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ABC SÁBADO 29 1 2005 Los sábados de ABC 97 Del barro al oro JAVIER CORTIJO Aparte de mover el palmito entre asalto y asalto y poner cara de aceite de hígado de bacalao mientras les salpica la sangre del guerrero a su asiento de primera fila a la vera del apoderado, el papel de las mujeres en el noble arte no ha sido muy épico que digamos. Sin embargo el cine, siempre atento al linimento machista que transpira el cuadrilátero, supo aprovechar la erótica del bícep femenino de muy diversas y escabrosas formas. Allá por los años cincuenta, en los infracircuitos comerciales abundaban las roughies cazurra y obtusa explotation donde alguna hillbilly de la América profunda le tiraba de las trenzas a su vecina de cochiquera. También de escalofrío era el subgénero peleón mexicano, con el infame René Cardona a la cabeza, que en los sesenta parió títulos tan pardos y embarrados como Las luchadoras contra la momia y la mítica Natalia Verbeke Lucía de Vicente, de veinticuatro años, acude al gimnasio sólo como un hobby nimo García entrena con frecuencia a actores de series y películas en las que hay escenas de boxeo. En su currículo, Periodistas El Comisario Los Serrano Sin noticias de Dios y A golpes de Juan Vicente Córdoba, que se estrenará en primavera. Córdoba está al final del proceso de montaje. Siempre me ha gustado el boxeo- -dice- Mi padre veía a Legrá, a Carrasco, a Urtain, a Durán, a Perico Fernández. Yo tenía doce años, y ponían los combates en TVE A golpes retrata el mundo de las bandas juveniles, aunque esta vez con las chicas al mando. Natalia Verbeke, la protagonista, busca en el boxeo una salida al desarraigo y a la desesperación. Para documentar la película, Juan Vicente Córdoba ha pasado tres años en gimnasios como los de Jero García y José Valenciano; ha presenciado combates, ha conocido a María Jesús Rosa o a Irene Gordo, y ha descubierto el germen de una nueva generación de chicos o chicas que ha vuelto a practicar boxeo entre ellos actores como Paz Vega o Daniel Guzmán, muy lejos de las vidas perras que se retrataban en Toro Salvaje o Más dura será la caída Muy lejos de la vida de Susana, de veintiséis años, que hoy tiene cita con el fisioterapeuta para tratarse una muñeca de- Los gimnasios de boxeo han vuelto a llenarse, aunque sólo un 10 por ciento de las clientas compite en veladas amateur Las protecciones (en la boca o en pecho) son obligatorias guantea, normalmente con un chico como rival: No pasa nada. Te miman mucho Lucía, psicóloga, quiere ganarse la vida como profesora, y de ningún modo se imagina como boxeadora profesional. Irene Gordo, de dieciocho años, sí se lo imagina. De hecho no piensa en otra cosa. Hizo su primer combate amateur a final de año, en Zaragoza. Apenas cobró cincuenta euros, para invitar a unas cañas pero dice que la experiencia de la victoria, el brillo en los ojos, la emoción en el estómago... todo eso no podrá olvidarlo. Corre a diario, estudia segundo de Bachillerato a distancia, hace pesas dos días a la semana y acude al gimnasio de lunes a sábados. Irene quiere ser profesional, sí. Incluso maquina la idea de ir a México, a Colombia o a Cuba en busca de territorios más favorables para su pasión. Irene se entrena en Aluche con Jerónimo García, ex profesional, el director de orquesta en una sala repleta que huele a boxeo del de antes. Jero opina que hay muchas personas que no entran al gimnasio para pelear, sino para hacer deporte, para hacer trabajo cardiovascular, para sudar. Hay chicos y chicas que no hacen guantes, que no se tocan la cara, y que se limitan a ejercitarse en un deporte agradecido, que eleva la autoestima, que te hace sentir bien y fuerte. El boxeo profesional es otra cosa, la punta de la pirámide, y su desarrollo dependerá del compromiso mediático Las palabras mágicas: televisión, patrocinadores. Jeró- Clint Eastwood y Hilary Swank Las lobas del ring con una Lorena Velázquez luciendo codos y pitones (como escribiera Alberti) letales. Y, cuando parecía que el tema iba a quedar confinado a las catacumbas, surgió Girlfighter (2000) una especie de Billy Elliot fajador en el que la peligrosa Michelle Rodríguez repartía estopa con estilo. La irrupción videoclubera de la hijísima Laila Ali (que prepara The sweet science donde tendrá de sparring a... Mariah Carey) hizo que Meg Ryan diera vida a una marimacho promotora en Contra las cuerdas y que Tailandia se pusiera en el mapa cinéfilo con Beautiful boxer biopic de un célebre púgil transexual. Incluso el cine español subirá al cuadrilátero en A golpes con Natalia Verbeke en plan potro de Aluche Nada que ver con la multinominada a los Oscar Million dollar baby que llega a nuestras pantallas el viernes 4, donde el gran Clint Eastwood y su musa Hilary Swank (ya entrenada desde The next Karate Kid ensayan el unodos definitivo sobre la importancia de las mujeres en el boxeo. ¿O a quién llamaba a gritos Rocky Balboa antes de sonarse del todo? A Adrian, claro. masiado frágil. Susana, estudiante de Bellas Artes, también empezó con el kickboxing pero no le gustó: Era divertido, pero a mí me gustaba más el boxeo, tiene más clase Fue a las veladas, a Vistalegre (donde recientemente se han reunido once mil personas) a Alcobendas (cinco mil) y descubrió que era un deporte que me inspiraba muchísimo Se entrena una hora tres días a la semana, mientras planea una exposición de cuadros centrada en el tema del boxeo. Susana echa una ojeada al gimnasio que hoy no podrá pisar. Está a punto de empezar otra ronda de ejercicios, a la voz de Jero: ¿Preparados? ¡Box!