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10 LUNES 31 1 2005 ABC Nacional ETA coloca una bomba en Denia a dos días de que el Congreso rechace el plan secesionista El artefacto estalló en un hotel y era de mayor potencia que los del día de la Constitución b La banda, que dispone de cinco comandos operativos en el País Vasco, al menos dos de ellos itinerantes, sigue con su estrategia de administrar el terror I. BLASCO DENIA. ETA rompió ayer la tranquilidad de la población alicantina de Denia con la colocación, en uno de sus más conocidos establecimientos hoteleros, de una carga explosiva. Iba incorporada en una mochila que los terroristas dejaron junto a una de las escaleras de incendios del hotel Port Denia muy cerca de las cocinas y del comedor del edificio, y a pocos metros también de una urbanización de viviendas adosadas. El lugar en que fue depositada la mochila, de fácil acceso y muy cercano a la calle, lleva a pensar que fue colocada desde el exterior. Con este atentado, ETA reaparece sólo 48 horas antes de que el Congreso rechace el plan secesionista de Ibarretxe. La explosión, que se produjo en torno a las tres y cuarto de la tarde, causó heridas leves en un tímpano a uno de los clientes del establecimiento y un ataque de ansiedad a una de las empleadas, que fue atendida por los servicios de emergencias desplazados. Además, los daños materiales provocados por la deflagración fueron cuantiosos, especialmente en las dos primeras plantas del edificio, incluido el comedor, la cafetería y la depuradora de aguas del local, así como en ocho de las casas pertenecientes a la urbanización colindante. cante, pero, para entonces, la Policía ya había logrado sacar a los 160 clientes que se encontraban en ese momento en el hotel, así como al personal del mismo. Pese a que, según precisó el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Antonio Bernabé, los dos heridos se encontraban fuera del perímetro de seguridad fijado por la Policía, algunos de los empleados desalojados indicaron que en el momento de hacer explosión el artefacto todavía quedaba algún rezagado dentro Tanto el desalojo como la reacción de los clientes posterior a la explosión del hotel estuvieron presididos por la tranquilidad. También facilitó la evacuación el hecho de que el hotel se encontraba en el momento de producirse el atentado al 60 por ciento de capacidad tal y como explicó su propietario, Pere Joan Devesa. El día 9 de febrero tenemos previsto cerrar para reformar el edificio, lo que explica que estemos a la mitad de rendimiento dijo. Devesa agregó que la mayoría de los clientes, unos 160, son de nacionalidad británica, casi todos mayores de 60 años Éstos serán realojados en los otros establecimientos que la cadena Onasol, a la que pertenece el Port Denia tiene repartidos por la zona, de forma singular en Benidorm. Maraví Beneyto, una de las cocineras del establecimiento, señaló que el desalojo se produjo con bastante rapi- Estado en que quedó el hotel tras la bomba colocada por ETA dez, como mucho en diez minutos El recepcionista de turno, Alberto Lozano, corroboró que todo se ha desarrollado sin nervios Añadió que cuando se ha producido el estallido había menos clientela que unas horas antes, ya que los británicos tiene costumbre de comer antes El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana no pudo precisar el material utilizado por los terroristas ni la cantidad de explosivo que contenía la mochila, que está siendo analizada por los investigadores. No obstante, Bernabé sí pudo indicar que, de acuerdo con los daños provocados por la explosión, parece ser que ha sido más potente que las colocadas por la banda en los últimos atentados cometidos por ETA en zonas turísticas. Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC consideran que este nuevo atentado forma parte de la nueva estrategia etarra, que consiste en administrar el terror en función de sus intereses. De momento, la banda evita provocar muertes, al menos entre la población civil. En esta ocasión, sin llegar a la violencia del último coche bomba colocado en Guecho, el artefacto que estalló en Denia era más potente que los colocados en las gasolineras de Madrid o los del día de la Constitución. En cuanto vi la mochila, supe que era la bomba que buscaba la Policía Anastasio Vivanco, uno de los responsables de mantenimiento del hotel Port Denia tocó la mochila que contenía la carga poco antes de que ésta explosionara. Fue unos minutos antes de que llegaran los agentes. Era de color azul, parecía nueva y enseguida pensé que podía ser sospechosa, ya que estaba en un lugar escasamente transitado, en un hueco que hay junto a la escalera de incendios de la fachada posterior del hotel, muy cerca de la calle Mientras se encontraba junto a la mochila objeto de sus sospechas, Vivanco se topó con dos de los policías movilizados para inspeccionar el establecimiento. En cuanto la vieron, me indicaron que me apartara y me dijeron que avisara a los responsables del hotel para proceder a su desalojo Según Vivanco, la explosión sorprendió a algún rezagado dentro del hotel. Creo que el único herido, además de sufrir daños en los oídos, se quejaba de un fuerte dolor en el pecho De cualquier modo, explicó que la gente, dentro de lo que cabe, se lo ha tomado con normalidad. En Denia estamos acostumbrados a cosas de este tipo. En el verano de 2003, ETA hizo estallar un artefacto en la oficina de turismo La carta de Ternera ETA, además, busca estar presente en el debate del plan Ibarretxe, y vuelve a lanzar el mensaje al Gobierno vasco de que es el auténtico gendarme del proceso abierto en el País Vasco. De hecho, ya lo estuvo desde el momento de su aprobación en la Cámara vasca, el 30 de diciembre pasado, cuando Otegi leyó una carta del etarra Josu Ternera. Al Gobierno central, mientras, los etarras le vuelven a recordar que pueden matar, que tienen capacidad operativa para hacerlo. De hecho, las Fuerzas de Seguridad saben que la banda tiene en estos momentos cinco comandos en España, todos con base en el País Vasco y al menos dos de ellos itinerantes. Finalmente, la banda vuelve a atentar contra intereses económicos y muy especialmente contra el sector turístico, cuando ya no queda mucho para las vacaciones de Semana Santa. Llamada a Bilbao Alrededor de 50 minutos antes de que estallara la bomba, la DYA de Bilbao recibió la llamada de un comunicante anónimo que avisaba de la colocación de un artefacto explosivo en un hotel dianense. De inmediato, agentes del Cuerpo Nacional de Policía realizaron una batida por los principales hoteles del municipio y, dada la imprecisión del comunicado, cerrada con la proclama ¡Gora ETA! procedieron al desalojo tanto del hotel finalmente afectado, como del Danilla situado a unos cientos de metros del lugar escogido por los terroristas. La explosión se produjo minutos antes de la hora marcada por el comuni-