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52 Sociedad DOMINGO 30 1 2005 ABC La inconfundible panorámica del complejo universitario de la Universidad de Oxford Los centros de elite británicos están en crisis. La Universidad de Oxford reducirá el número de estudiantes británicos y europeos, a los que sólo puede cobrar una pequeña parte del coste de la enseñanza, y aceptará más alumnos de otros continentes A Oxford no le salen las cuentas TEXTO: EMILI J. BLASCO OXFORD. Las filigranas góticas de los edificios que componen la Universidad de Oxford, fundada en el siglo XII, parecen imperturbables al paso de las centurias. Pero los tiempos cambian y Oxford se ve obligada a profundas transformaciones si desea mantenerse como una de las tres mejores universidades del mundo, por detrás de Harvard y Stanford, ambas en EE. UU. En realidad es el propio sistema universitario británico el que está en crisis, falto de fondos para hacer frente al aumento de alumnos y a las nuevas exigencias de investigación, que demandan caras tecnologías y personal especialmente cualificado para explorar los cada vez más ambiciosos límites del conocimiento. La especificidad de Oxford y Cambridge, organizadas en una federación de colleges que proviene de la Edad Media y que provee de asistencia tutorial a sus estudiantes (las demás universidades comenzaron a crearse a partir de finales del siglo XIX, con una estructura similar a las continentales) convierte a ambas en centros de elite por la calidad de su enseñanza, pero también las hace singularmente costo- sas. Obligadas por el Gobierno, a cambio de subvenciones públicas, a no rebasar un determinado precio en sus matrículas con el fin de asegurar la igualdad de oportunidades entre los estudiantes británicos, no pueden competir abiertamente, a pesar de ser centros de titularidad privada, con las universidades norteamericanas, especialmente dinámicas en la obtención de fondos. El triunfo de los mejores Primeros ministros. En Oxford han cursado sus estudios 13 primeros ministos británicos. Entre los ex alumnos están Tony Blair, Margaret Thatcher, Harold Wilson, Edward Heath, Alec Douglas- Home, Harold Macmillan, Anthony Eden, Clement Atlee y William Ewart Gladstone. Premios Nobel. Un total de 47 Premios Nobel han salido de Oxford, en un reparto que abarca casi todas las disciplinas. Entre los galardonados están los Premios Nobel de Literatura V. S. Naipaul, Seamus Heany y T. S. Eliot; de la Paz José Ramos Horta y Aung Sang Sun Kyi; de Economía Joseph E. Stiglitz, y de Medicina Severo Ochoa. Otros famosos. Aunque Bill Clinton e Indira Gandhi o actores como Hugh Grant pasaron por Oxford, es la lista de escritores la más abultada. Está compuesta por Lewis Carroll, Oscar Wilde, J. R. R. Tolkien, Aldous Huxley, C. S. Lewis, Robert Graves, Graham Green y Evelyn Waugh, entre otros. También son de renombre el físico Stephen Hawking, el sociólogo Isaiah Berlin y el economista Arnold Toynbee. Déficit presupuestario Ya el año pasado, el Gobierno de Tony Blair autorizó, en medio de una revuelta de diputados laboristas, a las universidades a elevar hasta 3.000 libras (unos 4.477 euros) el tope de sus matrículas anuales, casi triplicando los actuales precios. Pero esto no es suficiente para compensar el déficit de 95 millones de libras que Oxford tenía acumulados en 2004 por sus actividades de docencia e investigación. Su rentable negocio de publicaciones, la Oxford University Press, únicamente permite cubrir el déficit anual de 20 millones de libras que generan los gastos de mantenimiento de la Universidad. El incremento de un 5,6 por ciento en la dotación pública para el próximo curso- -6.332 millones de libras que se han de repartir entre las distintas universidades- -tampoco supone ninguna tabla de salvación. Las subvenciones sólo aportan 9.500 libras por alumno, cuando el coste medio de la enseñanza es del doble, 18.600 libras. Muy por debajo quedan las tasas que pagan los británicos y europeos de la UE matriculados en los tres años de licenciatura, que este curso ascienden a 1.150 libras en la mayoría de las carreras. A esta cantidad hay que sumar lo que cotizan por su residencia en los colleges Ante esta situación, Oxford ha anunciado esta semana que piensa reducir el número de los alumnos de sus licenciaturas de 11.086 a 10.000 en cinco años (la población estudiantil asciende a 16.000, sumando los ciclos superiores) Se trata de la cifra más baja desde 1992. Esto llevará a un recorte de unas 1.600 plazas de estudiantes procedentes del Reino Unido y de la UE, que pasarán a ser ocupadas por jóvenes de otros continentes, a los que se cobra la totalidad del coste de la enseñanza. En una década, el número de estudiantes no europeos pasará del 8 al 15 por ciento. De momento, en los próximos cursos