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40 Madrid MIÉRCOLES 2 2 2005 ABC MADRID AL DÍA EL EXAMEN MANUEL MARÍA MESEGUER M inistros, consejeros autonómicos y concejales madrileños, con sus respectivos líderes a la cabeza, se van a someter estos días a la mirada escrutadora de 12+ 1 hombres sin piedad del Comité Olímpico Internacional. En lo que queda de semana, comisionados de los cinco continentes van a mirar con lupa los proyectos y las explicaciones que les suministren técnicos y políticos. La sonrisa azul y el buen talante de la administración central deberán amigarse con la mirada de acero en sonrisa de seda de la presidenta madrileña y con el rictus de déspota ilustrado e inteligente del alcalde cañí. Mézclese la pócima en la coctelera- sin agitar, por favor- para conseguir un poder de seducción a ser posible semejante al de la sinuosa Rita Hayworth en Gilda allá por 1946, y désela de beber a los visitantes envuelta en el Cuarto Centenario del Quijote. Dicen las crónicas que los políticos a quienes les tocó el papel de seductores llevan días ensayando ante el espejo o frente a la severa mirada de su esposa o sus hijos adolescentes la mejor manera de convencer a sus implacables examinadores, liderados por la marroquí Nawal el Mutawakel, cuyo voto- o al menos el de su país- volará sin género de dudas hacia París. ZP, doña Aguirre y don Gallardón se encargarán de poner en suertes al morlaco 12+ 1 ante el respetable madrileño. Para el 2012, y a tenor de las persecuciones de fumadores y automovilistas que se anuncian, Madrid será una ciudad libre de humos y de coches privados, con lo que el aire serrano ya de por sí recomendable para asmáticos y tísicos podrá exportarse al mundo exterior. Los más de seis mil millones de euros de beneficios (más de un billón de las añoradas pesetas) anunciados por el alcalde es de justicia que reviertan a los madrileños que pagarán por triple vía ese 90 por ciento de inversiones que correrá por cuenta de las tres administraciones. En fin que si llegado el 6 de julio Singapur nos fuera adverso sería una lástima. Pero como nos resulte favorable nos vamos a enterar de lo que van a ser siete años de matraca olímpica. Ni fumadores, ni obesos, ni sedentarios. Esto va a ser un sin vivir. DIMES Y DIRETES PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ- CASTEJÓN PORTAVOZ ECONOMÍA Y EMPLEO DEL GRUPO MUNICIPAL SOCIALISTA UN MADRID MÁS COHESIONADO Ese que en términos globales Madrid ciudad registra una renta per cápita superior a la media regional y nacional, esa mayor riqueza ni ha llegado a todos los rincones de nuestra ciudad, ni se ha traducido en una mayor cohesión social. Según los últimos datos disponibles (2001) la renta media de los distritos del sureste es un 36 %i nferior a la media municipal. Este desigual crecimiento supone que distritos como Chamartín disfruten de un nivel de renta un 139 superior al registrado en Puente Vallecas; y que nueve de los veintiún distritos que componen Madrid soporten una renta per cápita inferior a la media municipal, regional e incluso nacional tal y como ocurre en el caso de Usera, Carabanchel, Vicálvaro o el mencionado Puente Vallecas. La línea de la desigualdad que sufre nuestra ciudad dibuja un arco cuyo inicio se sitúa al oste, en el distrito de Latina, y recorre el sur hasta llegar a San Blas, en el este. Una línea que obedece a criterios geográficos y que constituye la mejor prueba del abandono en inversiones, promoción de empleo, políticas sociales a las que los diferentes gobiernos municipales del PP han sometido al sur y este de P Madrid. Una desigualdad que se expresa en forma de menor nivel de renta, mayor tasa de desempleo, déficit en infraestructuras sociales, deportivas y educativas y en una mayor carencia de zonas verdes. Las políticas que aplica el gobierno municipal no permiten el despegue económico y la cohesión social de estos distritos. La política tributaria de Gallardón antepone el objetivo recaudatorio a cualquier otro principio fiscal socialmente más justo, como es el reparto equitativo de la carga fiscal. Así, la subida del IBI perjudica más a los edificios de mayor antigüedad, precisamente, aquellos localizados en el sur y este de la ciudad. Por no mencionar la subida de las tasas por el uso de equipamientos deportivos y culturales que perjudica a los colectivos con menor nivel de renta, fundamentalmente, nuestros mayores. Tampoco por el lado del gasto el gobierno municipal acierta. Ni a nivel de Junta de distrito, ni a través de los mal llamados planes especiales el gobierno municipal afronta los problemas del sur y el este de la ciudad. No sólo es escaso el presupuesto descentralizado a esas Juntas municipales (3,1 del presupuesto consolidado para 2005) sino que sus priorida- des presupuestarias no responden a las demandas vecinales. Así, en distritos como Vicálvaro, San Blas o Puente Vallecas con un alto porcentaje de población joven, los presupuestos para 2005 de las respectivas juntas destinados a programas de juventud caen entre un 15 y un 50 respecto al año anterior. Y en distritos como Usera, con un alto porcentaje de desempleo femenino, el presupuesto que la Junta municipal destina a la atención a la mujer, la conciliación laboral y familiar y la promoción de empleo es cero. Ni un solo euro. Los llamados Planes Especiales de Inversión anunciados por el gobierno municipal no dinamizarán las zonas con menores índices de renta. En su primer año de ejecución, el plan no recogía ningún compromiso de inversión, limitándose a la realización de estudios testimoniales que a día de hoy ni siquiera han sido elaborados. Para 2005, el plan continúa siendo insuficiente y carece de políticas que permitan revitalizar el tejido social y económico de los distritos y barrios más deprimidos. Para acabar con la creciente desigualdad entre distritos de la ciudad, el gobierno municipal debe poner en marcha planes que comprendan programas diversificados de regeneración urbana adecuados a las necesidades específicas de las distintas zonas; disponer de un compromiso presupuestario claro de inversiones en infraestructuras sociales y educativas y descentralizar el gasto para con ello atender eficazmente las demandas vecinales; y contar con la participación en su definición e implementación del tejido asociativo y económico de la zona en concreto. Sólo así conseguiremos un Madrid más cohesionado.