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24 Internacional SÁBADO 29 1 2005 ABC ELECCIONES EN IRAK Bush se declara dispuesto a retirar sus tropas si lo solicita el nuevo Gobierno La Casa Blanca estudia la posibilidad de repliegues militares parciales b Por primera vez, el presidente de EE. UU. reconoce la plena soberanía del Ejecutivo iraquí que salga de los comicios, pero no habla del fin de la ayuda del Pentágono PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. En vísperas de la consulta popular convocada para mañana en Irak, el presidente de Estados Unidos se ha declarado dispuesto a una retirada de sus fuerzas si así lo solicita el nuevo Gobierno que surja de estos comicios sin precedentes. Pero pese a todas las presiones acumuladas para formular una estrategia de salida, el ocupante del Despacho Oval también cree que los nuevos dirigentes de Irak serán los primeros en querer que el Pentágono mantenga una presencia militar en calidad de asistencia y no como ocupación. En una ronda de declaraciones al inicio de su segundo mandato, culminada ayer con una entrevista concedida al New York Times, George W. Bush ha indicado que parece que la mayoría del liderazgo de Irak entiende que va a existir la necesidad de tropas de la coalición al menos hasta que los propios iraquíes sean capaces de luchar Como cuestión de principio, el presidente de EE. UU. se ha comprometido por primera vez a cumplir con una hipotética petición de retirada por parte del nuevo Gobierno soberano de Irak. Para Bush, la consulta popular de mañana en Irak es una oportunidad de ver cómo se hace historia, una historia que cambiará el mundo Dentro de su nueva retórica de lucha contra la tiranía e impulso democratizador, George W. Bush ha presentado el reto de Irak como parte del avance de la libertad en Oriente Próximo: Creo que dos de las grandes ironías de la historia van a ser la existencia de un Estado Palestino y un Irak democrático, marcando el camino a seguir para la gente que desesperadamente quiere ser libre Bush ha reconocido que muchos iraquíes perciben a Estados Unidos como una fuerza de ocupación, lo que permite que insurgentes y radicales continúen recalcando que el Gobierno no es realmente su Gobierno y que realmente es cómplice en la situación actual Según Bush, la existencia de sentimientos nacionalistas es un signo positivo Entre las opciones para rebajar tensiones, el presidente ha mencionado la propuesta formulada por Gran Bretaña para repliegues parciales en zonas no castigadas por la violencia. Aún así, el Ejército de Tierra de Estados Unidos planea mantener al menos EL OCULTO AUSCHWITZ AGAPITO MAESTRE S EPA Bush y Rice, durante la toma de posesión ayer de la secretaria de Estado 120.000 efectivos en Irak durante los próximos dos años para entrenar fuerzas locales y combatir insurgentes. La sucesión de Colin Powell De cara a su gira europea prevista para el mes de febrero, el presidente Bush ha negado que las relaciones con el Viejo Continente, particularmente con países como Alemania y Francia, continúen crispadas por la polémica internacional generada por el uso de la fuerza en Irak. Según el presidente, estamos trabajando bien en lugares como Afganistán o Haití Con todo, el presidente ha reconocido los desacuerdos creados por la invasión de Irak hace 22 meses. Ayer, el presidente Bush asistió a la toma de posesión oficial de Condoleezza Rice como secretaria de Estado. En la ceremonia oficiada por la magistrada Ruth Bader Ginsburg del Tribunal Supremo, Bush indicó que Colin Powell deja un hueco difícil de llenar. Condoleezza Rice es la persona que puede hacerlo La próxima semana, la nueva secretaria de Estado tiene previsto realizar una gira por Oriente Próximo y Europa, itinerario en el que no figura España. iento un malestar extraño a la hora de escribir sobre Auschwitz, símbolo de todas las barbaries cometidas por el régimen nazi. Presiento que también yo contribuiré a ocultar lo fundamental, pues que mi perorata, seguramente, dejará intacto algunos de los soportes intelectuales del mal. Y, al final, acabaré olvidando a la humanidad doliente, a las víctimas, del asesinato en masa organizado por un hombre mediocre, un pequeño burgués y buen padre de familia: Heinrich Himmler. El gran criminal del siglo veinte era un hombre normal. La banalidad del terror definió al siglo pasado y, sospecho, que también al actual. Terrorismo en estado puro. Hitler, Goebbels, Göring y Streicher, o sea, un fanático, un bohemio, un aventurero y un criminal sexual, respectivamente, nunca alcanzarán el grado de maldad de un hombre sencillo, un probo empleado de costumbres correctas. Siento no poder soportar que alguien en el futuro me pregunte: ¿Qué hiciste tú durante tantos aniversarios sobre la liberación de Alemania por comprender el régimen nazi? Recuerdo mis comentarios en el cuadragésimo, en 1985, y en el quincuagésimo, en 1995, de la liberación de Auschwitz y siento escalofríos. En el primero tendía a distinguir la singularidad del mal radical nazi respecto a otros crímenes en masas del siglo veinte. En el 95, incluso mucho antes, ya tenía muy claro que sin pasar por el conocimiento y análisis pormenorizado del lager nazi y el gulag soviético es imposible comprometerse con la democracia. Sin saber qué es el totalitarismo no hay ciudadanía. Y, sin embargo, aún hoy, siento miedo a no saber qué decir, cuando alguien me reitere la cuestión referida, ahora, al otro modelo de inhumanidad del siglo XX, el comunismo. Pavor presiento cuando me pregunten: ¿Qué hiciste tú durante los años que duró el régimen soviético? Y es que, sin pretender equiparar el gulag soviético con el lager nazi, pues los dos tienen sus singularidades, el denominador común de estas dos experiencias aterradoras del hombre La mímesis de la estrategia política nazi hace tiempo que forma parte del nacionalismo antiespañol moderno no es otro que su ideología totalitaria: la negación de los individuos por mor de la nación, los nazis, o del partido, los comunistas. Por eso, precisamente, reitero que sin el conocimiento del totalitarismo resulta imposible contribuir al desarrollo de la democracia. El totalitarismo es la otra cara de la moneda de la política mundial: la democracia. O totalitarismo o democracia. No hay otras opciones. De ahí que mostrar los elementos totalitarios, que se esconden detrás de las formas aparentemente democráticas de la política de nuestra época, es, sin duda alguna, la mejor manera de honrar a las víctimas de la persecución nazi y soviética, pero también es la única forma de construir la vida democrática. La mentira, el engaño y la propaganda son técnicas perversas del totalitarismo tan operativas y eficaces actualmente como lo fueron en la época nacionalsocialista y soviética. Esas técnicas, por desgracia, son monedas de cambio de la política española. Pero la imitación de estas tácticas totalitarias no es lo peor de algunas agencias españolas de socialización política pues la mímesis de la estrategia política nazi hace tiempo que forma parte del instrumental ideológico de los nacionalismos antiespañoles. Así las cosas, tan grave asunto propagandístico, por decirlo contundentemente, es sólo comparable en gravedad al éxito de la estrategia política nazi que aplican el nacionalismo catalán y vasco frente al constitucionalismo español. El caso vasco es, desgraciadamente, paradigmático. Si la estrategia política nazi consistía, ciertamente, en no hacer diferencia entre nazis y alemanes, el nacionalismo vasco considera que todos los vascos son nacionalistas. Quieren que el pueblo, usando su lenguaje, cierre filas detrás de su gobierno. Las consecuencias son obvias. La fundamental es que, cuando les llegue la derrota, nadie se sentirá culpable, porque la responsabilidad de sus crímenes afectará a todos por igual. Los terroristas mueven el nogal, como decía perversamente Arzallus ante los españoles muertos por ETA, y los nacionalistas recogen las nueces. Terrible, ciertamente, pero tan real, y obsceno, como que al señor Peces Barba lo han puesto ahí, en el Alto Comisionado para las Víctimas, para que persuada a las propias víctimas de que ETA no es culpable. ¡Cuánta miseria! Por el camino emprendido por el actual Gobierno de España, los castigos democráticos a nuestro Auschwitz devendrán vacíos: los asesinos serán amnistiados porque ninguno de ellos se considerará culpable. ¡Cuánta obscenidad tendrán que soportar todavía las víctimas, todos españoles, de nuestro singular e intransferible Auschwitz! Y, sobre todo, siento curiosidad por oír la respuesta que darán los centristas y los moderados de una meliflua nación, cuando, más pronto que tarde, les interroguen las próximas generaciones ¿Qué hiciste tú en los años que se fragmentó España?