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66 Los domingos DOMINGO 30 1 2005 ABC UN NUEVO CORDOBÉS EN LOS RUEDOS El Cordobés aconseja a su hijo Julio antes de las faenas de campo con las becerras; y el nuevo Cordobés interpreta las enseñanzas... Manuel Benítez El Cordobés presenta en ABC al nuevo Cordobés que se va a anunciar en los carteles esta temporada, su hijo Julio Benítez, torero por vocación y votación: su padre sometió a referéndum de la familia al completo su decisión. Cosas de Benítez, el torero más discutido de la historia, un personaje indiscutible, un fenómeno incontestable de su época Julio, hijo, ¿tú vienes al toro por capricho o a dejarte matar? ñana se presenta clara y cristalina con un frío aire cortante que baja de la Sierra de Gredos y que se apacigua al sol. La interviú ha sido solicitada en collera. Interesa el joven Julio Benítez porque hablan quienes lo han visto de luces que pisa terrenos comprometidos y que se arrima como si lo necesitase, porque devuelve en letras de neón el nombre de El Cordobés a los carteles de las grandes ferias; interesa el menos joven Benítez (Palma del Río, 1936) por su historia, su vida y su leyenda, por el morbo periodístico que suscita que el arribafirmante sea hijo del más acérrimo anti y duro combatiente de todo lo que arrastraba el movimiento cordobesista. Batallas que se convirtieron en una guerra ya lejana. Cada uno hizo lo que tenía que hacer sentencia El Cordobés antiguo, que rememora la frase que él mismo dijo en presencia de Zabala cuando coincidieron en los Jardines del Moro en la tradicio- Lama TEXTO: ZABALA DE LA SERNA FOTOS: ERNESTO AGUDO nal recepción que cada 24 de junio celebraba el Rey por su onomástica: Se acercaron- -recuerda- -dos figuras del toreo que no quiero mencionar por respeto, y empezaron con guasa a decirme ahí tienes a Zabala, el que escribe todo eso de tí Yo les contesté que cada uno hizo lo que tenía que hacer, y además a mí me conocen por la calle y a vosotros no os conoce nadie A la sombra del hito de El Cordobés ha crecido este rubio chaval de dieciocho años, ojos azules y amplia sonrisa sin oír nunca hablar de toros. Un día aprovechó el jolgorio familiar por la culminación de la carrera de farmacia de su hermana Martina, su cómplice en el plan de soltar de sopetón la noticia: Julio quiere ser torero La sorpresa en los rostros no subió al grado de disgusto ni al de irritación. Sólo a un tipo tan especial como el Ciclón Benítez que vapuleó la España de los sesenta se le podía ocurrir votar demo- Papá, tú tienes finca, esto, lo otro. Y eso es tuyo. Yo quiero ganarlo yo, que no tengo un duro mío. Lo bonito en la vida es ganarlo tú mismo Pensaba que en cuanto las vacas le pegaran cuatro o cinco trechas iba a correr como un conejo. Pero me sorprendía que cada vez se arrimaba más cráticamente la vocación y el deseo de la criatura a mano alzada: la unanimidad se sentó también a la mesa. Dije que yo no me hacía el único responsable cuenta El Cordobés. Les impliqué a todos. ¿Cómo lo ves tú, hermano? Más democrático, le contesto. Exactamente, estamos en democracia. El que levante el deo es que sí, el que no lo levante es que no. Y mi mujer también levantó el deo y yo me dije ay madre mía, la que me he quitao de lo alto Porque después de lo que ha sufrido conmigo, ahora por lo menos que lo decidiéramos entre todos, que no sea yo solo Y le pide el asentimiento a Julio con paternal cariño, ¿no fue así? Julio, claro, asiente con un sí tímido y entrecortado. Yo empecé a echarle unas vaquitas- -continúa- con amigos ganaderos, y Julio topetazos pa cá y pa llá Yo quería que le dieran leña para que se fuera. No quería que fuera torero, te lo digo de ver-