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ABC DOMINGO 30 1 2005 Nacional 23 Jorge Argote En el acta de la reunión que tuvo con Txomin escribió: Creo que quiere acabar con esto Julián Sancristóbal En prisión por el secuestro de Marey y condenado por el uso irregular de fondos reservados Manuel Ballesteros Comisario con larga experiencia, fue jefe del Mando Único para la Lucha Antiterrorista Julen Elgorriaga Ex delegado del Gobierno en el País Vasco, está condenado por el caso Lasa y Zabala Juan Manuel Eguiagaray Ex dirigente del PSE, cuando negoció en Argel era delegado del Gobierno en Murcia. Rafael Vera Secretario de Estado de Seguridad, ha sido el epicentro de los movimientos negociadores del felipismo. ¿Dirigentes en libertad o presos intermediarios? Éste es el debate ETA debate si en unas futuras negociaciones con el Gobierno designa como interlocutores a sus cabecillas o recurre a ex dirigentes presos o deportados. La banda siempre ha pretendido una negociación de tú a tú con el Estado. Esta imagen no la da si sus representantes se encuentran entre rejas. Por ello, su ideal sería que en una hipotética negociación participara una representación de su cúpula. Esto lo consiguió a lo largo de la tregua de 1998, cuando Mikel Antza Willy y Carmen compartieron mesa con los representantes del Gobierno. Sin embargo, la banda tiene obsesión por su seguridad interna, más en los últimos años cuando han sido reiteradas las caídas de sus sucesivas cúpulas. El caso es que sus tres interlocutores durante el fraude de Estella están ya detenidos. Entre la documentación incautada a Antza figura precisamente un plan para blindar futuras negociaciones. La banda no descarta, sin embargo, volver a recurrir a etarras presos. Perdería en imagen pero ganaría en seguridad. Precisamente ayer Sozialista Abertzaleak presentó una proposición no de ley en el Parlamento vasco para que la Cámara vasca reconozca el derecho de los presos de ETA a tomar parte en el proceso de paz que se quiere iniciar en Euskadi, según informó a Efe la parlamentaria de este grupo, Jone Goirizelaia. La dirigente proetarra enmarcó esta iniciativa en una batería de propuestas sobre los reclusos de la banda que su grupo tramita en el Parlamento vasco. Ricardo Martí Fluxá Diplomático, pasó el peor momento de su vida cuando tuvo que escuchar a Antza Javier Zarzalejos Mano derecha de Aznar, es buen conocedor de la realidad vasca, donde tiene buenos contactos Pedro Arriola Fue el encargado de mostrar el rostro más amable hacia las peticiones de los etarras en Zurich intentos del CESID, así como de los comisarios de la Policía Manuel Ballesteros, Domingo Martorell y José María Rubio de entrar en contacto con ETA, mientras que en enero de 1985 el entonces teniente coronel de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo consigue reunirse con Txomin en la cafetería Edén de Andorra. Poco después gestionó, sin resultado, otro encuentro a través del militante de Acción Nacionalista Vasca Kepa Ordoki. Por aquellas fechas, el socialista Fernando Múgica, asesinado después por ETA, intenta abrir una vía de contacto que se queda en amago. La estrategia negociadora comenzaría a tomar un nuevo rumbo después de que el 27 de abril de 1986 las autoridades francesas detuvieran a Txomin que finalmente fue trasladado, el 5 de septiembre, a Argelia. El país magrebí fue escenario de un interminable desfile de emisarios. Por allí pasó, el 13 de noviembre de 1986, el abogado Jorge Argote, acompañado del comisario Pedro Martínez. ¿Tú eres Argote? Pues si te llego a encontrar por la calle te doy dos hostias le saludó el etarra al letrado, que le respondió en el toma y daca: Si le hubiera encontrado en la calle yo también le hubiera dado dos hostias Tras el fogueo verbal, hablan, pero sin acuerdos. Después, el 11 de enero de 1987, acudieron Julián Sancristóbal y Manuel Ballesteros. Txomin rebaja sus pretensiones, satisfecho en su ego, porque se ve ante una representación más política. Lo que hubiéramos dado por engancharte y matarte cuando eras jefe de la lucha antiterrorista. Después de conocerte me costaría trabajo le dice a Ballesteros al término de la reunión. Pero el 25 de febrero Iturbe fallece al pre- cipitarse desde un tejado y en julio, apenas un mes después de la matanza de Hipercor, Eugenio Echebeste, Antxón llega como relevo. Y de nuevo, el desfile. Primero, Ballesteros y el comisario Jesús Martínez Torres. Después, repite Ballesteros. Como tercer visitante, el delegado del Gobierno en el País Vasco, Julen Elgorriaga, que se encuentra con un Antxón que quiere ganar tiempo para comprobar qué quiere la dirección. Veinte días más tarde, ETA se lo aclara: Vas demasiado rápido le advierte a su representante, y para ralentizar el proceso asesina en la casa cuartel de Zaragoza a once personas, cinco de ellas niños. En efecto, el Gobierno da por roto los contactos. Sin embargo, el 20 de febrero de 1988 se reanuda el desfile con el regreso de Elgorriaga a Argelia. Antxón era como un magnetófono. Grababa lo que yo le decía y lo hacía llegar a la cúpula. No tenía capacidad de decisión recordaría Elgorriaga. El secuestro de Emiliano Revilla y otros atentados paralizaron las conversaciones que, de nuevo, se reanudaron el 14 de enero de 1989. Ahora, son Rafael Vera y Juan Manuel Eguigaray los que comparten mesa con Antxón Makario y Carmen Como resultado se acuerda la constitución de una Mesa de Conversaciones Políticas que llegaría a celebrar hasta cinco reuniones. Sin embargo, el 4 de abril ETA declaró abiertos todos sus frentes de lucha. Como asesor de la banda destaca el papel de Íñigo Iruin. No se cambia ni una coma instaba a Antxón cada vez que éste pretendía suavizar el texto impuesto desde Francia por la cúpula. En plena ofensiva terrorista, los comisarios franceses Joël Catalá y Ro- ger Boslé contactan con presos etarras para abrir la vía Azkoiti Además, tras la deportación de Antxón a Santo Domingo, la capital caribeña pasó a ser testigo del inagotable desfile de mediadores y aspirantes a serlo. Hasta cinco encuentros se celebraron allí entre Antxón y el diplomático Nicolás Martín Cinco, entre el 15 de marzo y el 20 de junio de 1990. Allí estuvo, además, el teniente coronel de la Guardia Civil Félix Hernando. Rafael Vera también se desplaza pero sólo habla por teléfono, en dos ocasiones, con Etxebeste. La banda, una vez más, sólo responde con atentados. Por allí pasaron también los dirigentes de Elkarri Jonan Fernández y Víctor Ayerdi, impotentes en su intento de conseguir la mediación de la Fundación Carter. Después, la secretaria de Estado de Seguridad Margarita Robles encarga al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel una mediación condenada al enésimo fracaso porque el felipismo se consumía. El PP, en el poder Tras su llegada a la Moncloa, Aznar designa a tres emisarios, Javier Zarzalejos, Ricardo Martí Fluxá y Pedro Arriola, que reunidos en Zúrich con Mikel Antza Willy y Carmen proponen salidas personales para los presos y huidos a cambio del abandono definitivo del terror. En el proceso ejerció de mediador el obispo Juan María Uriarte. Antza, el ideólogo, apenas sabía hilvanar dos frases seguidas con cierto sentido. Los otros dos interlocutores permanecían mudos relata uno de los presentes. El ex gobernador civil de Guipúzcoa Juan María Jáuregui, en un alarde de ingenuidad, quiso abrir por su cuenta una nueva vía. Intentó sondear en el mundo nacionalista y, cuando hablaba con su amigo Jaime Otamendi, director de informativos de ETB, la banda lo asesinó bajo acusación de ser un agente del CESID. Como asesor de la banda destaca el papel de Íñigo Iruin, que impedía cualquier cesión de los etarras Antza, el ideólogo, apenas sabía hilvanar dos frases seguidas con cierto sentido. Los otros dos parecían mudos