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4 Opinión LUNES 31 1 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca Jefes de área: Jaime González (Opinión) Alberto Pérez (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Mayte Alcaraz (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO MEJOR DERROTAR A ETA RAS el coche bomba en Guecho, la explosión de un artefacto en el hotel Port Denia confirma que ETA ha decidido subir la intensidad de sus acciones criminales, utilizando cargas que ya nada tienen que ver con las pequeñas cantidades usadas en agosto y diciembre del pasado año. Además, la banda ha retomado sus objetivos habituales- -clase empresarial vasca, intereses turísticos en Levante- -y ha sincronizado estos atentados con acontecimientos que los terroristas no quieren dejar pasar sin poner su sello. Puede incluirse la búsqueda de efectos secundarios contra el proyecto olímpico de Madrid 2012 (dentro de unos días llega la comisión evaluadora del COI a la capital) Y más revelador es que esta última explosión tenga lugar en vísperas de que el lendakari Ibarretxe defienda en el Congreso su plan soberanista, visado por el Parlamento vasco gracias a los votos, imprescindibles para que el texto llegue a las Cortes, del comando político de ETA. Durante unas semanas de extraordinaria confusión, algunos responsables políticos han contribuido a dar espacio a ETA sólo con meras especulaciones en torno a si iba o no a anunciar una tregua. Y como terroristas que son, los etarras saben que cuanto más se hable de una tregua que no llega, más ansiedad se produce y más efectiva es la propaganda de su trabajo porque no es lo mismo ofrecer el alto el fuego después de un silencio forzado que hacerlo tras una serie de atentados. Se ha vuelto a hablar demasiado de diálogo y negociación, y un poco menos de derrota incondicional del terrorismo y de reparación a sus víctimas. Y éste no es el camino para mantener la eficacia alcanzada por el Estado en esta lucha. El Gobierno tiene en sus manos la continuación de una estrategia antiterrorista que ha obtenido resultados históricos, tanto en los planos policial y judicial como en el terreno político. Lo ocurrido T ayer en Denia es suficiente para despertar de la ensoñación de una paz transada con los terroristas, por muy atractiva que pudiera ser la fotografía de ese momento. Es un error que el Gobierno se muestre a ETA y que incite a los terroristas a dar una oportunidad porque esta actitud pone al Estado en situación expectante, que no es la mejor para llevar a los terroristas a su erradicación absoluta. La banda está, sin duda, mermada en su organización, pero, después de una última campaña (desde agosto pasado) tiene motivos para sentirse reanimada. Su satélite político- -Batasuna- -ha conseguido abrir brecha en su situación de ilegalidad y que, entre rumores y desmentidos, esté presente otra vez como interlocutor. Por su parte, el PNV ha lanzado el plan Ibarretxe, con el que ETA está básicamente de acuerdo, entre otras cosas porque le ha permitido reconstruir el frente nacionalista sin renunciar a la violencia. Mejor todavía que el pacto de Lizarra. Se dan todas las condiciones para reafirmar íntegramente el Acuerdo antiterrorista de 2000, empezando por un preámbulo que, ahora, puede calificarse de profético al excluir cualquier precio por la paz. Anteayer mismo, el alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, recordaba esta exigencia en el homenaje al matrimonio Jiménez Becerril. Ese preámbulo tambien condiciona la colaboración con el PNV a un abandono de los postulados del pacto de Lizarra, ampliados y mejorados en el plan Ibarretxe. Sin embargo, el curso de los acontecimientos se hace más exigente para los firmantes del Acuerdo antiterrorista, especialmente para el Gobierno y el PSOE, que han hablado en exceso sobre expectativas acerca de lo que puede pasar. Los últimos años demuestran que lo único que ha de pasar- -la derrota incondicional de ETA- -depende más de la eficacia policial que de los arúspices de los terroristas. EL CORAJE IRAQUÍ ODO el mundo tiene derecho a vivir en un país democrático en el que poder opinar a la hora de elegir a sus dirigentes. Hasta los iraquíes lo saben y por ello millones de ciudadanos acudieron ayer a las urnas a pesar de la terrible amenaza de los terroristas que han derramado la sangre de muchos inocentes en su vano intento de amedrentar a toda la sociedad. La lección de entusiasmo cívico que han dado los iraquíes acudiendo a depositar su voto pese a la certeza de que en muchos casos se jugaban la vida, representa un gesto de esperanza por la incipiente implantación de un sistema democrático en un país que a decir verdad no ha conocido la libertad nunca en su historia. La jornada de ayer fue- -en suma- -una evidente derrota para los terroristas. Es cierto que la votación se ha celebrado en circunstancias extraordinarias, marcadas fundamentalmente por la monstruosa violencia de los insurgentes y la ocupación militar norteamericana. Pero también es verdad que los electores han desmentido las profecías de los agoreros que pensaron que las elecciones debían ser aplazadas esperando tiempos mejores. Y pese a ello, no podemos ocultar que la jornada de ayer ha sido nada más que un primer paso y que el camino hacia la estabilidad en Irak será aún muy largo e inquietante. Es muy posible que, como dan a entender las proyecciones demográficas, los vencedores a efectos de número de votos serán los chiíes y muy probablemente esos sufragios se hayan orientado en la dirección de los clérigos. También es previsible que los kurdos se habrán decantado de forma clara hacia la expresión de sus aspiraciones autonomistas, mientras que bajo las dramáticas circunstancias de inseguridad, los suníes- -después de años de ejercer el poder- -se quedarán la parte más enjuta del reparto de escaños. Con estos ingredientes, los dirigentes políticos que emerjan de esta jornada electoral tendrán que hacer un ejercicio de malabarismo para ganarse la legitimidad ante la opinión pública, evitar que la violencia se adueñe del país y que todo ello lleve a los iraquíes hacia una guerra civil. Pero si los dirigentes chiíes conservan la prudencia que les ha animado hasta ahora y se mantienen sabiamente alejados de la tentación de imponer una fórmula a la iraní, si los kurdos no ceden al impulso de proclamarse independientes desde su cómoda estabilidad en el norte del país, tal vez la minoría suní acabará comprendiendo que la paz y la estabilidad se pueden construir entre todos y que el mejor camino hacia la retirada norteamericana pasa también por las urnas. T FORMAS DE DECIR SÍ E L rechazo de Mariano Rajoy a la oferta de José Luis Rodríguez Zapatero para participar en un mitin conjunto en apoyo de la Constitución Europea debe ser objeto de una lectura política matizada. Nadie puede acusar a los populares de no implicarse en la campaña: el propio Rajoy va a participar en un número importante de actos y es notorio que la aportación del PP al texto que se somete a referéndum ha sido más que notable. Sería interesante al respecto comparar el protagonismo de los eurodiputados de uno y de otro partido durante la Convención. Da la impresión de que los socialistas pretenden convertir la votación del 20 de febrero en un respaldo implícito a su política europeísta El líder del PP quizás ha pensado que está siendo arrastrado a un ardid conceptual: si el éxito acompaña, gana el Gobierno; si el resultado es discreto, la culpa sería del adversario. Hay muchas y buenas razones para apoyar el sí Hay también argumentos para discutir, precisar y matizar por qué ni todo es perfecto, ni el Gobierno parece ser quién para exigir al PP lo que no consigue de sus aliados de ERC, anclados en la negativa por razones particularistas e insolidarias. Hay muchas vías diferentes para apoyar la propuesta, de manera que no es necesario coincidir en todo y con todos, dejándose llevar al terreno del contrario, que traslada, con la presencia de Chirac y de Schröder, un mensaje de ruptura respecto de la política exterior del anterior Gobierno. En realidad, si el Gobierno sigue empeñado en dar lecciones de retórica europeísta y en atribuirse el patrimonio de la modernidad, quedará demostrado que su lealtad a Europa está subordinada a su interés particular. Corre además el peligro de conseguir el efecto contrario al que pretende, si los electores llegan a la conclusión de que éste es el referéndum de Zapatero y no el de todos los ciudadanos españoles implicados en el proyecto común europeo.