Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 Los domingos DOMINGO 30 1 2005 ABC IRAK, DESDE LOS ESTADOS UNIDOS Su nombre apareció oficialmente entre los nombres de los muertos Los peores presentimientos sobre la guerra de Irak de la familia Rodríguez, vecinos de El Cenizo, un modesto pueblo de Texas, se han cumplido. Su hijo Juan nunca volverá a casa Domingo triste en El Cenizo, Texas onvirtió en un rito íntimo que preferí no comentar con nadie. Cada día, al llegar a la página del New York Times que invariablemente dedica a Irak, me detenía en el recuadro- -a veces minúsculo, otras media columna- -titulado Nombres de los muertos El domingo 16 de enero, como todos los días, arrancaba en cursiva: El Departamento de Defensa ha identificado a 1.357 miembros de las fuerzas armadas americanas muertos desde el comienzo de la guerra de Irak. Ha confirmado la muerte de los siguientes americanos esta semana... Ese día la lista era escueta: la formaban cuatro nombres. Si el más sobrio, ecuánime e inspirado noticiario de la televisión estadounidense, el telediario de las siete de la tarde del canal público, la Public Broadcasting System, presentado por Jim Lehrer, suele dedicar unos instantes cada día a los muertos propios ofreciendo la fotografía, el nombre y los datos mínimos, el Times hace lo mismo, pero sin rostro. El 16 de enero pasado los citados eran: BECKER, Gunnar D. HOLLOWAY, Matthew W. VELASCO, Juan R. y SMITH, Michael J. Sec ALFONSO ARMADA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK Pasar de largo Antes de haber puesto por primera vez los pies en El Cenizo, villorrio texano a orillas del río Grande, también llamado Bravo, que hace frontera con México, una tórrida mañana del pasado mes de octubre, no me detenía en la lista. Sí me fijaba, a veces, en la edad de los muertos, o en si predominaban los apellidos hispanos. Pero la mayor parte de las ocasiones pasaba de largo. Además, creo que me decía, estos muertos tienen nombre y apellidos, y aunque el Pentágono ha prohibido que se difunda hasta la llegada de los ataúdes forrados con la bandera, son enterrados con pompa y circunstancia militar, cada familia recibe un promedio de 12.000 dólares, y sus filiaciones pasan a engrosar la lista de los caídos construyendo la democracia en Irak como asegura el presidente Bush. Nada que ver con los más de 200.000 civiles iraquíes muertos en Irak desde que hace casi dos años comenzara la invasión, según recuento de la revista británica The Lancet Fue la entonces alcaldesa de El Cenizo, Oralia Reyes, demócrata- -derrotada como John Kerry en las elecciones de noviembre, aunque en su caso frente a otro demócrata, Raúl Reyes, con quien pese al apellido nada le une- la de San Diego, que parecía un remedo que me llevó en su todoterreno hasta la del iraquí. Pero en California las bomcasa de Rodrigo Rodríguez y Juana Mabas era de fogueo. La cara franca y alarría Rodríguez en la calle de Morales. gada, las orejas grandes, la sonrisa fáSu hijo estaba combatiendo en Irak. cil. Se alistó a los 18 años atraído por Junto a la cerca de alambre no se adivilas promesas de formación y trabajo. naba ningún timbre y tuve que gritar. La guerra no figuraba en el paquete. Al cabo de un rato apareció una mujer Nunca pensó que iría a la guerra. No de pelo muy negro y la cara blanca y quería, pero no le quedó otra que obetriste. Tras leve reticencia, invitó a endecer comentó en octubre su padre, trar al desconocido. Hizo levantarse a tratando de deshacer los presentimiensu esposo del sofá cama del salón. Rotos que a su mujer le drigo Rodríguez, intenían encogida la capacitado tras un accidente en la obra Cada día llegaba a la mente y la salud. donde se desempeñapágina donde figuran Nunca les dijo donde servía, pero llaba de albañil, se dislos nombres de los maba todas las semaculpó por hallarse nas, y se le notabaen camiseta. Les llemuertos y que hacía esfuerzos vó más de dos años comprobaba, con para no llorar, para de pleitos lograr una compensación alivio, que en la lista que no nos preocupáramos más de la oficial. De su arte pano figuraba ningún cuenta ra el oficio da cuen Rodríguez ningún Había firmado ta la casa que habipor seis años, y cuantan en El Cenizo, clavecino de El Cenizo do llegó la orden para, limpia, fresca y ra que la Cuarta Diordenada, que consvisión de Marines truyó durante años, fuera desplegada en robándole horas al Irak le restaban todavía dos de servitiempo y el dinero que podían apartar. cio. Partió por siete meses, pero con la Ya entonces, la casa parecía acallada escasez de tropa y la multitud de tapor la pena. Juana María apenas dorreas, la inseguridad creciente y la fieremía, inquieta, temiéndose siempre lo za de la insurgencia, Rodrigo Rodrípeor Me llevó al dormitorio para enguez, de 52 años, ya se temía en octuseñarme fotografías de su hijo, el infanbre que se quedaría más tiempo Nate de marina Juan Rodrigo Rodríguez. cido de este lado de la frontera, el albaTenía entonces 22 años, y se le veía de ñil inválido se pone una camisa limpia maniobras en un desierto a las afueras y su semblante se vuelve más serio cuando posa para que les fotografíe. Como su mujer, tenía los ojos tristes. Ella, nieta de un español que emigró a México en busca de fortuna a México, pero no tuvo suerte alto, guapo, de ojos azules, se murió a los 30 años, de apendicitis renegaba en octubre de la mala idea de haber cruzado la frontera: Si hubiera sabido cómo iba a ser mi vida, nunca hubiera venido. Me hubiera quedado en Guadalajara. Yo no traje a mi hijo al mundo para que le llevaran a la guerra. Bush hizo la guerra por el petróleo. A él no le importa Un soldado americano rinde homenaje a tres compañeros muertos, en una ceremonia celebrada en Mosul EPA Recepción con honores del cadáver de un caído en Irak. Una imagen que la Administración trata de evitar