Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 30 1 2005 29 La Comisión Barroso recibe las primeras críticas por su inactividad tras tomar posesión en noviembre China y Taiwán reanudan los vuelos comerciales después de 56 años de prohibición LOS FAVORITOS Adil Abdul Mahdi Chií. Ministro de Finanzas Un tecnócrata defensor de la economía de mercado y de una sociedad abierta. Moderadamente religioso. Parte como favorito, pues está vinculado a los partidos religiosos chiíes, pero mantiene buenas relaciones con EE. UU. Un turbio panorama tras las urnas El veto suní planea sobre la ardua tarea de elaborar una Constitución b La formación de Gobierno será también un problema difícil, debido al carácter heterogéneo de los partidos chiíes y a la influencia de los líderes religiosos A. SOTILLO BAGDAD. Estas elecciones no son final, sino principio de camino. Celebradas éstas, se abrirá un tortuoso proceso que pasa por la formación de un nuevo Gobierno, la elaboración de una Constitución y la celebración de nuevos comicios. Aunque de poco serviría todo ello si, en el trayecto, no se avanza hacia la reconciliación y el fin de la violencia. Sin perder de vista la peliaguda cuestión de qué hacer con las tropas extranjeras que ocupan el país. La formación de nuevo Gobierno va a ser un rompecabezas. El puesto de primer ministro parece reservado para un chií. Pero, aunque gane con comodidad la coalición Alianza Iraquí Unida, habrá que buscar un acuerdo entre los heterogéneos sectores que lo componen. Los partidos religiosos dominan. Pero entre religiosos también hay grados. Entre bastidores ya ha habido fuertes polémicas en la coalición por el eventual poder de los religiosos. Abdul Mahdi, economista, y Husein Sharistani, físico nuclear y contertulio de Sistani, parten como favoritos. Pero también el actual primer ministro, Iyad Alaui, intentará aprovechar la menor fisura de la coalición para repetir en el cargo, con el poderoso respaldo de EE. UU. La futura Asamblea elaborará una Constitución, que tendría que ser sometida a referéndum el 15 de octubre. No se puede elaborar una Carta Magna iraquí sin la participación suní. Las propias organizaciones suníes que han pedido boicotear las elecciones quieren participar en la negociación constitucional. Se prevé así reservar varios Minis- Ibrahim Yaafari Líder político chií Portavoz de Al Dawa, partido religioso e histórico de la oposición a Sadam Husein. Religioso moderado. Estuvo exiliado en Londres, conoce la sociedad occidental y sabe cómo tratar con ella. Su partido sufre fisuras. Abdulaziz al- Hakim Líder religioso chií Es el religioso más influyente de la coalición chií, hermano de Mohamed Baker al- Hakim, antiguo brazo derecho de Sistani asesinado en atentado terrorista. En principio, cuenta con pocas oportunidades después de que la coalición chií prometiera que el futuro primer ministro no será religioso. Dos marines descansan en una escuela de Mosul que será colegio electoral AFP ¿Se irán las tropas de EE. UU. Todo da a entender que se les ofrecerá una salida honrosa y gradual terios para los suníes, aunque éstos no acudan a las urnas. Y no se descarta habilitar fórmulas para que en la elaboración de la Constitución participen el Partido Islámico, que por ahora es una fuerza a tener en cuenta, e incluso la muy influyente Asociación de Clérigos Musulmanes, que podría servir de puente con la resistencia. En la actualidad rige una Constitución provisional aprobada por el anterior Consejo de Gobierno designado por EE. UU. que concede derecho de veto a las tres principales etnias iraquíes. Esta circunstancia puede complicar la vida de la nueva ley fundamental. Los suníes podrían vetarla si no se sienten representados; y los kur- Iyad Alaui Chií. Primer ministro El actual primer ministro no pierde la esperanza de repetir en el cargo si su partido consigue un resultado aceptable y logra maniobrar con los kurdos. Su esperanza radica en que la heterogénea coalición chií se rompa por disensiones internas. dos, si no se les garantiza una muy amplia autonomía. La influencia de la Sharía (ley islámica) en la vida política y judicial del país, el papel de la mujer y la preservación o eliminación del veto a las tres etnias serán los principales puntos de discusión. Esta vez la influencia de EE. UU. no debería ser tan determinante como lo fue en la Constitución provisional, lo que augura un mayor relieve de la Sharía. Y luego queda la pregunta del millón: ¿Se irán las tropas norteamericanas? Alaui cree que aquí deben seguir, pero los partidos chiíes no pueden perder de vista a su opinión pública, que no quiere a EE. UU. ni en pintura. Todo da a entender que los partidos religiosos moderados buscarían una puerta de salida honrosa, que pasase por su retirada gradual (a lo largo de un año) con algún tratado de amistad y cooperación más o menos formal de por medio. Pero falta que la fórmula complazca a EE. UU. y, sobre todo, que la Asamblea no vuele por los aires.