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52 Sociedad SÁBADO 29 1 2005 ABC Salud CALEIDOSCOPIO JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ- RÚA CARDIOLOGÍA RNA Y GENÓMA HUMANO ás de un tercio del Genoma Humano está regulado por el ácido ribonucléico (ARN) según ha constatado ahora un equipo de investigadores estadounidenses. Las conclusiones del trabajo dirigido por los profesores Barton y Lewis, publicado en Cell sitúan ahora al ARN en un rango de importancia máxima para la genómica, posiblemente por encima del ácido desoxirribonucleico (ADN) considerada como la molécula de la vida Este descubrimiento de ciencia básica pronto mostrará influencias de gran relieve en dos disciplinas relativamente nuevas que ya empiezan a tener arraigo entre la opinión pública: la farmacogenética y la farmacogenómica. En esencia, se trata del estudio de las bases genéticas que tienen influencia en la respuesta individual a los medicamentos y a las aplicaciones comerciales de la genómica en la investigación y desarrollos de los fármacos, respectivamente. Actualmente hay bases de datos farmacogenéticos para gran cantidad de medicamentos, que en varios países se han convertido en una herramienta básica de trabajo de los clínicos. Paralelamente, grupos de investigadores diseñan estrategias novedosas para llegar a la medicina a la carta orientada en principio a enfermedades psiquiátricas y cancerígenas. En este contexto, el hallazgo de dianas terapéuticas con herramientas genómicas es otra área de gran interés para los científicos, ya que un número considerable de fármacos que se desarrollen en esta década habrán sido posibles gracias a la farmacogenómica. Un papel relevante en este entramado investigador es el proceso denominado transducción de señales, que como reiteraba el desaparecido Ángel Martín- Municio, sus mecanismos moleculares tienen una profunda implicación fisiopatológica. Por primera vez en España, Valencia acogió esta semana a un selecto grupo de especialistas en estas dos disciplinas para explicar sus investigaciones, gracias a la iniciativa de Rubén Moreno Palanques, director de la Fundación valenciana de Investigaciones Biológicas. Así, científicos de la talla de Xavier Estivill, María Chan y Klaus Lindpaintner ofrecieron en estas jornadas su experiencia investigadora a decenas de biólogos moleculares, genetistas, epidemiólogos y farmacólogos españoles. El tratamiento urgente del infarto es más importante que el hospital donde se haga Un amplio estudio aconseja acudir al centro sanitario más cercano realizada con pacientes de 14 países, advierte que hay más riesgo si se traslada a los enfermos a hospitales con cirugía de emergencia N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Si sufre un infarto, no lo dude: acuda al hospital más cercano, no al que tenga más medios. Esta es la conclusión, a grandes rasgos, de un amplío estudio que ha contado con la experiencia de 28.825 pacientes que ingresaron en el hospital por un problema coronario entre 1999 y 2003. El trabajo, publicado en British Medical Journal despeja algunas de las dudas que se plantean en los servicios de urgencia cuando reciben a un infartado. Una de las preguntas que surgen es si merece la pena trasladar a un enfermo a un hospital donde se le pueda hacer un cateterismo de urgencia o si basta un tratamiento con fármacos. Estudios recientes habían mostrado que tenían mejor pronóstico si eran trasladados rápidamente a un centro donde se pudiera disolver el coágulo con un cateterismo o tuvieran cirugía cardiaca las 24 horas. La duda la ha resuelto un equipo internacional de investigadores con la ayuda de GRACE, una base de datos que ha recogido la información de ingresos hospitalarios por síndromes agudos coronarios. En todos se investigó el empleo de angioplastia o cirugía coronaria, los casos de muerte, ictus o hemorragia grave, así como los infarb La investigación, M Un infartado es trasladado por el servicio de emergencias tos después del alta. El Hospital Gregorio Marañón de Madrid ha sido uno de los centros que ha participado en el estudio internacional. Sus conclusiones son claras. Trasladar a todos esos pacientes a hospitales más grandes donde se pueda asumir una cirugía o un cateterismo no es siempre lo mejor. En el estudio se ve que los grandes hospitales, con más medios optan por los procedimientos más agresivos, por sistema, y los resultados no son mejores. Los grandes hospitales tuvieron más casos de hemorragia grave, al utilizar técnicas invasivas, y mayor riesgo de mortalidad. MADERO CUBERO Los autores del estudio advierten que estos resultados deben verse con cautela porque la mayor mortalidad detectada también podría deberse a que los pacientes trasladados podían ser también los de peor pronóstico. No obstante, insisten en que su análisis no apoya la idea de transferir, por rutina, a los pacientes con infarto. El mensaje fundamental del trabajo es que el tiempo y la coordinación de los profesionales es esencial en el tratamiento del infarto asegura Juan José López- Sendón, jefe de la Unidad Coronaria del Hospital Gregorio Marañón y uno de los investigadores que ha participado en el estudio. La primera hora es crítica Tener hipertensión, colesterol y fumar a los 40 aumenta el riesgo de demencia en la tercera edad ABC MADRID. Los científicos consideran que el colesterol alto, la hipertensión, la diabetes y el hábito de fumar considerados y tratados como factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares en la mediana edad (entre los 40 y los 44 años) pueden también incrementar entre un 20 y 40 por ciento el riesgo de demencia en la tercera edad. Los resultados del estudio de la institución de investigación médica Kaiser de Oakland (Estados Unidos) se publican en Neurology la revista de la Academia Americana de Neurología. Según los científicos, las personas expuestas a dos de estos riesgos fueron un 70 por ciento más propensas a ser diagnosticadas con demencia; aque- llos con tres de los factores fueron más del doble de proclives a sufrir la enfermedad, mientras que los individuos con los cuatro factores tuvieron un 237 por ciento más de riesgo de sufrir demencia. Desde su punto de vista, tratar uno de los factores de riesgo para la enfermedad cardiaca puede también reducir el riesgo de demencia. Un tratamiento temprano tendría un beneficio mayor debido al efecto acumulativo a una larga exposición a terapias protectoras, señala. Los investigadores explican que aquellos pacientes con diabetes fueron un 46 más propensos a desarrollar demencia; aquellos con hipercolesterol un 42 más proclives; los que padecían de hipertensión fueron un 24 más propensos. En principio, limpiar la arteria obstruida con un catéter es la mejor opción si no se pierde tiempo. Pero si no se cuenta con un hospital cercano que pueda hacer esta intervención en cualquier momento, lo mejor es empezar a disolver el coágulo con un fármaco porque la primera hora es crítica para el enfermo advierte este especialista. Pero el pronóstico no depende en exclusiva de la terapia empleada. Los minutos empiezan a contar desde que la víctima de infarto cae en la calle o en su casa y es atendido por el servicio de emergencias. La atención recibida en esos momentos y después, en el hospital, puede cambiar su pronóstico. La coordinación entre los diferentes profesionales que tratan a un infartado es esencial insiste López- Sendón. En su opinión, se echa en falta una colaboración institucionalizada entre hospitales para que rápidamente se pueda decidir cuando merece la pena trasladar a un enfermo para realizarle una intervención de urgencia. Un sistema similar al de la Organización Nacional de Trasplantes