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34 Internacional DOMINGO 30 1 2005 ABC La Comisión Europea de Durao Barroso afronta sus primeras críticas Se acusa al nuevo equipo de falta de coordinación y de parálisis Colegio de Comisarios de la Unión Europea a 25 miembros tiene problemas para encajar en la nueva distribución de competencias ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Aún no ha cumplido los primeros cien días de gestión y ya se escuchan críticas contra el nuevo presidente de la Comisión, el portugués José Manuel Durao Barroso. En realidad, la marejada que rodea a esta comisión empezó antes de que Barroso ocupase formalmente su despacho oficial en el edificio Berlaymont de Bruselas el 22 de noviembre, por lo que a pocos ha extrañado que el antiguo primer ministro portugués se esté acostumbrando a vivir bajo cierto estado de tensión, al menos políticamente hablando. Los comentarios críticos por las evidentes faltas de coordinación en el seno de la Comisión o hasta los enfrentamientos más o menos abiertos entre algunos de los comisarios se hacen cada vez en más alta voz en el entorno de las instituciones europeas. Algunas fuentes diplomáticas no han ocultado que últimamente algunas de las reuniones del Coreper se están quedando en agua de borrajas, porque la Comisión no ha producido materiales suficientes para poner sobre la mesa. Por ejemplo, en el consejo de ministros extraordinario que se celebró a causa del maremoto de las costas asiáticas, Barroso se comprometió a presentar un proyecto sobre la creación de mecanismos europeos de intervención rápida para que fuese analizado en la reunión que se celebra el lunes, pero hasta ahora no se conoce nada sobre la suerte de esta idea y da la impresión de que lo que el presidente de la Comisión enseñará a los ministros de Asuntos Exteriores tendrá que disimular esta carencia. b El tamaño del quedar aprobadas antes del final de la actual presidencia luxemburguesa y en la que se espera que el Ejecutivo comunitario tenga un papel fundamental. El jueves, Barroso presentó ante el Parlamento su programa para los próximos cinco años y sus ideas fueron recibidas con un ambiente casi de indiferencia, algo inesperado en este trámite teóricamente crucial para sus años de mandato. En resumen, Barroso prometió reactivar la economía europea y poner en marcha los llamados objetivos de Lisboa algo en lo que otros han fracasado antes que él. A mí me pareció decidido, con una propuesta muy clara que se basa en el binomio de que el crecimiento es la fuente de empleo y desde luego, la comparación con Prodi me pareció que era muy favorable para Barroso asegura Íñigo Méndez de Vigo, eurodiputado popular. Los socialistas, sin embargo, le dijeron que si bien los objetivos de reactivación del empleo les parecían positivos, no estaban muy seguros de cómo va a llevarlos a cabo. El portavoz Martín utilizó el ejemplo de la botella medio llena, medio vacía, y amenazó con mantener a la comisión bajo estrecha vigilancia. Beligerancia socialista De hecho, uno de los fenómenos más relevantes de esta legislatura es la beligerancia de los socialistas en el Parlamento, que por primera vez lograron frustrar la formación de la Comisión a causa del caso Buttiglione y que parecen decididos a hacerle pagar a Barroso su participación en la célebre foto de las Azores con Bush, José María Aznar y Tony Blair, en vísperas del comienzo de la guerra de Irak. Pero la legislatura no ha hecho más que comenzar y el ex primer ministro portugués no ha enseñado todavía todas sus cartas. Que nadie se confíe, políticamente Barroso tiene un instinto depredador y hasta ahora no hemos llegado a conocer sus capacidades comenta un alto funcionario de la Comisión. José Manuel Barroso sonríe antes de su intervención ayer en Davos EPA Los enfrentamientos entre algunos de los comisarios se hacen cada vez más en alta voz echa en falta cierto dinamismo en la gestión corriente de la Comisión. Algunos países, Francia entre ellos, ya empiezan a inquietarse por las consecuencias que esta aparente inoperancia podrían tener, en la discusión sobre las perspectivas financieras, que han de Discrepancias poco disimuladas En este caso entraban en la discusión las ideas del propio Barroso con las del comisario de Ayuda Humanitaria, Louis Michel, o la de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero, y da la impresión de que, entre unos y otros, la cuestión ha quedado disuelta en los pasillos. En otros casos, como sucedió la semana pasada, se han visto discrepancias poco disimuladas entre la comisaria de competencia, la holandesa Neelie Kroes, y el alemán Gunter Verheugen, responsable de Empresas e Industria. Algo comprensible, según algunos observadores, porque se trata por primera vez de una comisión con 25 miembros, muchos de los cuales carecen de experiencia europea. Barroso renunció en su día a la figura de los supercomisarios encargados de coordinar ciertas áreas, por temor a que se le acusara de favorecer a los países grandes que estaban pidiéndolo, y por ahora se El Partido Republicano turco, a tortas en su congreso ANKARA. El 13 congreso extraordinario del opositor Partido Republicano Popular turco (CHP) terminó ayer en Ankara en una verdadera batalla campal, en la que volaron las sillas (en la imagen) y menudearon los golpes entre las dos facciones enfrentadas del partido. El congreso debía elegir nuevo líder. El actual dirigente, Deniz Baykal, debía ser reemplazado por el nuevo valor emergente, Mustafa Sarigul, el popular alcalde del distrito de Estambul, que contaba con el claro apoyo de la mayor parte de los 1.253 delegados presentes en el congreso. REUTERS