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104 VIERNES 28 1 2005 ABC Gente Miguel Bosé y el arte de su provocación El cantante vuelve a la carga con Velvetina y se mete en un terreno de arenas movedizas, recovecos y claves ocultas bajo la premisa de la innovación TEXTO: ROSETA L. DEL VALLE FOTO: SIGEFREDO La Justicia protege a Nicole Kidman. Un tribunal australiano ha prohibido a dos fotógrafos que se acerquen a menos de veinte metros de la residencia que la actriz Nicole Kidman posee en Sidney. La actriz pidió protección a la Justicia después del descubrimiento de un aparato de escuchas cerca de su casa. l difícil arte de la provocación se puede caer con facilidad en lo zafio, lo vulgar y lo chabacano. No es el caso de Miguel Bosé, que, aunque es un provocador nato, sobre todo es un artista consumado. El cantante ha sacado al mercado su nuevo trabajo, Velvetina y lo ha acompañado con unos vídeos (sobre todo dos de ellos) sólo aptos para cuando los Lunnis (y los niños) se han ido a la cama. Ya se sabe que el escándalo es la fórmula más fácil para adquirir notoriedad mediática, y si los contenidos son sexuales, mejor que mejor. Aunque a estas alturas (48 años, 30 sobre el escenario e innumerables triunfos) no necesita el éxito fácil que otorgan las polémicas, tampoco ha querido renunciar a él y ha incluido en algunos de los video- clips de sus canciones escenas de amor lésbico en pleno apogeo, desnudos con aspiraciones artísticas, masturbaciones femeninas y sangre en su propia cara partida. En definitiva, la polémica y la controversia como manera rápida (y que funciona) para entrar en el mercado. En el caso del vídeo de Down with love la canción es una oda al pene aseguró el artista, a quien le llegó la inspiración después de releer un libro de su adolescencia: Conversaciones con el pene Y qué mejor para ilustrarlo que contratar los servicios del conocido actor porno Nacho Vidal. El resultado no es para rasgarse las vestiduras pero tiene al menos un rombo, aunque él prefiera compararlo con frescos de desnudos renacentistas. Todos tenemos un desnudo, y a quien no le guste, que apague la luz manifiesta. Tanto es así que por ahora en Iberoamérica han apagado el vídeo (o lo han pixelado) en las Ene horas de emisiones para todos los públicos. Y eso que se retrató lo que se retrató y el agua estaba fría añadió el cantante, en referencia a los atributos de Vidal. Con dos pendientes (uno en cada oreja, quizá porque su hermana Paola acaba de sacar al mercado una línea de bisutería) Bosé estuvo más bien serio en su comparecencia ante la prensa y hubo a quien le pareció incluso antipático por lo cortante de algunas de sus respuestas (tipo: y a ti qué te importa) Y es que Bosé no desnuda ante el público ni su cuerpo ni su alma. Mi cuota de misterio tiene que mantenerse dice, pero finalmente confiesa: He pasado la época del primer beso en la adolescencia; el de si estará embarazada a los veintitantos y el de quién se queda con el piso en la treintena; y ya no sé en qué momento me encuentro, quizá sea un caso perdido. No me preocupa lo que soy, quiero sentirme y vivirme Con aires de seductor (que es un conquistador no se lo niega nadie) Bosé es un especialista en hacer lo que le da la gana y como le da la gana, lo cual es todo un lujo. Y lo que ha hecho en esta ocasión es un álbum cuya matriz es la informática, pero no es sólo un trabajo electrónico, con referencias musicales muy setenteras, reactualizadas sonoramente. La historia que esconde Velvetina es el retrato más actualizado de lo que soy Los temas de las canciones son referentes sociales: La actualidad era muy fuerte para negarme a ella y lo que he hecho ha sido traducirla en el disco Y el cine para él puede esperar: No he nacido para ser actor, me aburre soberanamente. Lo descarto por ahora, por mi carácter adrenalínico Miguel Bosé presentó ayer su nuevo disco, Velvetina