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ABC MARTES 1 2 2005 23 La muerte de una colegiala palestina de 10 años enturbia el clima de acercamiento entre Israel y la ANP La Unión Europea levanta de modo oficial las sanciones impuestas a Cuba por la crisis de las embajadas Un 94 por ciento en el exterior Cerca del 94 por ciento de los iraquíes residentes en el extranjero registrados para votar participaron en los comicios de su país, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) Según la OIM, con sede en Ginebra, 265. 148 iraquíes que viven fuera de su país emitieron su voto durante los tres días en los que se habilitaron medios para ello en 14 países. Mientras que la participación de los votantes registrados fue inusualmente alta, el número de inscritos en la campaña de registro de votantes durante nueve días, que finalizó el 25 de enero, representó sólo el 23 por ciento del total de iraquíes residentes en otras naciones, que asciende a 1,2 millones. El director del proyecto para la OIM, Peter Erben, declaró que la agencia está encantada con que el voto por correo se desarrollara sin problemas. He trabajado en muchas elecciones en países salidos de conflictos pero, honestamente, ésta es la primera vez que he visto este nivel de emoción entre los votantes agregó Erben. buenas relaciones con Estados Unidos. Pero todas las posibilidades están abiertas. La coalición chií ya ha dado a entender que quiere integrar en su Gobierno a suníes y kurdos. Tendrá que jugar entonces con el reparto de las carteras estratégicas, como el Ministerio del Petróleo, Interior, Defensa y Finanzas. Pese a la euforia postelectoral de ayer siguen los problemas que atenazan a Irak: el caos, la violencia, la división del país y la marginación política de los suníes. Por no mencionar los nuevos desafíos políticos que plantearán chiíes y kurdos Los problemas permanecen TEXTO: A. SOTILLO ENVIADO ESPECIAL Árabes pero chiíes Está por verse, por otra parte, si el recuento se hace de forma ordenada y con transparencia. No es tranquilizadora la circunstancia de que el pasado domingo, dos horas antes del cierre de los colegios electorales, un miembro de la comisión electoral iraquí hiciera el anuncio de una espectacular participación del 85 por ciento, que luego tuvo que desmentir. Así que, por si acaso, la coalición chií ya se ha apresurado a adelantar informalmente sus propios resultados. Los representantes de los partidos religiosos insisten en que no tienen ningún interés en crear un Estado fundamentalista que imite el modelo iraní. Por otro lado, por muy chiíes que sean, se sienten árabes e iraquíes. Aunque, por muy moderados que sean en lo político, cuando llegue la negociación de la Constitución no van a dejar de abogar por la aplicación de la Sharía (la ley islámica) y por la atribución de un papel más genuinamente islámico a la mujer. Por el momento, no obstante, la principal preocupación sigue siendo la insurgencia, que aún tiene una inmensa fuerza para continuar golpeando. Al Qaida aseguró ayer que continuará su guerra en Irak. Y un grupo denominado la Brigada Verde de la Resistencia Islámica Nacional difundió un vídeo para intentar probar que sus militantes derribaron el Hércules C- 130 de transporte británico en el que murieron diez personas. BAGDAD. Las elecciones han transcurrido mejor de lo que muchos esperaban, pero los problemas permanecen. Aquí siguen la violencia, la división del país, la necesidad de integrar a los suníes en el proceso político y el rechazo de la mayoría de la población a la ocupación de su país. El peligro de ruptura del país está aún muy lejos de haber sido sorteado. La euforia electoral puede así convertirse en un motivo más de resentimiento de la población suní iraquí, que ha dado la espalda a las urnas en numerosas ciudades. Y de la población suní es de la que se nutre la guerrilla. Ayer fue un día un poquito más tranquilo en Bagdad en lo que a bombas y tiroteos se refiere. Es como si la propia guerrilla se hubiera dado un compás de espera para dejar pasar la resaca electoral. Los partidos chiíes, que son los que más tienen que ganar de las elecciones, insisten en que reservarán algún alto puesto a los suníes en el futuro Gobierno y en que se las arreglarán para que también estén presentes en la negociación de la nueva Constitución. El voluble Ahmed Chalabi, que del Pentágono ha pasado a aliarse con los ciones como la Asociación de Ulemas, que pueden servir de puente con la guerrilla. En esta organización ya se han alzado voces partidarias de unirse al proceso político, pero, si fracasan las negociaciones, se radicalizaría la ruptura suní. Sería un peligroso paso hacia el conflicto civil. Capítulo aparte es la insurgencia terrorista. Aunque sea una cuestión que se tiende a olvidar en la euforia postelectoral, una red terrorista capaz de enviar al matadero a diez kamikazes, como hizo el día de los comicios, no va a desaparecer de la noche a la mañana ni aun en el caso de que se enderece el nuevo régimen. De hecho, se teme que los terroristas planeen un baño de sangre para dar fe de vida. Un tejido complejo Abdulaziz al- Hakim partidos religiosos chiíes, ha sugerido la posibilidad de que un suní sea presidente del país (de limitado poder ejecutivo) o la jefatura de la Asamblea. Pero queda por saberse si se tenderán lazos no sólo con los suníes moderados, sino también con organizaDe cara al futuro, también es inquietante que el voto en masa de la población kurda del norte de Irak coincidiese con la publicación de unas encuestas- -nada nuevas por cierto- -que reafirman que también la gran mayoría de los kurdos desean la independencia. Una circunstancia que será sin duda esgrimida por los representantes kurdos en la Asamblea electa para exigir en la próxima Constitución el mantenimiento del derecho de veto para las tres grandes comunidades que integran Irak, con todo lo que ello implica de debilitamiento del futuro Estado. Y luego está el voto chií, que confirmó su vocación por las urnas, pero que no predice ni mucho menos la futura configuración de una sociedad organizada según el patrón occidental. La coalición chií está dominada por partidos religiosos- -entre los que destaca Abdulaziz al- Hakim, muy cercano al ayatolá Sistani- moderados casi todos, pero inmersos en su atávico y tradicionalista mundo, que no está reñido con el pluralismo político, pero que poco tiene que ver con nuestras sociedades occidentales. Y queda el problema de las tropas extranjeras. Ningún futuro Gobierno contará con una amplia base de apoyo popular si no consigue el fin de la ocupación militar. Las autoridades norteamericanas aseguran que las nuevas fuerzas iraquíes todavía no están preparadas para garantizar la seguridad. Pero, al margen de la política, la inmensa mayoría de los iraquíes creen que la presencia de tropas estadounidenses es sólo sinónimo de caos e inestabilidad. AFP Un vídeo de la guerrilla reivindica en Al Yasira el derribo del avión británico La cadena de televisión árabe Al Yasira emitió ayer un vídeo con imágenes del avión militar británico derribado el domingo, en el que aparecen tomas del lanzamiento de un cohete y a continuación otras del aparato ardiendo en tierra. El vídeo fue enviado por la denominada Resistencia Nacional Islámica de Irak el segundo grupo que reivindica el derribo del avión, que causó la muerte de 10 militares británicos.