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ABC LUNES 31 1 2005 Sociedad 49 Medio Ambiente El hombre causó el 70 de los varamientos de animales marinos en Andalucía En el 41 de los casos se trataba de especies en peligro de extinción acciones indirectas, como el vertido de residuos, fueron las acciones que provocaron el encallamiento de los animales en las playas andaluzas ABC MADRID. La acción del ser humano fue la causa más importante de los 1.050 varamientos de animales marinos que se han producido en los últimos tres años en las costas andaluzas, según los datos que maneja el Centro de Recuperación de Especies Marinas Amenazadas (Crema) A pesar de que los biólogos no han podido determinada la causa exacta por la que aparecieron varados todos y cada uno de los mamíferos y tortugas marinas en las playas andaluzas desde 2002 a 2004, en los casos en los que los investigadores sí conocen el motivo del encallamiento queda constatada la importante incidencia del hombre. Según explicó a Efe Juan José Castillo, veterinario del centro ubicado en el Aula del Mar de Málaga (que pertenece a Crema) de los 138 varamientos b La pesca y otras de los que se sabe la causa, 91 (65,9 tuvieron como responsable al hombre, bien de forma directa, especialmente a través de la pesca, o de forma indirecta, por ejemplo a través de residuos que ingieron los animales y les produjeron problemas de flotabilidad. Otro de los aspectos destacados en el balance del Crema refleja que el 41,2 de los varamientos corresponde a especies en peligro de extinción, entre las que se encuentran el delfín listado y el delfín mular, mientras que otro 19 son especies vulnerables. El Crema destaca que el número de varamientos no subió significativamente respecto a años anteriores: se produjeron 361 hallazgos el año pasado frente a los 344 en 2003 y 345 en 2002, por lo que subraya la consolidación de la red de varamientos de Andalucía, que ya tiene una cobertura de casi el cien por cien Un delfín varado en una playa EPA ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO EL SILENCIO DEL HIELO H asta que me regalaron una perra con un desarrolladísimo instinto cazador para la pluma, jamás me pregunté dónde iban los pájaros cuando mueren, como si fueran al cielo. Igual que el señor que caza los topos, esta perra me fue dejando en la puerta de la casa hasta el último pájaro que encontró sin vida bajo las retamas llenas de flores, y me quedé asombrada de la cantidad de pájaros que pierden discretamente la vida, todo lo contrario de los peces, que flotan juntos en el río, o las sepias varadas en la playa tras la única puesta que realizan. El biólogo Jesús Nadal estima que, de seguir así las heladas, que tanto dificultan la alimentación de las aves, se notará mucho en la próxima primavera. Cuenta Julián Ramajo, agente medioambiental, que en los campos de Villadiego, en Burgos, se veía el pasado viernes a unas perdices que iban de un lado a otro cada vez que la ventisca dejaba al descubierto un poco del trigo verde naciendo. Escribe Margalef que las heladas y su frecuencia y duración constituyen parámetros de gran importancia ecológica por eso hay que asomarse y preguntarse cuántos cantos de primavera nos está quitando el hielo.