumpido tras la polémica sobre la cláusula de revisión del salario mínimo interprofesional. Esta reunión fue posible después de que el pasado 26 de enero los tres dirigentes decidieran aparcar el problema y continuar con todos los temas pendientes, dando especial urgencia al acuerdo pendiente sobre la negociación colectiva de 2005. Con esta reunión, los dirigentes empresariales y sindicales pretendían infundir confianza al proceso de diálogo social, según las fuentes consultadas por ABC. Por este motivo, ni se produjo un intercambio de papeles sobre las propuestas de cada organización y sólo se habló de la urgencia de contar cuanto antes con un acuerdo sobre los criterios que regirán este año en las condiciones laborales y salariales del país. Ante esta urgencia, y según explicaron en un comunicado conjunto, CEOE- Cepyme, CC. OO. y UGT partirán de los acuerdos interconfederales de negociación colectiva (AINC) de los tres años anteriores para fijar los criterios de 2005. A lo anterior se incorporarán cuantas propuestas o ampliaciones permitan dar respuesta a la situación económica y del empleo, sobre la base del diálogo y del consenso entre las partes Y para cerrar el acuerdo cuanto antes, Cuevas, Fidalgo y Méndez decidieron fijar un calendario de reuniones de trabajo para tratar de alcanzar en las próximas semanas un acuerdo que sea útil y dé fluidez al proceso de negociación y revisión de los convenios colectivos para este año. Otra de las cuestiones abordadas ayer por los dirigentes empresariales y sindicales fue la reunión que mantendrán hoy en el Palacio de La Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En el comunicado, muestran su confianza en que la entrevista con Zapatero sirva para impulsar el proceso de diálogo social con el que deberán hacer frente a importantes retos en materia de empleo y protección social. Federico Durán ha sido uno de los ocho expertos a los que el Gobierno encargó realizar un análisis sobre la situación del mercado laboral español, del que destaca que es un punto de encuentro de personas procedentes de las áreas económica o jurídica. Por este motivo, reconoce que algunas de sus opiniones difieren en algunos aspectos que contiene el informe. ¿Cuáles son los males del mercado laboral español? -El problema fundamental es la falta de flexibilidad. En el informe se añade la seguridad. Creo que en España el problema de la calidad de empleo está asociada también a la falta de flexibilidad. Pero las vías para lograrlo han sido para dar una respuesta estrictamente coyuntural, y el instrumento elegido ha sido la negociación colectiva, que no ha servido para dar flexibilidad al mercado de trabajo sino que ha dado paso a un mayor control judicial. ¿En qué debe consistir esa flexibilidad? -Es la capacidad de las empresas de adoptar las decisiones que sean necesarias para su organización y la producción, sobre la mano de obra, la ordenación del tiempo de trabajo, la movilidad... En definitiva, la flexibilidad debe permitir al empresario que adopte con rapidez, las decisiones que exige la competitividad de su empresa. ¿Qué es lo que limita el poder de decisión del empresario? -Hay una regulación de las relaciones laborales excesivamente reglamentista. El Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos son muy intervencionistas. Hay que romper con la dinámica de que los convenios sean como un legislador paralelo para que se conviertan en el instrumento con el que gestionar la flexibilidad de la empresa, a través de la creación de mecanismos de consulta y de participación de los trabajadores, que sirvan para frenar decisiones arbitrarias del empresario. Por eso, el marco de negociación colectiva es fundamental que se cambie. ¿No hay nada que se pueda salvar de la actual normativa? -El problema es que hemos tenido Hay que abordar el coste del despido desde su vertiente económica y procedimental muchas reformas parciales, y las reformas parciales ya no sirven. El Estatuto de los Trabajadores hunde sus raíces en una situación económica que ya no existe y la negociación colectiva es una negociación que ya existía en la época del franquismo. ¿Una de las medidas ineludibles será rebajar el coste del despido? -El informe no da propuestas concretas, pero subyace la idea de que hay que abordar el despido desde su vertiente económica y procedimental. No creo que el empresario tenga un deseo irrefrenable de despedir. Muchas veces puede existir más estabilidad con menores costes. ¿Cómo se puede resolver el problema de la temporalidad? -Cambiando el marco normativo para que los empresarios no tengan que buscar la flexibilidad que necesitan a través de la temporalidad, que se está convirtiendo en una forma de adaptar plantillas de manera menos costosa, modificar condiciones de trabajo o afrontar ajustes salariales. La seguridad se garantiza a través de la intervención de los sindicatos, que deben ser los cogestores de esa flexibilidad.