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6 Opinión MARTES 1 2 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND El mayor sucedáneo de la razón que han depurado los expertos españoles en orientación de las masas populares PILAR MIRÓ QUE ESTÁS EN LOS CIELOS Dicen los cronistas que la gala fue bochornosa desde el punto de vista del espectáculo. Es lo normal. Al fin y al cabo la distancia entre los Oscar y los Goya es la misma que hay entre el cine americano y el español nes de paz en Oriente PróxiL atardecer del domo. A estas alturas el bamingo se cerraron lance político cultural no las urnas en Irak y es muy favorable. Les ha sase abrió la gala de los Goya. lido bien el triunfo del Terrible coincidencia. Una PSOE y mal todo lo demás: venganza de la vida que no el relevo de Arafat, la victohabía podido imaginar ria aplastante de Bush y la Sampietro. Las noticias soCÉSAR ALONSO DE celebración de unas elecbre la celebración de las LOS RÍOS ciones democráticas en elecciones de Irak, la alta Irak. Desde el punto de visparticipación de la ciudadata de la industria del cine, el rechanía chií y kurda y la derrota de los zo de una parte de la sociedad espaseguidores de Bin Laden y Sadam ñola mensurable en una pérdida Husein, que nos llenaron de gozo a de tres millones de asistencias. todas las gentes normales, cayeron como jarros de agua fría en el ICEN los cronistas que la gaPalacio Municipal. Lo que para la fue bochornosa desde el tantos era motivo de esperanza en punto de vista del espectáculo. Es Oriente Próximo, resultó humilo normal. Al fin y al cabo la distanllante para los directivos de la Acacia entre los Oscar y los Goya es la demia Española de Cine. misma que hay entre el cine ameriHace un año, los cineastas procano y el español. Pero el especial gresistas tuvieron un papel polítimal sabor de boca que dejaron los co de primer orden. Levantaron Goya este año no se debió al guión una barricada de odio contra el Goespantoso y al mal trabajo de Alasbierno de Aznar, contra el imperiaka, Bibi Andersen y todos los prelismo americano y en la defensa sentadores, sino a la situación poreal de Sadam Husein y de Bin Lalítica en que le dejó la noticia del den. Se entregaron a una labor de éxito de las elecciones en Irak. Y, agitación política, pocas veces aun así, el ridículo histórico no haigualada por un sector del mundo bría sido tan grande si no hubiera de la cultura, incluido el franquisasistido a la gala este cráneo privimo, e inestimable en la práctica palegiado que es ZP, el político que ra las organizaciones terroristas mandó retirar las tropas de Irak que intentan impedir las solucioporque, como las gentes de la Academia del Cine, no creía en el proceso electoral iraquí. Si había alguna oportunidad de que en una noche así alguien hubiera podido olvidar el nefasto papel que tuvo la Academia de cine en la guerra de Irak, la presencia de ZP la desbarató. Con su presencia todo se actualizó. Funcionó la memoria. Se hicieron presentes aquellas terribles jornadas en las que los pacifistas llamaban asesinos a los diputados del PP, a los ministros del PP (memento, Bono) a José María Aznar, y en las que eran golpeados dirigentes del PP (memento, Bono) y asaltadas sus sedes partidarias. Con la presencia de ZP en los Goya se pudo recordar el aprovechamiento que hizo el Partido Socialista de la masacre del 11- M gracias a la cual ZP fue elegido presidente. Y subió del pasado el recuerdo de la siniestra jornada de reflexión en la que según Almodóvar el PP quiso dar un golpe de Estado. I las gentes de la Academia desean sacar al cine del vía crucis en el que está, y en el que están ellos mismos como profesionales; si desean que la sociedad española vuelve a reconciliarse con el cine español tendrán que pensar en términos españoles y no en términos de agitadores de Laura Pajín. Es así de sencillo y, al tiempo, de difícil. Por eso les convendría que se encomendaran a Pilar Miró, que está en los cielos con Gary Cooper. EL SÍNDROME DE PENÉLOPE ESDE su llegada a las cumbres del poder nacional, procedente del regional y sin talla para el local, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, sintió el síndrome de Penélope- -ignoro quién y cómo será su Ulises- -y, muy decidida, se ha puesto a deshacer el velo que tejió el hoy silente Francisco Álvarez- Cascos. Quizás por ello la Renfe, una de las instituciones más perfeccionadas en el aznarato tras la costosa implantación del AVE en el tiempo felipista, se nos viene abajo y, como es normal en tales circunstancias, se ha puesto a prohibir. Ahora toca no fumar en los trenes con recorridos inferiores a cinco horas. El gran asunto para el debate no debiera ser el del tabaco, por mucho que la esquizofrenia del poder convierta a los Gobiernos en suministradores y perseguidores de un vicio tan insano; sino otro mucho más sencillo: ¿es posible que, contando con la vigente organización radial del mapa ferroviario español, todavía queden trenes con recorridos de tan larga duración? Por ejemplo, Santander. La capital de Cantabria, una de las tres capitales marítimas españolas de mayor proximidad a Madrid- -menos de 400 kilómetros- se une con la estación de Chamartín en un viaje de más de seis horas por el que se satisface suplemento de velocidad ¿Será todo un truco para convertir a los cántabros en colosos cardiovasculares sin ningún remedo de tos o carraspeo? Otro aspecto chusco de la, por otra parte razonable, limitación al tabaco que hoy acomete la Renfe se centra en el hecho de que, en los recorridos de las Grandes Líneas, se destinará un máximo del 36 por ciento de las plazas a los atrapados por el vicio fumador. ¿Independientemente de cuál sea el nivel de la demanda? Eso es muy de aquí, muy nuestro. Recuerdo, cuando todavía yo era fumador y era posible fumar en los aviones, haber viajado muchas veces en la cola del aparato, tan apretados como los usuarios de las pateras, con el otro medio avión, el de no fumadores vacío como un templo en misa de siete de la mañana. Es el reglamento, el mayor sucedáneo de la razón que han depurado los expertos españoles en el control y o orientación de las masas populares. Magdalena Álvarez puede estar contenta. No mejora nuestros sistemas públicos de transporte y, sin planes alternativos sólidos, ha destrozado los del tiempo del PP; pero a cambio es la mejor colaboradora de Elena Salgado a la hora de luchar contra la enfermedad y las prácticas menos higiénicas de los españoles. Si fuera más humilde, o más lista, podría meditar en que la alternancia en el poder, saludable práctica democrática, no conlleva necesariamente la destrucción dinamitera de las obras y los planes anteriores: único camino válido para aliviar el síndrome que padece y que, por ello mismo, padecemos los demás, quienes pensamos que el tren es, antes, para viajar que para un tratamiento antinicotínico. D A D S REVISTA DE PRENSA Para muchos de esos comentaristas de la Prensa progresista europea, cada bomba terrorista, cada asesinato de una autoridad o incluso el estado de alerta militar decretado son una prueba de lo absurdo de las aspiraciones democráticas de Irak El Telegraph compara en su editorial los artículos publicados en muchos medios de Prensa europeos sobre el conflicto iraquí con los que esos mismos columnistas escribieron durante las primeras elecciones democráticas en Suráfrica. En aquella ocasión, recuerda el rotativo británico, también se registraron numerosos problemas: el listado de votantes no era correcto, existía la intimidación de los grupos violentos y se produjeron enormes colas ante los colegios electorales. Pero aquellos problemas se supieron colocar en su contexto adecuado ante la importancia de las elecciones y nadie los utilizó para desacreditar la democracia en Suráfrica. S. I. Los sofismas de la izquierda europea El alto porcentaje de participación en las elecciones iraquíes del domingo constituye, para The Daily Telegraph, un motivo de celebración El matutino británico admite que la violencia continuará y que ese contexto es un hecho significativo. Pero eso no explica- -argumenta- -la atención devota que algunos consagran a cualquier contratiempo sufrido en Irak por las fuerzas del orden El diario critica en particular la trayectoria de los analistas de izquierdas, tanto en el Reino Unido como en gran parte de Europa, que han puesto el énfasis de modo excesivo en las dificultades que debe superar cualquier Estado durante un proceso de transición Bush, primer vencedor El conservador Le Figaro, además de calificar lo ocurrido en Irak de lección de democracia opta por destacar en su editorial al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, como el primer vencedor tras los comicios. Le Figaro afirma que incluso si muchos ciudadanos han tenido miedo de salir de su casa, la población, incluso en las regiones suníes, ha apreciado visiblemente que, por vez primera en 50 años, haya tenido derecho a dar su opinión Es necesario que Francia y otros aliados ayuden a Estados Unidos a salir del polvorín iraquí estima este periódico como conclusión de su análisis. S. I.