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18 Nacional DOMINGO 30 1 2005 ABC ÁLVARO DELGADO- GAL DEL RÉQUIEM AL FOX- TROT maginemos que España fuera Francia, y que los asesinados por ETA no ostentaran apellidos vascoespañoles o castellanos o catalanes, sino franceses. Ondularía una llama en homenaje perpetuo a las víctimas. Y éstas serían recordadas y también reivindicadas en nombre de valores cívicos y al tiempo patrióticos. Los franceses han acuñado una palabra talismán en torno a la cual congregarse en momentos de zozobra: La République Palabra equívoca, puesto que la República significa la patria y también la libertad y la igualdad. No por equívoca, sin embargo, carente de eficacia. El patriota francés se identifica como francés y simultáneamente se expande más allá de Francia, hasta erigirse en símbolo de la democracia. Luego viene la realidad, o el tío Paco con las rebajas. No cabe negar, sin embargo, que nociones como la de République abrigan virtudes terapéuticas y a la vez psicológicas de primera magnitud. Nosotros hemos tenido menos suerte. Hace cuatro o cinco años, cuando pareció que el constitucionalismo podía ser la respuesta adecuada al desafío terrorista y sus complicidades en las zonas más umbrías del nacionalismo, estuvimos a punto de encontrar el punto, el registro, exigibles para una articulación convincente del dolor y también de la política que ese dolor exigía, o más aún, conminaba. Hasta entonces, sólo habíamos tenido el aparato desfalleciente del Estado y las manos blancas. Las manos blancas integraban una profesión de inocencia frente a la vesania terrorista. No eran por tanto una respuesta política, sino, más bien, una inhibición de la política. Marchito o desvirtuado o descabalado de intento el constitucionalismo, nos hemos quedado sin saber qué decir. La otra gran tragedia, la del 11- M, añadió confusión a la confusión. Dentro de un instante, discutiré el episodio grotesco y lamentable del sábado 22. Pero conviene antes explicar por qué la situación de partida era mala. La AVT procede de la Hermandad Nacional de Familiares de Víctimas del Terrorismo, una modesta asociación que no pretendía en origen sino reunir recursos para la asistencia a las familias damnificadas. Se convierte luego en la actual AVT, que adquiere centralidad política, y por ello mismo, mucha más capacidad que antes para desempeñar su antigua misión: la asistencia material a las víctimas. Factores varios provocan una suerte de contigüidad entre la AVT y el PP. Para empezar, I Maragall junto al primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, en Davos EFE Maragall advierte que la reforma constitucional exige renuncias y flexibilidad R. VILLAPADIERNA. ENVIADO ESPECIAL DAVOS. El jefe del Ejecutivo catalán, Pasqual Maragall, aventuró ayer en Davos (Suiza) que la reforma constitucional exigirá mucha capacidad de renuncia y flexiblidad de parte de todos, opinando que de no aprobarse España retrocedería a la indefinición de hace 25 años y a la amenaza del viva Cartagena Maragall dijo confiar en que ETA pueda entregar pronto las armas, es el momento y añadió que ese día será para los españoles como cuando los pueblos del Este se liberaron de la Unión Soviética El presidente de la Generalitat participó en el Foro Económico Mundial en un seminario sobre el futuro de Europa, en el que discutió con el presidente checo sobre la dualidad integración- diversidad, y criticó para este diario los modos en que éste y su homólogo eslovaco forzaron una escisión de Checoslovaquia que la mayoría no quería Maragall dijo a ABC que la ironía es que lo que esos dos personajes dividieron lo ha vuelto a reunir ahora la Unión Europea tras lo que aclaró que no era partidiario de la independencia, ni la escisión de España En referencia a la desautorización por dirigentes de su propio partido de sus propuestas de renombramiento, tocantes al artículo 2 de la Constitución, Maragall la encajó, pero dijo que el posible apelativo para algunas Comunidades no es una fórmula mía, sino del presidente del Constitucional que parecía un intento de hacer las cosas admisibles a todos Una vez que acabe el terrorismo, España merece una Constitución distinta añadió. Hemos visto que podemos vivir juntos siendo diversos y no pasa nada Para ello, en este año, habría que extremar la calma, la disponibilidad al acuerdo y la capacidad de sacrificar posturas propias. Nadie ha hecho nada grande sin renuncia. Nosotros ya hemos demostrado flexibilidad El 11- M no fue sólo una tragedia. Simboliza la caída de la derecha. Así, es difícil construir la unanimidad en nombre de las víctimas factores negativos: a principios de los noventa, la socialista Matilde Fernández había escamoteado a las víctimas la ayuda del Estado con el argumento extrañísimo de que no se trataba de un asunto de interés general. Existen factores políticos: el cumplimiento íntegro de las penas, lema popular, sintoniza mejor con los sentimientos de los agraviados que la posición más flexible de los socialistas. Y juegan, cómo no, factores simbólicos. Aznar, víctima del terrorismo igualmente, es el presidente de honor de la AVT. La politización es inseparable de la otra asociación, la presidida por Pilar Manjón. Primero, por la propia militancia de Pilar Manjón, harto conocida y no siempre felizmente expresada. Segundo, las circunstancias. El 11- M, causa del vuelco electoral, no fue sólo una tragedia. En no menor medida, es un epónimo político, un símbolo de la caída de la derecha y el retorno de la izquierda al frente de la democracia. Con tales mimbres, es difícil construir la unanimidad que habría sido deseable en nombre de las víctimas. Vayamos al episodio concreto del sábado. El contexto era pésimo. Peces- Barba, el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, cometió la arrogancia imperdonable de no acudir a la manifestación. Tampoco lo hizo Pilar Manjón. Y arreciaban rumores no extintos sobre un intento negociador del Gobierno con ETA. Contra todo pronóstico, acudieron decenas de miles de personas a un acto que se presumía que iba a ser de carácter testimonial. ¿Cuántos fueron por pura solidaridad con las víctimas? La mayoría. Pero también acudió gente irritada, y militantes populares. Que en ocasiones- -he escuchado testimonios varios, que reflejan experiencias individuales y no por fuerza congruentes- -se diera suelta al enfado con el Ejecutivo, es de lamentar, aunque no sorprendente. Tiene una justificación mucho más difícil una circular del jefe de distritos del PP de Madrid donde se mezclaban exhortaciones para sumarse a la manifestación con alegatos demagógicos contra la política penitenciaria del Gobierno. Pero el cargo popular no estaba entre los convocantes. Ni el PP movilizó a sus bases- -el hecho es contrastable- -por el procedimiento clásico: autobuses y recluta en los distritos. Mucho menos, se pretendía montar un número a Bono, quien se personó de incógnito. Luego, se ha complicado todo de modo penoso. Bono habló de agresiones inexistentes, se verificó el arresto de dos cargos del PP sin mandato judicial, y las víctimas se quedaron de espectadores al borde de la cuneta mientras los dos partidos se tiraban de los pelos. Ha faltado el canto de un duro para que no se les acusara de ser de extrema derecha. Algún botarate expresó por escrito que las víctimas podían representar un obstáculo objetivo al proceso de paz. Empezamos entonando un réquiem, y hemos terminado bailando el fox- trot.