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52 Sociedad VIERNES 28 1 2005 ABC Ciencia La selección natural actúa en el genoma humano Científicos islandeses han aportado pruebas de que la selección natural también actua en nuestra especie, preservando una peculiaridad del genoma que contribuiría a una superior tasa de fecundidad y longevidad T A G G A A C G Unidad de ADN (nucleótido) G A A C G T A G Célula 1- Núcleo Con ADN de más de 21.000 voluntarios de Islandia, un equipo científico detectó que un fragmento de 900.000 unidades de ADN en el cromosoma 17 presentaba dos formas diferentes. Las unidades eran idénticas pero el orden era inverso A T T G A T C T C C C T T G C A T C T A 3 En el 20 de las personas, esa secuencia genética está orientada en sentido inverso. Los científicos comprobaron que las portadoras de esta inversión genética tienen una tasa superior de fecundidad 2- ADN Cromosoma 17 En el 80 de los voluntarios, esas 900.000 letras bioquímicas se ajustaban al orden fijado en la secuencia estándar obtenida hace pocos años con el desciframiento completo del genoma humano Sección de ADN invertida Infografía ABC El ADN de 21.000 islandeses muestra cómo la selección natural actúa sobre la especie humana La evolución preserva un rasgo genético que aumenta la fecundidad de los europeos transmite, de generación a generación, este segmento de 900.000 unidades de ADN que están colocadas en orden inverso al normal A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. La selección natural, esa fuerza motriz de la evolución que Charles Darwin descubrió al observar las colonias de pájaros pinzones en las islas Galápagos, sigue actuando sobre nuestra especie. De hecho, un equipo cientíb El 20 por ciento frenia. Esas pesquisas, efectuadas con ADN donado por 21.000 islandeses, no dieron el resultado apetecido, pero en el curso de ese examen se apreció que esa larga hilera de 900.000 unidades de ADN presenta dos formas diferentes en las células de los voluntarios. Mayor número de hijos En la mayoría de los islandeses, esa larga cadena de unidades estaba ordenada como cabía esperar: de igual forma que en la secuencia estándar obtenida hace pocos años con el desciframiento completo del genoma humano. Sin embargo, en el 20 de los islandeses, esa secuencia concreta de unidades está orientada en sentido opuesto. El equipo de Steffanson intentó averiguar si esa inversión genética tenía algún efecto físico en sus portadores. Y con ese objetivo analizó los historiales médicos de los participantes en el estudio. Fue así como se descubrió una marcada tendencia: las mujeres con esa peculiaridad en el cromosoma 17 mostraban una tasa de fecundidad superior, de tal modo que fico islandés ofrece pruebas fiables de cómo la evolución humana continúa y la manera en que sigue ejerciendo sus efectos. Lejos de constituir un hallazgo inquietante, este descubrimiento revela que nuestro genoma preserva cambios que, a largo plazo, son positivos para la supervivencia del ser humano. Las evidencias halladas se centran en una secuencia de 900.000 unidades de ADN del cromosoma 17, que en un amplio grupo de población está colocada en orden inverso. Esa peculiaridad genética es transmitida, de generación a generación porque, aparentemente, au- menta la tasa de fecundidad y la longevidad de sus portadores. En un estudio publicado en Nature Genetics Kari Steffanson y sus colaboradores detallan que esa colocación en orden inverso de 900.000 letras del genoma se detecta en personas de todos los países, aunque constaron que es mucho más frecuente en europeos. Uno de cada cinco nacidos en Europa tiene esa innovación genética. Este hallazgo se produjo de forma casual cuando el grupo de Kari Stefansson rastreaba el cromosoma 17 en busca de un gen implicado en la esquizo-