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ABC VIERNES 28 1 2005 Cultura 57 Estados Unidos despide a Philip Johnson, el enfant terrible de su arquitectura Primer ganador del Pritzker, será recordado por su estilo internacional despiden con innumerables elogios al decano de la arquitectura estadounidense, Philip Johnson, maestro de estilos y brillante contradictorio ALFONSO ARMADA CORRESPONSAL NUEVA YORK. Maestro de la controversia y del estilo, capaz de atesorar en su cráneo privilegiado la condición de decano de la arquitectura estadounidense y la de enfant terrible la muerte de Philip Johnson el martes en su Glass House (Casa de cristal) de Conecticut, Massachusetts, a los 98 años de edad, dio pie a un despliegue necrológico digno de una figura simpar. Más de media página del New York Sun y casi dos páginas enteras del New York Times con arranque en primera, con una fotografía de su aristado rostro en el que los negros óculos quevedescos confirmaban su singular rúbrica, su capacidad para dejar huella. La muerte de Johnson fue anunciada por su compañero de 45 años en la vida y en la obra, David Whitney. Paul Goldberger cifró en el obituario del Times las muchas facetas de Johnson en una combinación de padrino, estudioso, patrón, crítico, comisario y animador. Como maestro de estilo, disfrutó de una plataforma incomparable como director y fundador del departamento de arquitectura del Museo de Arte Moderno (MoMA) que al reabrir en noviembre pasado su nueva sede ampliada y mejorada ha dado todavía b Los medios de EE. UU. El Nebrija vuelve a Europa con su concesión a Bennassar y Wotjak EFE SALAMANCA. El premio Internacional Elio Antonio de Nebrija ha retornado a Europa, tras varios años recayendo en instituciones americanas, al ser concedido en su XVII edición al historiador francés Bartolomé Bennassar y al lingüista alemán Gerd Wotjak, según anunció ayer el rector de la Universidad de Salamanca, Enrique Battaner. El galardón, convocado por el Servicio de Cursos Internacionales de la institución universitaria, reconoce la labor desarrollada por personas e instituciones extranjeras en pro del estudio y de la difusión de la lengua y de la cultura españolas. Su concesión a Bennassar (Universidad de Toulouse) y Wotjak (Leipzig) supone el reconocimiento de las dos vertientes básicas del hispanismo, y resuelve por este año la clásica pugna del jurado entre historiadores o lingüistas. Ambos galardonados poseen extensos currículos y una dilatada obra científica en su labor de estudio de lo hispánico: Bennassar destaca por su preocupación por lo humano de la Historia mientras que Wodjak ha publicado más de doscientos trabajos en revistas, cuenta con numerosas estancias en diversas universidades españolas y latinoamericanas e incluye estudios sobre semántica y fraseología y didáctica del español. El fallo de este año equilibra geográficamente el Nebrija, que vuelve a la vieja Europa subrayó el director de Cursos Internacionales, Jesús Fernández. Philip Johnson ABC Vida apasionante Nacido en Cleveland, Ohio, estudió lenguas clásicas y luego arquitectura. El jardín del MoMa, la galería precolombina de la Dumbarton Oaks de Washington son considerados obras maestras de la arquitectura del siglo XX, y edificios como el Lipstick, la sede de la AT T y el restaurante Four Seasons, sin olvidar su colaboración con Van der Rohe en el Seagram Building, forman parte de su huella más reconocible en Nueva York, Las Torres de Kio, o Puerta de Europa, en la madrileña Plaza de Castilla, ejemplifican ese estilo oscilante más realce a una de las obras cumbres de Johnson: su jardín de esculturas, uno de los oasis más cristalinos. Primer galardonado con el premio Pritzker, en 1979, su carrera está marcada, y así fue recordado enfáticamente ayer, por brillantes contradicciones. Si primero fue paladín del modernismo en arquitectura, con su influyente International style: la arquitectura desde el año 1922 (1932) libro que ayudó a cimentar en Estados Unidos la influencia de Walter Gropius y Mies van der Rohe, Johnson comenzó su carrera como arquitecto como acólito del segundo tras haber estudiado con el primero, lo que sobre todo hizo Johnson durante toda su vida, dice Goldberger, fue cultivar la idea de lo nuevo Dejó de lado el estilo internacional y empezó a experimentar con el clasicismo, empleando elementos historicistas que darían pie al posmodernismo, para acabar retornando finalmente al modernismo original. Aunque la Glass House, el jardín del MoMa y la galería precolombina de la Dumbarton Oaks de Washington son considerados obras maestras de la arquitectura del siglo XX, y edificios como el Lipstick (Lápiz de labios) la sede de la AT T y el restaurante Four Seasons, sin olvidar su colaboración con Van der Rohe en el Seagram Building- -joya de Park Avenue- forman parte de su huella más reconocible en Nueva York, el crítico Nicolai Ouroussoff escribió ayer que sus veleidades dieron pie a que menudo fuera acusado más de árbitro del gusto arquitectónico que un verdadero creador